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Esta es la carne que se sirve en los mejores asadores de España, está en oferta y va con regalo para nuestros lectores

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Esta es la carne que se sirve en los mejores asadores de España, está en oferta y va con regalo para nuestros lectores

La distribuidora de carne Discarlux es una de las reputadas de España. De su nave de Vallecas salía la carne que se sirve en los mejores restaurantes y asadores. Solo el 10% de sus ventas iban destinadas a supermercados y, con la nave llena a rebosar, el cierre de toda la hostelería les ha obligado a reinventarse.

Desde la declaración del estado de alarma, y viendo la que se avecinaba, Discarlux ha rebajado el precio de muchos de sus productos, ha dado un lavado de cara a su tienda online y reparte entre 24 y 72 horas a toda la península.

Toda la carne llega refrigerada y envasada al vacío, lista para congelar o consumir en el acto, y ahora, para los lectores de Directo al Paladar, viene con regalo.

Con tus compras superiores a 50€, recibirás de forma totalmente gratuita una caja de hamburguesas artesanas añadiéndolas al carrito y utilizando el código "directoalpaladar". Y si es superior a 100€, dos cajas con el código "directoalpaladarx2".

Estas son algunas de sus ofertas:

Chuleta de vaca de 1 kg, madurada en seco durante 20 días

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Carne picada de vaca 1Kg, elaborado con cortes nobles como la aguja, la espaldilla y la falda.

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Pack familiar: 6 entrecots de vaca, 1 kg de carne picada de buey, 1 kg de carne picada de vaca, 1 kg de ragout de añojo y 1 kg de filetes de añojo.

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Chuleta Hecha

Cómo cocinar correctamente la carne

Discarlux es especialista en la crianza y maduración de buey gallego, pero importa, además, carne de calidad de mataderos de Polonia, Austria y Alemania. Toda la carne se conserva en sus cámaras de maduración el tiempo necestario para alcanzar todo su potencial.

Para cocinar en casa este tipo de carnes es importante que saques la chuleta o los entrecots de la nevera hasta 24 horas antes de cocinarlos y dejes que se atemperen hasta alcanzar en torno a 20 grados. Si vas a hacer un pedido grande y quieres congelar, lo ideal es dejar que la carne se descongele 24 horas en la nevera, para luego atemperarla y, ahora sí, cocinarla.

Algunos de los enlaces aquí publicados son de afiliados. A pesar de ello, ninguno de los artículos mencionados han sido propuestos ni por las marcas ni por las tiendas, siendo su introducción una decisión única del equipo de editores.

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Aperitivos caseros con trampa: cómo transformar fácilmente productos del súper en un picoteo del finde de lujo

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Aperitivos caseros con trampa: cómo transformar fácilmente productos del súper en un picoteo del finde de lujo

Si sois de los que no perdonan practicar el noble arte del picoteo del finde, seguro que no siempre os apetece complicaros mucho preparando ese aperitivo. El fin de semana está para descansar y relajarse un poco, por lo que se agradecen las ideas resultonas y sencillas, sin que dejen de ser apetecibles. Y no siempre hay que recurrir a una bolsa de patatas fritas.

Con productos fáciles de encontrar en cualquier supermercado y un mínimo trabajo podemos marcarnos un picoteo sobresaliente. Solo hay que elegir buena materia prima y cuidar la presentación para quedar de lujo incluso con invitados en casa. Hoy os proponemos algunas ideas para poner en práctica en casa.

Cocktail de frutos secos personalizado

Por muy tentador que resulte adquirir directamente las mezclas de frutos secos ya listas para el aperitivo -cascaruja, que decimos en Murcia-, nos saldrá mucho más a cuenta elaborarla nosotros mismos. Y podemos personalizar el cocktail al gusto, incluso aventurándonos con nuevos sabores.

Cocktail

Sale más económico comprar almendras, pistachos, nueces o cacahuetes en crudo por separado, y combinarlos en casa. También será más saludables si los tostamos ligeramente nosotros y los aromatizamos con especias o hierbas. No hace falta complicarse mucho, bastará con saltearlos con un poco de buen aceite de oliva virgen extra y, por ejemplo, curry. De este modo también controlamos la sal.

Banderillas y pinchos

Los encurtidos y las aceitunas aguantan muchísimo tiempo en la despensa; merece la pena tener reservas. Si no racaneamos demasiado con la calidad del producto, abriendo dos o tres tarros podremos montar banderillas y pinchos al estilo del bar en un suspiro.

Picoteo

Una buena idea es aliñarlos con buen aceite de oliva virgen extra y ralladura de cítricos o alguna hierba, o presentarlos con algún toque más especial. Un poco de queso, anchoas o mejillones, y una salsa casera como mayonesa aromatizada le darán un toque gourmet delicioso. Los ahumados, como el salmón o el bacalao, también nos darán mucho juego para improvisar pinchos.

Delicias con queso

Montar una tabla de quesos siempre es una buena opción, pero este bendito producto lácteo puede dar mucho más juego. Y con solo una o dos variedades podemos sorprender en la mesa preparando elaboraciones que parezcan muy trabajadas, camuflando su sencillez.

Queso2

Una buena pieza de queso fundente, como el provolone o el camembert, nos regalarán un paraíso de placer si los horneamos, solos, con cobertura de hojaldre o rellenos. Y el mismo hojaldre o una masa filo nos servirán para montar rápidamente bocaditos irresistibles, espirales o palitos.

Tostas y canapés

Con buen pan de calidad ya tenemos la base para improvisar un picoteo añadiendo lo que surja. Si somos creativos no nos hará falta mucho más para preparar tostas y canapés apetecibles, pues cuando la materia prima es buena, menos es más.

Canapes

Y no todo tienen que ser tostas de pan de masa madre de larga fermentación, un pan de molde de miga tierna es perfecto para hacer canapés más típicos a los que podemos dar una presentación más original haciéndolos enrollados.

Los ahumados, de nuevo, o conservas de pescado y verduras pueden ser la solución si nos hemos quedado sin frescos en la despensa. Y como base podemos aprovechar sobras de guacamole, mayonesa o cualquier variedad de hummus que nos puede haber quedado en la nevera.

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Ya está aquí el atún rojo: qué tiene de especial, cómo distinguir sus partes y 5 recetas para sacarle todo el partido

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Ya está aquí el atún rojo: qué tiene de especial, cómo distinguir sus partes y 5 recetas para sacarle todo el partido

Dicen en la costa gaditana que del atún rojo se aprovecha todo, hasta los coletazos, y es que este rey de los mares es una de las grandes joyas de la gastronomía andaluza y un cotizado manjar en todo el mundo, especialmente en Japón.

Ahora, cuando lo encontramos en plena temporada, es posible encontrarlo fresco en muchas pescaderías de España, a donde llega después de ser capturado fresco en las almadrabas de Cádiz, un arte milenario en pueblos como Conil, Tarifa, Zahara de los Atunes o Barbate.

De su ronqueo (así se llama al despiece del atún) se aprovecha prácticamente todo, lo que le ha valido el sobrenombre de "el cerdo del mar" y de ese ronqueo, de cómo usarlo en cocina y de cómo se pesca os vamos a hablar hoy.

La almadraba: un arte de pesca milenario

Para entender el precio, escasez y temporalidad del atún rojo hay que entender un concepto clave: la almadraba. Un arte de pesca con varios milenios de antigüedad y cuyo momento cumbre tiene lugar entre los meses de abril y junio, cuando se da la temporada del atún, que regresa al mar Mediterráneo para desovar, lo que se llama atún de ida o atún de derecho.

Es en ese momento cuando la almadraba, un entramado kilométrico de redes que se ha ido calando (fijando y disponiendo en el mar) desde el invierno, sirve como laberinto donde se atrapará al atún. Gracias al tamaño de los ojos de la malla, sólo los animales más grandes quedan en ellas (atunes que rondan los dos metros de largo, con más de 10 años y unos 200 kilos de peso), asegurando la supervivencia de la especie.

Imagen Aerea De La Almadraba De Barbate Regentada Por Petaca Chico C Petaca Chico Imagen aérea de la almadraba de Barbate, regentada por Petaca Chico. © Petaca Chico

Así se conduce a los atunes al copo, parte final de este entramado de redes y el único que tiene fondo, que se jala (iza) desde los barcos almadraberos han formado un círculo alrededor de esas redes. Ahí, al revés que antaño, se capturan los animales, a los que los buzos matan con una lupara (una suerte de pértiga de aluminio con una escopeta en la punta, que estalla un cartucho de caza por contacto), para limitar el sufrimiento del animal.

Este procedimiento, aunque pueda parecer cruento, es el más efectivo y el que menos sufrimiento genera al animal, ya que es casi inmediato y se combina con el ike jime, una técnica japonesa donde se atraviesa la médula espinal con una varilla, para rematar al animal y que sus propiedades gastronómicas no se pierdan.

Descripción y características

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La familia de los túnidos es particularmente amplia dentro de la ictiología, siendo además notables sus aplicaciones culinarias, siendo el atún rojo del Atlántico (Thunnus thynnus thynnus) el más valorado gastronómicamente y el de mayor tamaño. También se le puede encontrar como atún de aleta azul (derivado del término inglés bluefin tuna) y en la zona de Cádiz y Huelva, en función del tamaño, podríamos encontrar atunetes, cachorretes o atunarros, si pesan menos de 50 kilos, reservándose el término atún para los que pesen más de 50 kilos.

Como decimos, es un pescado de una gran y valorada familia gastronómica en la que también están el bonito (Sarda sarda), el atún blanco (Thunnus alalunga), la melva (Auxeis rochei rochei) o la bacoreta (Euthynnus alleterattus). Además, hay al menos otro par de especies del atún rojo, como son el Thunnus thynnus orientalis (presente en ambas costas del océano Pacífico) y el thunnus macoyyi (sólo presente en las partes más frías y australes del océano Índico y Pacífico).

Todos los Thunnus thynnus comparten características morfológicas, siendo peces óseos fusiformes largos, ligeramente redondeados en la parte central y cierta robustez en la parte frontal, siendo más estilizados en la juventud. Destaca el pequeño tamaño de sus ojos -hoy exquisitez gastronómica- en proporción a su cuerpo y a su cabeza, que puede suponer más de un 20% del peso total del atún.

Pueden medir hasta tres metros y medio y superar los 350 kilos en los ejemplares de mayor tamaño, aunque lo más frecuente es encontrar animales de 2 metros y unos 200 kilos. Tiene dos aletas dorsales, la primera más larga que alta y la segunda más alta que larga; aletas pectorales potentes pero cortas, pínulas dorsales y anales, y una aleta caudal en semiluna muy poderosa, responsable de que el atún pueda alcanzar una velocidad punta de más de 70km/h, lo que le convierte en un velocista submarino.

Está cubierto de escamas por completo, bastante duras, sobre todo en la zona ventral, donde protegen la preciada grasa de la barriga y la ventresca, el gran cúmulo de energía para sus travesías y su color es azul intenso. A veces tienden al negruzco, mientras que los flancos son más grisáceos, similares al brillo del estaño, siendo además los jóvenes algo más claros en sus pigmentaciones, sobre todo en los flancos.

No vive en grandes bancos (llamados cardumenes) pero su pesca sí se produce así por la gran aglomeración de animales y es un pescado endotérmico, capaz de regular su propia temperatura. Además, está en la parte alta de la pirámide trófica marina, siendo un gran depredador, comiendo caballas, lachas, potas y otros cefalópodos y mariscos, sólo teniendo como predadores naturales a la orca, a algunos grandes tiburones y al ser humano.

Propiedades y beneficios

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Debido a su alto porcentaje en grasa, el atún rojo es considerado un pescado azul, por lo que su carne es rica en ácidos grasos poliinsaturados, así como en omega-3, y una excepcional fuente de proteínas de alto valor biológico.

Entre un 20% y un 25% de la carne del atún rojo -dependiendo del corte- son proteínas, mientras que encontramos alrededor entre un 15% y un 19% en grasas -poliinsaturadas-. Además, es rico en minerales, como el selenio, el fósforo y el magnesio y aporta varias vitaminas como la A y la D, así como algunas del grupo B.

Como pescado azul, sus buenos datos de omega-3 son útiles para combatir el colesterol y los trigliceridos, por lo que no debemos temer la presencia de sus grasas dentro de nuestra dieta, ya que son insaturadas como las del aceite de oliva o del aguacate.

Sus altos niveles de fósforo y magnesio son prácticos para fortalecer nuestros huesos y dientes, siendo también ventajosos para nuestro sistema nervioso. Además, el magnesio en él presente favorece nuestra salud intestinal y el correcto desarrollo muscular de nuestro cuerpo, por lo que es un buen producto para deportistas.

Sin embargo, es cierto que en 2019, la AESAN manifestó que embarazadas y menores de 10 años limitasen la ingesta de grandes pescados como el atún rojo (además del cazón, el lucio y el tiburón) para evitar consumir más metilmercurio de la cuenta. Ello no implica que un adulto no pueda consumirlo, aunque se recomienda la alternancia de pescado blanco y azul, según los parámetros de AESAN.

Cómo preparar y cocinar este pescado

Ronqueo De Un Atun C Petaca Chico Ronqueo de un atún. © Petaca Chico

Las opciones que un ronqueo permiten son amplísimas y en temporada es más fácil, sobre todo en las costas gaditanas, encontrar diferentes cortes que no solemos ver en el resto de España. Aún así, durante la temporada, empresas como Petaca Chico, que opera en la almadraba de Barbate, o Gadira, que comercializa atún rojo salvaje de almadraba en temporada desde Conil, Tarifa y Zahara, distribuyen desde sus webs cortes de atún rojo a toda España.

En pescadería, el atún debe tener un color rojo intenso, no presentar signos de sangre o de desangrado y ser apreciable la grasa infiltrada en cortes como el solomillo, que deberán tener un color rosáceo.

La carne ha de ser firme y brillante, tersa al tacto y nunca babosa. Además, una buena forma de saber que un atún no es fresco es que los colores rojos intensos deriven hacia cobrizos o marrones. Por descontado, su grasa también debe ser firme, propia de la humedad del pescado, y no tener un aspecto gelatinoso.

El término 'ronqueo' viene del sonido que se produce al cortar el atún.

El ronqueo se establece en tres partes: cabeza, cuarto blanco y cuarto negro. La cabeza está llena de piezas con grasas y gelatinosas, buenas para guisar. El cuarto blanco obedece a la mitad inferior del animal, cortada siguiendo la línea de la médula espinal, donde se encuentran los cortes más grasos, mientras que el cuarto negro (mitad superior del animal) presenta las partes menos grasas.

Del mismo modo que en una ternera no cocinamos de la misma forma una chuleta que un jarrete, en un atún pasa exactamente lo mismo, siendo los cortes más magros los más aptos para preparaciones breves como planchas o parrillas y los más gelatinosos son más indicados para guisos o estofados. De ellas nos habla Alberto Sánchez, director de Marketing de la almadraba Petaca Chico, que nos enumera las distintas partes del despiece y algunos de sus usos gastronómicos.

Cabeza

Cabeza Atun Rojo De izquierda a derecha y de arriba a abajo: mormos, galete, contramormo, facera y morrillo. © Petaca Chico.

1. Mormo: Parte final de la cabeza del atún de forma redondeada y buena conjunción de músculo y grasa, perfecta para guisos. Ocupa el espacio que significaría la nuca o el cogote del animal.

2. Galete: Su función anatómica es el cierre y apertura de la mandíbula inferior. Se asemeja a la cocoha pero en su caso tiene un hueso tubular interior.

3. Contramormo: Es una de las joyas que guarda el atún rojo, una de las piezas que más auge está teniendo en la cocina. Se trata de una pequeña porción de carne alargada, de notable infiltración de grasa, situada en la parte superior y frontal de la cabeza. En cocina se utiliza para guisos y escabeches.

4. Facera: Una textura gelatinosa y se encuentra situada bajo los ojos del atún por lo que también se la llama carrillera o carrillada. Al igual que en cerdo y vaca, es un corte ideal para guisos pero muy escaso e incluso se parece en la forma a la de estos mamíferos.

5. Morrillo: Considerada una parte noble, se encuentra en la parte final de cabeza del atún, siendo la continuación del contramormo y es una de las piezas más cotizadas y valoradas en la cocina. Se caracteriza por tener un gran nivel de infiltración de grasa gelatinosa, con una carne de extremada jugosidad. En la cocina se suele utilizar para realizar a la plancha, a la sal o en guisos.

Cuarto blanco

Lomo Blanco Del Atun Rojo De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Ventresca, parpatana, descargamento, tarantelo y cola blanca. © Petaca Chico.

1. Barriga, ventresca o ijar: Se localiza en la parte baja del lomo blanco. Su principal característica es su gran nivel de infiltración en grasa que es debido a que el atún concentra en esta parte la mayoría de la grasa que le permite realizar con éxito la larga migración hacia el Mediterráneo. Es una pieza que se caracteriza por su versatilidad en la cocina, se puede preparar en crudo para sashimis o tartar, así como a la brasa o en guisos.

2. Parpatana: Es una pieza que se localiza entre la cabeza del atún y la ventresca. Su carne presenta una gran infiltración de grasa debido a su proximidad con la ventresca. Su textura es muy melosa. En cocina tiene muchas posibilidades, pero se suele utilizar para la plancha y guisos.

3. Descargamento: Se encuentra pegada al lomo negro (lomo superior del atún) y es ideal para crudos o para salar y convertir en mojama porque tiene poca grasa.

4. Tarantelo: Es una parte semigrasa, situada sobre la ventresca. Tiene forma triangular y posee un equilibrio de grasa y textura perfecto. Se considera una de las piezas con más versatilidad del atún, dando buen resultado en brasas pero también en guisos tradicionales como el atún encebollao.

5. Cola blanca: Es un corte menor y triangular, cercano a la aleta caudal y se suele utilizar para guisos y salazones. Es un corte más seco y muy musculoso por la zona en la que se encuentra.

Cuarto negro

Cuarto Negro Del Atun Rojo De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Solomillo © Gadira y cola negra, plato y descargado de © Petaca Chico.

1. Solomillo: Es una pieza relativamente pequeña, sonrosada y jugosa pero con poca grasa, por lo que es ideal para planchas o elaboraciones en crudo como el tartar o el sashimi.

2. Cola negra: Parte alta y final, anterior a la aleta caudal. También, como la cola blanca, se suele utilizar en guisos y salazones.

3. Plato: Se extrae de la parte superior del lomo negro, teniendo un gran recorrido en la cocina y presenta una infiltración de grasa media. Es un corte bastante grande y debe su nombre a su forma plana. Es muy común utilizarlo a la plancha, apenas vuelta y vuelta, pero también en guisos.

4. Descargado: Parte interna del lomo negro, pegado a la ventresca y al tarantelo y con una buena infiltración de grasa. Es muy frecuente en cocina japonesa o para crudos.

Las recomendaciones de dos profesionales

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Las almadrabas y las lonjas gaditanas son un hervidero de minoristas pero también de restauradores, liberados ya en la fase 1, que pueden retomar su negocio. Allí el aroma y las cartas se impregnan de los colores del atún rojo, una joya de temporada, que no es barata, como dice Alberto Monzón, alma mater y hombre orquesta de la empresa De la Mar: "no es un regalo y se le debe tratar con la consideración del cerdo ibérico".

Una realidad gastronómica escasa, cotizada y con una temporalidad muy acusada, que ahora podemos disponer en el mercado para nuestras cocinas por el bajón hostelero. "Yo me dedico a proveer a restaurantes y soy la persona que habla con los pescadores, voy a las lonjas, cargo el producto y se lo llevo a los restaurantes", cuenta.

"Cada temporada suelo vender unos 20 atunes enteros, generalmente de unos 200 kilos", comenta. Un dato a tener en cuenta porque en el mundo del atún, al contrario que el refrán, no es mejor caballo grande, ande o no ande. "El más grande que he comprado era uno de 530 kilos y no estaba tan bien como esperaba, estaba más seco que otros atunes más pequeños", confiesa.

Para las preparaciones en crudo, lo mejor es apostar por cortes más secos como el descargado o el descargamento

Por eso, reivindica la importancia de acertar con el corte y con la infiltración adecuada de grasa. Palabra de un proveedor que tiene una lista de clientes con más de 180 restaurantes de toda España, a los que surte de todo tipo de pescados y mariscos gaditanos. "Trabajo pescados de gran formato como el mero pero también corvinas, pargos, borriquetes, urtas o las gambas", comenta.

Ahora, con la hostelería parada, en cuestión de días su lista de clientes particulares se ha puesto en más de 100 y sin hacer publicidad. "No quiero ir más allá porque quiero asegurarme de que todo lo que vendo llegue en plenas condiciones, ya que estoy yo solo en la empresa", explica.

En el caso del atún, Alberto aconseja que las partes más grasas se dediquen a los guisos y estofados, mientras que las más secas son las más convenientes para las preparaciones en crudo. "La cola o el lomo negro son partes más secas, que se prestan bien a la cocina japonesa", menciona, aunque "las mejores piezas para un sashimi son el descargado y el descargamento, que también son las más pegadas a la espina dorsal", explica.

También para platos en crudo recomienda otros cortes, como el tarantelo. "Va bien a tartares y sashimi pero es muy versátil, también para la plancha", asegura pero matiza "en cortes que haya que cortar mucho, es mejor que sean cortes más secos porque con la grasa del atún el cuchillo se embota y se complica el corte".

Más allá de los cuartos, Alberto explica también la importancia de la cabeza y el precio que esta alcanza. "Algunos de los cortes más selectos están en ella, como el morrillo, que es de lo más codiciado, o el galete", resume. "En un animal de 300 kilos podemos encontrar sólo un kilo de morrillo", justifica. Razón por la que no es raro ver precios de morrillo por encima de 90 euros el kilo.

Más del 10% del peso total de un atún rojo corresponde a la cabeza

"Yo compro el pescado en entero y así el escandallo es menor pero eso también implica merma", agrega. "En un animal de 270 kilos puede que el peso de la cabeza en total sean 30 kilos y que sólo 4,5 kilos sean de carne", colige. Una realidad cara pero que también en platos tradicionales tienen mucho protagonismo: "un buen atún encebollao o el galete cocinado al oloroso es un platazo".

De platazos y de sacar todo el partido al atún también sabe mucho el chef barbateño Juan Viu, que ya vuelve a estar operativo, y donde más de una decena de sus preparaciones están destinadas al atún rojo, justo en el paseo marítimo de la propia Barbate.

Es el caso del atún encebollao que convierte en croquetas donde el protagonista es el mormo y un fondo de cebolla bien pochada, de esas que son para "comerse un cubo". También da la vuelta a un plato tradicional como la pringá pero en este caso con el contramormo. "Es una parte que pide una cocción muy lenta y muy poca temperatura, así que yo hago un puchero pero usando atún y la pringá la hago con un contramormo a baja temperatura y al vacío durante 7 horas, sobre los 60 grados, y luego lo acompaño de trufa",

Croqueta De Atun Encebollado Tarantelo A La Plancha Con Sofrito Y Salmorejo Asado Y Tataki Con Jugo De Encebollao Croqueta de atún encebollado, tarantelo a la plancha con sofrito y salmorejo asado y tataki con jugo de encebollao. © Restaurante Viu Espacio Gastronómico.

También le va comerlo en crudo porque es una parte magra del lomo negro y se suele usar para mojama. "Yo lo como con un aliño de aceite y está listo", asegura. Aunque el tomate le va excepcionalmente bien al atún. Es el caso también de un tartar que hace, donde "majo un tomate de Conil confitado al horno en el mortero y luego lo acompaño de una crema de payoyo y hierbas aromáticas", explica. "Procuro adaptar las recetas a mi zona", se sincera.

Tomate sirve además en una receta con tarantelo, que acompaña con un sofrito receta familiar yu un salmorejo asado. "Es un corte muy rico, semigraso, que marco muy poquito a la plancha y acompaño del tomate". Un contraste fresco que alivia la grasa del atún, igual que "Lo cítrico y lo ácido le van bien al atún porque lo desgrasan e invitan a otro bocado", cuenta.

Los toques cítricos, los ácidos y los salinos desgrasan y aligeran la potencia natural del atún rojo

Algo similar al uso que hace de los vinos de Jerez con algunos de sus platos. "En guisos largos como el del galete, que sería como una cococha, lo cocino como si fuera un rabo de toro porque además tiene un hueso en el centro muy parecido", ilustra.

En esos pucheros es donde también entra la facera, que le gusta "cocinar como si fuera una carrillera de cerdo y a la que le va bien una manzanilla salina y joven pero también un oloroso". En ese caso, lo acompaña de un ajopapa machando unas patata cocidas en el mortero con un chorro de vinagre, ajo y una reducción de manzanilla.

También con los cortes de la cabeza como el morrillo se pueden hacer planchas o parrillas muy sencillas. "Marcarlo un poquito a la sartén, se le añade el punto de sal y con un buen aceite lo tienes hecho", explica. Sin embargo, es una pieza cara y por su porcentaje de grasa puede dar cierta fatiga gustativa. "El morrillo de atún no se puede comer como si fuera un solomillo de ternera o un chuletón, tiene que ser una ración de 100 o 120 gramos como mucho porque si no, además de caro, saturaría", comenta.

Callos De Atun Y Tartar Con Majado De Tomate De Conil Queso Payoyo Y Crema De Hierbas Aromaticas C Restaurante Viu Espacio Gastronomico Callos de atún y tartar con majado de tomate de Conil, queso payoyo y crema de hierbas aromáticas. © Restaurante Viu Espacio Gastronómico

Como colofón, Juan Viu da recomendaciones también de cómo usar la casquería del atún, escasa y difícil de encontrar pero muy sabrosa. "Con el corazón fresco hago filetitos muy finos que llevo a la plancha con una cebolleta, perejil, limón y vinagre de Jerez", explica, aunque en su espacio gastronómico ahora tiene en carta otra bomba con corazón.

"Sobre un taco de ternera angus pongo un carabinero, un toquecito de salsa holandesa y rallo el corazón de atún en salazón, que es un potenciador del sabor increíble", y que pone las notas salinas que tan bien representa el atún.

Cinco recetas para sacarle partido al atún rojo de temporada

1. Timbal de atún fresco con pimientos asados

Timbal De Atun Fresco Con Pimientos Asados

Ingredientes

Para 2 personas
  • Atún fresco 250 g
  • Pimiento verde 1
  • Pimiento amarillo 1
  • Pimientos del piquillo 4

Cómo hacer timbal de atún fresco con pimientos asados

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 30 m
  • Cocción 30 m

Comenzamos dejando el atún a temperatura ambiente, si podemos unos 30 minutos antes de cocinar. Para preparar los pimientos de forma rápida, los cortamos en trozos, los espolvoreamos con un pellizco de sal gorda y los mezclamos con una cucharada de aceite de oliva, dentro de un recipiente de vidrio, cocinándolos en el microondas en función grill durante 5 minutos.

También podéis hacerlos en el horno durante unos 15 minutos a 190ºC Mientras se hornean, pasamos los pimientos del piquillo por la plancha, hasta dorarlos un poco. Una vez horneados los pimientos amarillos y verdes, los sacamos y retiramos su piel. Si queremos podemos cortarlos en tiras, aunque no es necesario. Con un aro o molde de emplatar, vamos colocando capas de pimiento por colores, procurando dar algo de altura al timbal.

Hacemos el taco de atún a la plancha a fuego fuerte para que se dore su superficie y quede sin cocinar el interior, que quedará templado. Es importante que el atún sea muy fresco y es conveniente que lo congeléis durante 48 horas para evitar el riesgo de anisakis. Una vez doradas todas sus caras, lo sacamos y lo cortamos en filetes de unos tres milímetros de grosor como veis en el collage.

Montamos los lomos de atún dentro del timbal, de forma que cada trocito se acaballe sobre el anterior y espolvoreamos con unos cristalitos o escamas de sal marina. Hacemos una vinagreta con aceite de oliva y salsa soja, la emulsionamos y la usamos para manchar el plato y cubrir los alimentos. Retiramos el aro y servimos inmediatamente.

2. Atún glaseado al miso

Atun Miso
  • Ingredientes: 400g de atún fresco , 30ml de miso, 15ml de miel, 15ml de vinagre de arroz, 5ml de mirin o vino blanco, 3ml de zumo de limón, 15ml de salsa de soja baja en sal, aceite de oliva virgen extra y un poco más para la plancha 5 ml, semillas de sésamo, 1kg habas frescas en sus vainas, hinojo fresco (hojas) o eneldo, 15ml de alcaparras, 5ml de zumo de limón y su ralladura, pimienta negra molida, aceite de oliva virgen extra y sal.
  • Preparación: Mezclar en un cuenco todos los ingredientes de la salsa (hasta los 5 ml de aceite), batiendo bien para tener una crema homogénea, no muy espesa ni muy líquida. Secar el atún con papel de cocina, disponer en un plato hondo y pintar con un poco de la salsa. Dejar marinar mientras preparamos la ensalada. Sacar las habas de las vainas. Poner agua a calentar y escaldarlas durante un par de minutos, dependiendo del tamaño. Escurrir rápidamente, mejor si las dejamos enfriar en un cuenco frío sobre hielos. La piel externa se habrá quedado más oscura y es fácil retirarla, con mucha suavidad para no romperlas demasiado. Disponer en un cuenco, añadir las alcaparras, las hojas picadasde hinojo, la ralladura y zumo de limón y aceite al gusto. Salpimentar ligeramente y mezclar bien. Para el atún, calentar un poco de aceite en una plancha o buena sartén y cocinar vuelta y vuelta. Añadir la salsa por ambos lados para glasear el pescado. Podemos usar el grill para el toque final si tenemos encendido el horno, o darle un toque de soplete. Servir con una capa extra final de salsa si nos ha sobrado, y semillas de sésamo.

Receta completa | Atún glaseado al miso con ensalada de habas tiernas

3. Tataki de atún con salmorejo

Tataki Salmorejo
  • Ingredientes: Para el tataki, 2 tacos de solomillo, morrillo o lomo de atún de unos 150 gr cada uno, salsa soja y unas gotas de aceite de sésamo. Para el salmorejo, 6 tomates rojos, 2 dientes de ajo, 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 6 rebanadas de pan duro y un chorreón de vinagre. Para decorar, aceite de oliva virgen extra con perejil picado, unas gotas de salsa soja y brotes de alfalfa
  • Preparación: Ponemos los trozos de atún en maceración, en un plato con salsa de soja y unas gotas de aceite de sésamo. Mientras se va marinando, preparamos un salmorejo, utilizando la batidora de vaso en la que ponemos los tomates troceados, los dientes de ajo y las rebanadas de pan mojadas en agua. Tras batir un poco, obtendremos una crema espesa. A continuación vamos añadiendo el aceite de oliva virgen extra y el vinagre, para que se vayan incorporando a la crema. Una vez a nuestro gusto, probamos y rectificamos de sal. Si queremos el salmorejo más fino, lo pasamos por el chino y reservamos en la nevera. Cortamos los trozos de solomillo de atún una vez marinados, en dos o tres porciones cada uno. En una plancha muy caliente, o una sartén con muy poco aceite, los marcamos por cada una de las caras con el fuego muy fuerte. Solamente lo haremos durante un minuto, por lo que intentaremos que quede crujiente, y el calor penetre a toda la tajada. Colocamos el salmorejo en el centro del plato, y lo rodeamos con aceite de oliva virgen extra perfumado con perejil picado. Sobre el salmorejo, colocamos unos brotes de alfalfa. Colocamos los trozos de lomo alrededor del salmorejo, poniendo un chorreón del aceite de perejil y de la soja del marinado por encima de los trozos para que los colores contrasten.

Receta completa | Tataki de atún con salmorejo

4. Tacos de atún con crema de guisantes a la menta

Tacos De Atun Con Crema De Guisantes
  • Ingredientes: 200g de lomo de atún rojo fresco, 200g guisantes cocidos, hojas de menta fresca, semillas de sésamo al gusto
  • Preparación: Empezamos preparando la crema de guisantes a la menta. Para ello escaldamos los guisantes durante 3 minutos en agua hirviendo y los pasamos a agua fría para que mantengan su color intenso. Si usáis congelados o de lata, os ahorráis ese paso. Luego los trituramos en la batidora junto a 8 hojas de menta. Continuamos cortando el lomo de atún en seis tacos rectangulares para su consumo como pincho o bocado y los hacemos a la plancha dejando que se hagan un minuto por cada lado. Una vez cocinados, añadimos unos cristalitos de sal a cada taco de lomo. En un plato ponemos las semillas de sésamo y según vamos retirando de la sartén los tacos de atún cocinados, los apoyamos sobre ellas para que se rebocen de semillas por una de sus caras o si lo preferís, por las dos. Para montar el plato, ponemos una base de crema de guisantes en el plato -dos o tres cucharadas serán suficiente- y sobre la crema colocamos los tacos de atún rebozados de sésamo dejando un espacio entre uno y otro para que se vea el color verde.

Receta completa | Tacos de atún con crema de guisantes a la menta

5. Tartar de atún rojo

Tartar De Atun Rojo
  • Ingredientes para 4 personas: 200g de atún rojo fresco (descargado o descargamento), una cucharadita de alcaparras, 4 aceitunas, 2 pepinillos encurtidos, 1 diente de ajo, unas gotas de salsa Perrins, salsa de Tabasco y de soja al gusto, semillas de sésamo para decorar, unas gotas de aceite de sésamo, una cucharadita de mostaza de Dijo, hierbas frescas al gusto, 1/2 cebolla muy picada, alga wakame opcional para la base y aguacate opcional para la base.

  • Preparación: Congelamos el atún durante una semana en el congelador para evitar los posibles riesgos de anisakis. El día anterior a la preparación sacamos el atún del congelador y dejamos que se descongele lentamente dentro de la nevera. Para el aliño, picamos media cebolla y un diente de ajo en brunoise muy fina. También picamos las aceitunas, las alcaparras y los pepinillos en trocitos, removiendo bien todo para que esté repartido. Por otro lado, cortamos el atún rojo con el cuchillo en pequeños dados y reservamos. En un cuenco, mezclamos tres cucharadas soperas de salsa de soja, una pizca de mostaza, un chorrito de aceite de sésamo, un poco de salsa Perrins y unas gotas de Tabasco. Echamos la mezcla de encurtidos en la salsa y removemos bien para integrar todos los ingredientes. Probamos y ajustamos al gusto añadiendo lo que consideremos mejor. Incorporamos el atún troceado y lo mezclamos con los demás ingredientes removiendo con cuidado para que no se nos rompan los dados. Dejamos reposar la mezcla 5 minutos mientras preparamos la base sobre la que serviremos el tartar de atún. A vuestra elección podéis poner una ensalada de wakame con sésamo -como he hecho yo-, podéis cortar un buen tomate en dados o concassé.

Receta completa | Tartar de atún rojo

Imágenes | iStock/JumpStory/Petaca Chico/Restaurante Viu Espacio Gastronómico/De la Mar

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Carne fresca de cerdo ibérico: una exquisitez de temporada que ya puedes disfrutar todo el año (y cómo sacar partido a cada pieza)

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Carne fresca de cerdo ibérico: una exquisitez de temporada que ya puedes disfrutar todo el año (y cómo sacar partido a cada pieza)

Hasta hace solo un lustro la carne fresca de cerdo ibérico era tan desconocida como difícil de encontrar.

Excepto en algunas regiones de Salamanca, en la mayor parte de España los buenos cerdos se dedicaban por completo al embutido. Las chuletas, el lomo o el solomillo forman parte de nuestro menú habitual, pero nunca han sido de cerdo ibérico, y, sobra decirlo, a nadie se le ocurría tratarlas como a una buena pieza de vacuno, cocinándolas lo justo, para apreciar todo el sabor de la carne.

Esto, por suerte, ha cambiado poco a poco, desde que algunos de nuestros mejores productores empezaran a interesarse por sacar al mercado algunos de las partes más nobles del cerdo en fresco.

Joselito fue uno de estos pioneros. Hace ya 15 años que empezó a ofrecer en temporada alguno de estos cortes en el restaurante Álbora (del que es socio José Gomez, propietario de la prestigiosa marca de jamones). Allí se presentaron platos de pluma o presa ibérica sin decir siquiera que se trataba de cerdo, pues a la gente le costaba asimilar que se pudiera servir esa carne como si fuera una buena pieza de vaca, esto es, poco hecha.

Hoy las cosas ha cambiado. Hace ya años que Joselito, y muchas otras marcas de embutidos, comercializan carne fresca en temporada como producto gourmet, y se ha puesto muy de moda en la alta gastronomía.

“Los mejores restaurantes del mundo quieren esa carne”, asegura Gómez a Directo al Paladar. “Es un trabajo que hemos hecho muy a conciencia, porque es un producto único, que solo existe aquí. Y lo hemos conseguido”.

Carne Joselito Los Intactos 2

Carne de temporada, todo el año

Los cortes de cerdo ibérico fresco siguen siendo poco conocidos por el gran público, no solo por su precio (lógicamente elevado, dado el trato que se dispensa a estos animales), sino también por su temporalidad.

Solo es posible encontrar esta carne de enero a marzo, en la última fase de la montanera –el período de alimentación de los animales con el fruto de las encinas de la dehesa, antes de su sacrificio–, y ni siquiera entonces es fácil. Normalmente, hay que pedirlas directamente a los productores, incluso previa suscripción, como en el caso de Joselito.

Pero, debido a la creciente demanda de carne fresca, la empresa guijuelense ha decido alargar la temporada, gracias a la congelación. Pero no una congelación cualquiera: los cortes se ultracongelan mediante nitrógeno líquido a -80.

Se trata de un proceso que, según Gómez, no se hace con ninguna otra carne y permite una congelación extremadamente rápida, que provoca la formación de cristales de hielo más numerosos, de menor tamaño y más homogéneos que en la congelación tradicional.

“Si se forman grandes cristales se rompe la proteína y al descongelarlo se deshace el cristal y sale todo el agua”, explica el propietario de Joselito. “La gran diferencia ente un congelado de -40 y de -80 es que la carne no va a tener ningún tipo de perdida, no va a soltar proteína, todo el sabor de la carne, toda la textura, se mantiene intacta”.  

La empresa comercializa esta carne exclusivamente en un pack con los cortes frescos más conocidos: una presa, dos plumas, dos tercios de lomo, dos secretos y dos solomillos. Cuesta 95 euros ( a un precio 27,14 euros el kilo).

Carne Cerdo Fresca1

La mejor forma de cocinar carne fresca de cerdo

No estamos ante un producto barato (ni el de Joselito, ni el de ningún otro fabricante de ibéricos), por lo que, si queremos probarlo, es mejor saber cómo tratarlo para sacarle todo el partido.

En el caso de comprar las piezas congeladas, debemos descongelarlas lentamente, durante 24 horas a la nevera, y tenerlas un par de horas a temperatura ambiente antes de cocinarla (como haríamos con cualquier otro tipo de carne). “Eso es extremadamente importante, porque te lo cargas si no”, explica Gómez.

Por lo demás, como ocurre con cualquier carne, cada pieza del cerdo ibérico tiene unas características concretas, que la hacen más o menos adecuada para distintas cocciones.

Comentamos con Gómez su forma favorita de cocinar las distintas piezas:

Lomo

Tartar Lomo

Estamos muy acostumbrados a comer lomo de cerdo fresco (o adobado) y nunca diríamos que puede ser un bocado exquisito, pero Gómez insiste en que es su favorito.

“El lomo al no tener mucha grasa se pasa muy fácilmente cuando se hace”, explica Gómez. “Lo mejor para el lomo es comerlo totalmente crudo, en un carpaccio, o como un tataki, muy poco hecho”. O, por qué no, en un tartar, como en la foto.

En el horno o la parrilla es muy fácil que se pase esta carne, por ello desde Joselito si no se quiere comer crudo, recomiendan hacerlo en sartén vuelta y vuelta.

Solomillo

Solomillo Cerdo Rec

Otro corte al que estamos acostumbrados, pero que tenemos tendencia a maltratar. Al igual que el lomo, el solomillo es un corte magro. Si lo cortamos en filetes es difícil que no se haga demasiado, por lo que Gómez recomienda cocinar la pieza entera.

Se puede hacer, al igual que el lomo, como si fuera un tataki, marcando la pieza entera en la sartén por todos los lados, pero durante muy poco tiempo, para que el interior quede casi crudo.

Otra forma de cocinarlo, que Gómez recomienda encarecidamente, es hacerlo en tacos, empanado. Para ello debemos cortar lonchas gruesas, de más de un dedo de grosor, empanarlas y freírlas a alta temperatura, solo lo suficiente para que queden crujientes, pero el interior quede poco hecho.

Si quieres más ideas, aquí tienes 31 recetas con solomillo de cerdo para inspirarte.

Secreto

Secreto

Como mejor está el secreto es a la brasa, pero, de nuevo, es importante que no se nos pase, pues esta pieza queda especialmente dura si la cocinamos demasiado. También se puede hacer a la plancha, vuelta y vuelta, para que el interior quede poco hecho.

Además de encontrar un punto óptimo de cocción, también es decisivo presentar la pieza bien cortada, en lonchas muy finas y a contraveta, que permiten apreciar todo el sabor de la pieza. En la foto, el secreto que se sirve en el restaurante Essentia, en Tarancón (Cuenca), uno de los pocos que ofrece un menú completo de cerdo ibérico de temporada.

Pluma

Pluma Joselito 2

Este, asegura. Gómez, es el corte más agradecido, pues tiene mucha grasa infiltrada y de cobertura, por lo que es difícil que quede seco. “Siempre va quedar jugoso”, explica. “Lo puedes hacer a la sartén, o a la parrilla, da igual”.

Presa

Presa

En la actualidad, la presa es el corte más valorado gastronómicamente, pues tiene muchísimo sabor. Tiene grasa infiltrada, aunque menos que la pluma y el secreto, y uno de los cortes más bonitos. Se puede hacer perfectamente a la parrilla o plancha y, en este caso, también al horno, pues es más sencillo controlar que no se pase.

Imágenes | Joselito/Clara P. Villalón
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Aguacates rellenos: ideas para cambiar tu receta de siempre

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Aguacates rellenos:  ideas para cambiar tu receta de siempre

A estas alturas serán pocos los que todavían crean que el aguacate solo sirve para hacer guacamole. Convertido en el ingrediente de moda hace unos años, ya está totalmente asentado en nuestras cocinas y se encuentra todo el año en cualquier supermercado. En Directo al Paladar es un habitual de nuestras recetas y nos gusta compartir nuevas formas de degustarlo.

Ni qué decir tiene que es una fruta de lo más peculiar, mucho más calórica de la media pero también con unas propiedades únicas, tanto nutricionales como culinarias. Por ejemplo, son perfectos para rellenarlos, y las posibilidades para hacerlo son casi infinitas. He aquí un buen montón de ideas para no caer siempre en la misma rutina.

Frescos y crudos, o cocinados

A pesar de que no suele ser lo habitual, el aguacate también se puede cocinar. No hablamos solo de triturar la pulpa como elemento graso de una masa horneada, la propia fruta entera permite ser asada, salteada, cocinada a la plancha o rebozada y frita. Para ello es importante que el aguacate esté en su punto exacto de maduración, quizá más firme de lo que nos gustaría para tomar crudo o machacar para un guacamole.

Aguacate Relleno

Una de las mejores maneras de aplicar claro al aguacate es cortándolo por la mitad, sacando el hueso, para pasar por la plancha o el grill las dos caras expuestas. No es necesario cocinarlo demasiado, solo lo justo para tostar o caramelizar un poco la superficie, previamente engrasada con aceite.

Después se puede dejar enfriar antes de rellenar con casi lo que se nos ocurra, o se puede consumir templado, por ejemplo si vamos a emplear quesos a los que les irá bien un poco de temperatura. Es una buena técnica para aplicar también si los aguacates nos han salido sosos, ya al cocinarlos podemos potenciar sus sabores.

Aguacate Guacamole

En crudo, los aguacates rellenos no tienen mucho misterio. Aquí si es más recomendable elegirlos en su maduración óptima, aún firmes pero cremosos, con esta textura que permite sacar la pulpa con una cuchara sin esfuerzo. En este caso lo más cómodo es dejar la cáscara o piel exterior, previamente bien lavada, para que nos sirvan de recipiente a la hora de comerlos.

Si preferimos aguacates algo más firmes, para extraer por completo la fruta de la piel, una buena idea es elegir variedades más pequeñas, que permitan comerlos a bocados como si fueran canapés o tostas. En cualquier caso, nunca deben estar demasiado duros o podrían ser desagradables de comer, sin olvidar que un aguacate verde apenas tiene sabor.

A la hora de servir aguacates frescos rellenos sí hay que tener en cuenta que deben prepararse al instante. Aunque el aliño o los demás ingredientes que usemos pueden retrasar la oxidación, ya sabemos que, en cuanto se abre, el aguacate empieza a oscurecerse en contacto con el oxígeno.

Aguacates rellenos de ensalada

Aguacates Caprese

Si eres de los que disfruta añadiendo aguacate a las ensaladas, puedes darle la vuelta al concepto rellenando la fruta con los ingredientes de tu receta favorita. Como aperitivo, entrante o primer plato, también de guarnición en barbacoas o menús más completos, son un recurso ideal para comidas y cenas de verano.

Los aguacate caprese son el mejor ejemplo y una opción muy sencilla que funciona especialmente bien. Con perlas de mozzarella y usando tomatitos cherry, la dificultad es mínima. Según la forma del aguacate podemos sacar parte de la pulpa, picarla e incorporarla al propio relleno. Combinando tomates de diferentes colores le daremos aún más vistosidad al plato, jugando además con matices de sabor.

Aguacates Rellenos

Las ensaladas de tipo cremoso, como nuestra ensaladilla rusa clásica favorita, o la versión de Dani García, son ideales para rellenar aguacates. En estos casos lo mejor es conservar la piel para comerlos con cucharilla, dejando que el relleno meloso se fusione con la propia pulpa de la fruta, creando un contraste de texturas y sabores delicioso.

La mayonesa es un buen aglomerante de estas ensaladas picadas, aunque podemos aligerarlas con yogur, algún tipo de queso fresco cremoso como el quark, requesón, o crema agria. La textura nos permite sobrecagar un poco el aguacate para rebasar su superficie sin miedo a que se desmorone, y así retrasamos también la oxidación del borde.

Conservas de pescado, ahumados y mariscos

Aguacate

El aguacate parece que va bien con todo, pero hace una pareja especialmente sabrosa con sabores marineros. Por eso, si queremos enriquecer el relleno, una apuesta casi segura serán pescados y mariscos ya listos para usar, para complicarnos lo mínimo. Las conservas y los ahumados siempre son un gran recurso.

Ya lo demuestra la mencionada ensaladilla con el uso del atún, pero no tenemos por qué limitarnos a ella. Una simple buena lata de bonito en aceite o en escabeche, combinada con tomate picado y unos pimientos asados o piquillos, ya proporciona una rica base para enriquecer el aguacate. Y podemos darle un toque más exótico o picante añadiendo cilantro, chiles o guindilla, jalapeños, salsa de soja o sriracha, etc.

Aguacate Relleno Atun

Anchoas y boquerones, mejillones, berberechos, sardinillas o caballa son otras buenas alternativas con las que podemos realzar los aguacates, añadiendo no solo sabor, también valiosos nutrientes. Siempre podemos trasladar los componentes de un pincho clásico, como puede ser la gilda, añadiendo unos encurtidos al gusto o una mezcla de variantes.

Aguacates rellenos

Los pescados ahumados resultan igualmente muy prácticos. Si planteamos el aguacate como la base de un canapé, solo tenemos que aplicarle el montaje de unos típicos blinis o probar combinaciones al gusto, sin necesidad de utilizar demasiados ingredientes. Unas lonchas de salmón, bacalao o trucha ahumada, con huevas de pescado o sucedáneo de caviar, y alguna hortaliza u hojas verdes, y ya tendremos un bocado de lujo.

El marisco cocido o ya cocinado a la parrilla, por supuesto, también nos dará el éxito asegurado. Langostinos o gambas peladas, presentadas enteras o picadas con otros ingredientes, maridan deliciosamente bien con el aguacate, igual que el pulpo. Y tampoco podemos olvidar los típicos pescados en crudo que protagonizan tartares y ceviches, como el salmón y el atún, siempre congelados previamente.

Aguacate y huevo, pareja perfecta

Aguacates con Huevo al Horno

Esta combinación es muy popular entre deportistas y personas vegetarianas -ovolactovegetarianos- porque constituyen una pequeña bomba nutricional que además es tremendamente sabrosa. Al retirar el hueso del aguacate se nos presenta un espacio perfecto para depositar un huevo crudo, que después solo hay que cuajar al punto usando el horno, ya sea con calor normal superior o con el gratinador. El único secreto está en no pasarse de tiempo.

Según el tamaño del ejemplar podemos hacer versiones más pequeñas con huevos de codorniz, ideales como aperitivo o tapeo con más comensales, o quizá tendremos que sacar parte de la pulpa para dejar espacio suficiente. No se desecha, lo mejor es picarla y servirla por encima una vez listo para comer.

Otra opción es utilizar solo la yema, dejándola muy melosa para que al romperla se funda con la pulpa cremosa del aguacate. Incluso podemos poner primero en el fondo una cucharada de salsa de tomate, algo de queso, mostaza o lo que nos apetezca que combine bien con el huevo.

Aguacates Rellenos

Estas preparaciones se pueden enriquecer añadiendo hierbas frescas, mezclas de especias o queso por encima del huevo, ya sea para gratinar o simplemente para enriquecer el conjunto una vez cocinado. Unos dados de jamón ibérico, asado, beicon o cualquier otro embutido también son buenos añadidos, así como un toque de cebolla frita crujiente justo antes de servir.

Viva el queso

Aguacate Relleno de queso

Los más queseros no tienen casi límites para jugar con combinaciones de sus variedades favoritas con el aguacate. Ya lo hemos mencionado como buen añadido que potenciará otras recetas, desde ensaladas a gratinados con huevo, pero el ingrediente lácteo también puede ser el gran protagonista.

Hay posibilidades sencillísimas, como colocar una pieza de queso más fresco en el hueco del aguacate para comerlo tal cual; por ejemplo un disco de rulo de cabra, queso fresco de Burgos en daditos, una cucharada de queso cottage, requesón o ricotta, burrata o mozzarella, etc.

Aguacate y Mozzarella

Esta última se puede degustar fresca, en crudo, o caliente, dejando que funda ligeramente con el calor del horno, como en esta apetitosa receta, en la que se practican previamente unos cortes romboidales en la pulpa para facilitar que el queso penetre en el aguacate a medida que se funde. Otros quesos que fundirán deliciosamente bien pueden ser el provolone, el gorgonzola, el gruyére o el raclette, todos picados.

Por supuesto, rallando abundante queso curado se nos abre otro mundo de sabores, ofreciéndonos así texturas distintas. Parmesano o pecorino, cheddar, eddam o un buen queso de cabra o de oveja manchego son excelentes para cubrir el aguacate con una montaña generosa de tiras recién ralladas, que fundirán rápidamente con el gratinador del horno.

Aguacate Crema

Los quesos más cremosos como un camembert o brie, una torta del casar o el propio queso crema de untar, se pueden combinar con otro ingredientes cmo frutos secos o hierbas -incluso con otros quesos- para rellenar los aguacates directamente, pasándolos o no por una fuente de calor.

Otras ideas

Aguacates Rellenos

Una vez repasados los básicos, solo queda animarnos a dejar volar la imaginación y la creatividad para variar nuestros aguacates rellenos. Planteándonos la fruta tropical como si fuera una rebanada de pan, podemos empezar recreando nuestras recetas de tostas o bruschettas favoritas.

Las verduras a la plancha o asadas, así como carpaccios en crudo debidamente marinados, con buenas posibilidades muy saludables para enriquecer nuestro recetario. Y también el aguacate se puede convertir en el continente de otras elaboraciones que necesitan una masa de base, como rollitos, burritos, fajitas, tacos o arepas.

Aguacate

De cara al verano pueden apetecer más las ensaladas compuestas, más completas y nutritivas, que pueden servirse templadas, como pueden ser las de legumbres. También mucho más saciantes serán los rellenos con algún hidrato de carbono sencillo, de grano pequeño,como el arroz o el cuscús, o también la quinoa.

No podemos olvidar que podemos incorporar otras frutas a nuestros aguacates, sin salirnos de las recetas saladas. Los cítricos siempre hacen un gran matrimonio con él, ayudando a evitar la oxidación, en aliños pero igualmente si los troceamos o presentamos en gajos, como en esta receta con pomelo.

Aguacates con Pomelo

La temporada de fruta estival nos abre todo un mundo de posibilidades para crear contrastes dulces y salados, con melocotón o nectarina, cerezas, higos, melón, sandía... Y si queremos enfatizar el carácter tropical del aguacate, recordemos que también en España se cultivan frutas exóticas como la papaya o el mango.

Fotos | iStock - Marcho Verch bajo licencia Creative Commons 2.0 - Wendalicious
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Receta de patatas gajo especiadas, ideal como guarnición

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Receta de patatas gajo especiadas, ideal como guarnición

¿No estáis un poco cansados de las clásicas patatas fritas en forma de palitos o bastones? Ya me conocéis, y siempre estoy buscando cómo dar una vuelta a las recetas habituales para darles mi toque personal. Esta vez he preparado unos gajos de patatas con especias, que son ideales para guarnición tanto de carnes como de pescados.

La técnica es muy sencilla, siendo la parte fundamental de esta receta la elección de las especias a utilizar y el uso de un buen aceite de oliva virgen extra que nos permita freírlas a temperatura media hasta que estén en su punto. Ya veréis cuánto os gustan.

Ingredientes

Para 4 personas
  • Patata sin pelar 2
  • Especias al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra abundante para freírlas

Cómo hacer gajos de patatas especiadas para guarnición

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 25 m
  • Cocción 25 m

Comenzamos preparando nuestra mezcla de especias. Si queréis, podéis encontrar en los comercios muchos botes que combinan distintas variedades, o incluso podéis usar las populares bolsas de asar con especias que suelen vender para asar pollos. La otra opción es hacer una mezcla a vuestro gusto como he hecho yo.

Yo he usado una mezcla casera con 2 cucharadas de postre de pimentón picante, 1 de sal, 1 de azúcar, 1 de curry, 1 de orégano 1/2 de comino y 1/2 de pimienta negra. Al hacer nosotros la mezcla sabemos que no lleva ni colorantes ni conservantes artificiales.

En una bolsa de plástico metemos las distintas especias y agitamos un poco para que se mezclen bien. Lavamos las patatas y las cortamos, -sin pelar- en gajos un poco gruesos. Una vez listos los vamos metiendo en la bolsa con las especias.

patatas de guarnición en gajos

Agitamos la bolsa para que todos los gajos se impregnen bien y ponemos la sartén con el aceite de oliva virgen extra a calentar. Una vez a buena temperatura, freímos las patatas bajando el fuego para que se hagan despacio, y vamos dándoles la vuelta de cuando en cuando hasta que tienen un bonito color dorado.

Con qué utilizar las patatas especiadas para guarnición

Estos gajos de patatas especiadas para guarnición, son estupendos para acompañar platos a la brasa, hamburguesas, costillas BBQ y otros platos de carne. También están buenísimas con unos huevos fritos, e incluso solas. Ya me contaréis qué os parecen.

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Menos pizza mala y más focaccia buena: todo lo que debes saber sobre este legendario pan plano italiano

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Menos pizza mala y más focaccia buena: todo lo que debes saber sobre este legendario pan plano italiano

En la tradición de los panes planos mediterráneos la focaccia se encuentra en un territorio difuso, irremediablemente comparada con la pizza, pero más similar a algunas de nuestras tortas, como la de Aranda, o ciertas cocas. Más sencilla en los ingredientes que la coronan, una buena focaccia seduce ya a la vista con su característica corteza irregular, dorada y crujiente.

Habitualmente identificada con la Toscana, se considera sin embargo que la focaccia original y genuina es de Liguria, más concretamente de Génova. Como tantas elaboraciones populares y humildes, en prácticamente toda Italia se elaboran variantes de esta masa, que también ha dado lugar a otras versiones en distintas partes del mundo.

Tal y como ocurrió con la pizza y, más recientemente, con la frittata, la focaccia se ha extendido por todo el mundo gracias en parte a la popularidad que ha adquirido en Estados Unidos. Sin embargo, la variante italoamericana común poco tiene que ver con una buena y auténtica foccacia, pues, como señala Peter Reinhart en El aprendiz de panadero, acostumbran a ser de una calidad muy pobre con excesos de coberturas que pretenden enmascarar una masa deficiente.

Un origen remoto e incierto

La focaccia como tal no nació de la noche a la mañana, igual que no lo hizo la pizza ni tantas otras elaboraciones de masas de pan. Parece obvio pensar que, desde que el ser humano aprendió a moler los cereales y a hornear o cocinar al fuego, irían apareciendo versiones distintas cada vez más especializadas, utilizando los ingredientes disponibles, que originalmente nunca fueron demasiados.

Focaccia Romero

Las masas de cerales suponían un alimento relativamente barato que durante muchos siglos ha sido una valiosa fuente de energía para la gran mayoría de la población menos pudiente. Con el tiempo, las recetas fueron evolucionando y los cocineros y panaderos irían perfeccionando las técnicas.

Un análisis etimológico de la palabra focaccia sí nos da pistas sobre su posible y remoto origen. Las teorías más aceptadas la sitúan como una evolución del tardo latín focacia, forma femenina de focacius, que deriva a su vez de focus; este término simplemente hacía referencia a "cocinado en el hogar".

Focaccia

Ya antes que los romanos otras civilizaciones y pueblos antiguos horneaban o cocían masas de pan plano, en mucas ocasiones sin levadura, y también se sabe que se ofrecían a los dioses como ofrenda. A menudo eran masas destinadas a los viajes por mar, pues resistían las largas travesías, y solían enriquecerse con grasa, con manteca de cerdo si estaba disponible, o con aceite.

Considerada Liguria como la región original de lo que hoy se entiende por una focaccia moderna, lo curioso es que en el dialecto local se denomina fugassa. Según el lingüista Fiorenzo Toso, el término aparece ya en un documento de principios del siglo XIV. En Génova, ya hacia el siglo XVI, estaba muy extendido el consumo del pan plano con aceite incluso durante las ceremonias religiosas.

Multitud de variantes por toda Italia

A diferencia de lo que ocurre con la pizza, las versiones de focaccias no se distinguen tanto por la propia masa como por los ingredientes con los que se corona. Sin embargo, sí existen algunas especialidades que se salen de la norma en cuanto a la base.

Focaccia Genova Focaccia genovesa.

Con el tiempo han ido surgiendo infinidad de tipos que además se adaptan al gusto personal, la tradición familiar o el producto local y de temporada. Una vez se tiene dominada la base, nada impide a las manos que amasan jugar con los aderezos y la cobertura, incorporando incluso ingredientes antaño considerados exóticos o desconocidos.

Aún así, sobreviven a día de hoy diferentes variantes que nos permiten recorrer Italia casi de norte a sur.

  • Focaccia genovese. La versión considerada genuina y más tradicional presenta simplemente un aderezo de aceite de oliva local y sal. A veces se añade malta a la masa de harina de fuerza.
  • Focaccia con le cipolle. También típica de Liguria, es una pequeña variante de la anterior, que incorpora cebolla a la cobertura.
  • Focaccia pugliese o barese. En la región de Puglia se suele condimentar con orégano y se cubre con tomatitos locales tipo cherry, cortados por la mitad, a veces también con aceitunas negras y/o cebolla. En la elaboración de la masa es habitual emplear semolina o harina de sémola de grano duro (rimacinata).
  • Focaccia con l'uva. Muy típica en la Toscana, también en otras zonas donde se cultiva la vid. Lógicamente, es tradicional prepararla en tiempos de vendimia.
  • Focaccia messinese. Originaria de Mesina, en Sicilia, se distingue por un grosor más desarrollado y por la vistosa cobertura. Tradicionalmente se corona con escarola, anchoas, tomate y queso tuma o mozzarella.
  • Focaccia di Recco. O focaccia de queso, esta versión es muy particular porque la masa no lleva levadura, es muy fina y se rellena con queso crescenza o stracchino, de pasta blanda y cremoso.
  • Sfincione palermitano. Fuera de Italia se le llama "la pizza siciliana", pero por el grosor y la textura de la masa es más bien una variante de la focaccia. Típica comida callejera de Palermo, se distingue por la cobertura de salsa de tomate y el queso caciocavallo siciliano.
Focaccia Cebolla1 Focaccia de cebolla.
  • Strazzata lucana. Típica de Basilicato, región italiana anteriormente conocida como Lucania, es una especie de focaccia popular sobre todo en Avigliano. El nombre deriva de strazzat, que en el dialecto local se refiere a la acción de pellizcar o rasgar los trozos de masa, la forma tradicional de comerla. Se suele condimentar con orégano y pimienta negra además del típico aceite y la sal, en ocasiones con jamón o manteca.
  • Schiacciata. También llamada ciaccia o schiaccia, típica de la Toscana. En su apariencia es muy similar a la genovesa, que en su versión más simple también se condimenta solo con aceite y sal. Hay variantes que añaden frutas como uva o toques más dulces con anís, y otras versiones que se rellenan con embutidos o quesos.
  • Crescente bolognese. Antigua elaboración de Bolonia cuya receta original está depositada a buen recaudo en la Camera di Commercio dalla Associazione Italiana della Cucina. Se caracteriza por la incorporación de embutidos locales, normalmente prosciutto y pancetta, además de manteca.
  • Focaccia di Susa. Especialidad dulce del Piamonte, de la región del Valle de Susa, que además cuenta con reconocimiento de Prodotto Agroalimentare Tradizionale (P.A.T.). Suele ser redondeada y la miga está enriquecida con huevos, mantequilla y azúcar. Tiene una corteza oscura debido a la caramelización del azúcar que la recubre, y a veces se decora con formas de figuras en la masa.
  • Focaccia della Befana. También muy típica en el Piamonte, es una masa dulce que se prepara para celebrar la Epifanía, es decir, cumple la misma función que nuestro roscón de Reyes. Tiene forma de flor de 16 pétalos y se esconde en su interior una moneda.

¿Cómo debe ser una focaccia auténtica de calidad?

Dejando de lado las variantes más particulares, la clave de una buena focaccia está en la masa. Si en una pizza ya es importante, en su pariente más gruesa adquiere una relevancia incluso mayor, pues la cobertura son casi meros aderezos complementarios.

Focaccia Masa

Una buena focaccia se distingue por la miga esponjosa, suave y aromática, llena de alveolos, en contraste con la corteza dorada, crujiente y sabrosa. No debe ser muy fina ni tampoco excesivamente gruesa, y es una masa que precisa de una alta hidratación, entre un 60 y 80%. Esto quiere decir que el porcentaje de líquido respecto a la harina es alto, (por cada 100 g de harina, 60-80 g de agua), produciendo una masa muy húmeda que necesita un buen amasado y reposos adecuados.

Una buena focaccia necesita una masa con alta hidratación

Esa elevada hidratación exige trabajar con una harina de calidad, de fuerza panadera, rica en proteínas capaces de asimilar el agua para desarrollar el gluten y proporcionar una textura elástica. Para suavizarla un poco, muchos expertos prefieren combinarla con harina más floja tipo 00, la que se utiliza para hacer pasta. Esto, combinado con la fermentación adecuada, produce los alveolos y las burbujas de aire tan característicos y atractivos en el pan horneado.

La cobertura con abundante aceite de oliva virgen extra es imprescindible

El grosor depende un poco del gusto y el estilo, aunque no debería ser muy superior a los 2,5-3 cm. En el equilibrio entre la miga tierna plagada de agujeros irregulares y la corteza crujiente está la clave del éxito.

Aunque la propia masa se puede enriquecer con grasa, hoy en día casi siempre aceite de oliva, esta se incorpora mayormente al final, antes de hornear. Hay que ser muy generosos y no escatimar en su calidad, siempre virgen extra, cubriendo en abundancia todo el exterior de la focaccia. Durante el horneado la masa lo absorbe, y habitualmente se riga con un chorrito extra antes de servir.

Focaccia como Bocadillos

Fuera de Italia (en Estados Unidos, particularmente) es habitual encontrar sándwiches o bocadillos con pan de focaccia, usándola como si fueran rebanadas de pan de molde, rellenas de quesos, embutidos o cualquier combinación que se les ocurra. Ni qué decir tiene que acostumbran a ser masas de pésima calidad y que esta costumbre horroriza a los italianos apasionados de una focaccia de calidad, a pesar de que el formato se ha extendido también a la propia Italia. El turismo manda.

Disfrutando de la focaccia en casa: trucos e ideas para saborearla sin mancillarla

El uso de algún prefermento ayuda a dar estructura, sabor y durabilidad a la focaccia, aunque se pueden obtener resultados excelentes sin ella. Ibán Yarza, en su libro Pan casero, propone utilizar una biga, una masa madre sólida de levadura, y añade también patata cocida. Es una técnica muy usada por panaderos de toda Europa -en Alemania el pan de patata es muy común- que en España se puede ver en recetas de cocas, por ejemplo.

Focaccia con Aceite

Reinhart, por su parte, propone el uso de un poolish o recurrir a retrasar la fermentación en frío, para favorecer el desarrollo de la masa y conseguir esa textura soñada. El especialista estadounidense recomienda usar una amasadora, si se tiene, para trabajar bien masa hidratadas como esta. Para amasar a mano, lo mejor es recurrir al método de strech and fold, un sistema que combina estirar y doblar la masa con reposos cortos.

Esos reposos permiten a la masa "amasarse" a sí misma, volviéndose más elástica y manejable. Utilizar una rasqueta de panadero también ayuda, así como engrasar la mesa y las manos con aceite; hay que evitar por todos los medios añadir más harina, pues solo coneguiríamos una masa pesada, densa y seca.

Aunque se pueden formar focaccias ovaladas o redondas, la forma tradicional es rectangular, depositándola en una bandeja adecuada. Nunca hay que aplastarla con rodillo ni con la palma de las manos; se extiende suavemente desde la parte inferior, y se presiona con la punta de los dedos para no desgasificarla completamente. Tras la última fermentación, ella sola se extenderá por la bandeja.

Focaccia Dulce1 Focaccia dulce con fruta.

Como la pizza, un reposo en frío en la nevera antes del formado final permite retardar la fermentación, obteniendo así una focaccia mucho más madura, sabrosa y duradera. Siempre hay que dejarla atemperar fuera del frigorífico antes de hornear, al menos dos o tres horas. Si se van a añadir ingredientes sólidos, hay que hacerlo antes del último levado.

Y también como la pizza, la focaccia hay que hornearla precalentando el horno a la máxima temperatura posible, bajándola a unos 180ºC una vez han pasado los primeros 10 minutos. Si se desea un acabado más crujiente, se puede hornear a 200ºC prolongando así la cocción unos 10 minutos más.

La focaccia hay que degustarla, en primer lugar, sola, cortada en pequeños cuadrados o rectángulos alargados, si acaso acompañada de más aceite de oliva para mojar un poco. Como aperitivo o picoteo no necesita nada más para ser completamente adicitiva, y encajaría muy bien en un menú de tapeo.

Focaccia Pugliese1 Focaccia pugliese.

También tiene cabida en cualquier mesa acompañando una comida no excesivamente pesada, sustituyendo al pan que usaríamos habitualmente para acompañar, aunque esto puede restarle protagonismo. No se toma con pasta, y mucho menos con pizza.

La focaccia está más rica recién hecha, el mismo día, aunque, si la fermentación ha sido buena, aguantará bien uno o dos días, mejor si no la hemos cortado entera en piezas. Empezará a resecarse, por lo que puede ser buena idea darle un golpe de horno o, ahora sí, acompañarla con queso o coronarla con jamón. Además congela estupendamente bien, con una buena hogaza.

Coberturas, ingredientes extras y recetas para empezar

Nada nos impide coronar nuestra focaccia con lo que nos apetezca, pero hay que probarla primero al estilo de Liguria, con el mínimo de aderezos, para aprender a apreciar las virtudes de la propia masa bien horneada.

Focaccia Aceite Cebolla Focaccia de jamón y queso con cebolla.

Los ingredientes mediterráneos son una apuesta segura: aceitunas, tomates frescos o secos, cebolla, ajo, y hierbas aromáticas. Aunque el romero suele aguantar bien el horneado, es preferible usar versiones secas de las hierbas para evitar que se carbonicen con la alta temperatura de la cocción. Por eso también hay que procurar que, si usamos tomates secos, estén previamente hidratados.

Un poco de queso no hará daño a nuestras futuras focaccias, sin convertirlas en una pizza. Un simple toque de parmesano ya será delicioso, pero podemos aventurarnos con piezas de mozzarella fresca o queso feta. Los quesos rallados y más secos habrá que incorporarlos a mitad de la cocción, o se quemarán.

Inspirándonos en nuestras cocas podemos añadir pimiento fresco, anchoas o sardinillas, piñones y otros frutos secos, sobrasada, morcilla o chistorra, setas, calabaza, manzana o pera, membrillo... Nunca todo a la vez, evidentemente. Escamas de sal gruesa y salsa pesto casera son asimismo excelentes aderezos para la cobertura.

Pero sin duda, lo que mejor funcionará como cobertura prefermentación y prehorneado es un buen aceite de hierbas. Solo hay que mezclar aceite de oliva virgen extra de primera calidad con un puñado de hierbas frescas picadas o hierbas secas (o mezcla), sal, pimienta o especias al gusto (chile o cayena, semillas de hinojo o alcaravea...) y calentarlo ligeramente. Se conservará bien en la nevera un par de semanas.

Focaccia Naranjapg Focaccia a la naranja.

Con estas recetas para todos los niveles todo el mundo se puede iniciarse en el siempre satisfactorio mundo de las focaccias caseras.

Fotos | iStock - Фогача - Generale Lee - spurekar - Gianni D'Anna - Marco Verch - Melizza

17 mejores trucos de cocina para reducir las calorías de tus platos y lograr bajar de peso

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17 mejores trucos de cocina para reducir las calorías de tus platos y lograr bajar de peso

Sabemos que no existe la magia para adelgazar y que las dietas milagro siempre fracasan e incluso pueden ser peligrosas. ¿Por qué, entonces, vuelven a resurgir cada año? Sencillamente porque a nadie le gusta ponerse a dieta y queremos resultados casi instantáneos, cuando la realidad es que la única respuesta es el cambio de hábitos.

La constancia tiene su recompensa mucho antes de lo que podríamos imaginar, y adquirir hábitos de vida saludables es una inversión a largo plazo. La teoría para adelgazar puede ser compleja o muy simple: el déficit calórico es la respuesta. Y no son necesarios los grandes sacrificios; con estos trucos puedes reducir fácilmente las calorías de tus platos para ayudarte a cumplir tus objetivos al bajar de peso.

Convertir las verduras y hortalizas en las protagonistas del plato

Reducir las verduras a una presencia anecdótica es un error en el que suelen caer los menús del día en hostelería. Si cualquier dieta saludable y equilibrada ya debería priorizar los vegetales, cobran aún más importancia a la hora de adelgazar.

Wok Wok de fideos de calabacín con verduras

El plato de Harvard lo indica claramente, y podemos aumentar aún más la presencia de verduras y hortalizas en nuestras comidas -sin descuidar por completo las proteínas, grasas y carbohidratos completos-. Aquí las patatas no cuentan, hablamos de productos vegetales bajos en calorías, ricos en agua y fibra, que sacian y aportan multitud de vitaminas y minerales.

Si comemos de plato único, los vegetales deberían ocupar más de la mitad de la superficie; si nuestro menú es más variado podemos hacer un primer plato completamente vegetal -ensalada, gazpacho, crema, salteado...- y también incluirlas en el segundo, de nuevo con presencia predominante.

Verdurasestofadas Verduras estofadas sin grasas

Simplemente sustituyendo el típico arroz blanco o la pasta de guarnición por unas verduras a la plancha ya habremos reducido notablemente las calorías. Si nos parece "aburrido", siempre podemos combinar varias verduras con preparaciones distintas, por ejemplo tomate partido crudo con berenjenas asadas, champiñones salteados con brócoli al vapor, etc.

Tomar más alimentos crudos

Es un truco que podemos aplicar fundamentalmente a las verduras y hortalizas, sin olvidar los frutos secos, la fruta y ciertos pescados. La mayoría de verduras se pueden consumir crudas y esto tiene varias ventajas: se aprovechan más algunos nutrientes, sacian más y cunden mucho. Además nos ahorramos cocinar.

Los vegetales crudos son más saciantes y nutritivos

Al aplicar calor los alimentos se transforman, liberando sus azúcares naturales, cambiando su textura y potenciando los sabores, pero también se reduce su volumen. Además pueden ser más "adictivos", incitándonos a comer más sin darnos cuenta.

Tallarines Zanahoria

El calabacín, la calabaza, la zanahoria, el nabo, la remolacha, las coles, los champiñones o los rábanos y rabanitos son deliciosos en crudo, crujientes y refrescantes. Cortados en láminas finas, rallados o en bastones, resultan más suaves, y también se vuelven más tiernos si los maceramos con sal -escurriéndolos después- o vinagre.

Consumir siempre fruta entera en lugar de zumo o batidos (y sin pelar)

El auténtico zumo -mejor casero- natural puede tener cabida en una alimentación equilibrada, pero jamás debe sustituir a la fruta natural. Y si nuestro objetivo es adelgazar, sería conveniente olvidarnos de la versión líquida y consumir siempre las frutas al natural, incluyendo la piel cuando sea comestible.

Ensalada Ensalada con fruta fresca, pipas y orejones

El motivo es muy sencillo; zumos, licuados, smoothies y batidos "entran" con más facilidad. Para preparar un vaso necesitamos mucha más cantidad de producto que si nos lo tomáramos al natural en crudo, y también nos lo terminamos antes, con el riesgo de terminar bebiendo demasiado.

La fruta entera aporta más saciedad y menos calorías

Consumiendo una naranja, una manzana a bocados o un melocotón, invertiremos más tiempo, gastaremos algunas calorías más al masticar y nos saciaremos antes. Estaremos más satisfechos después de tomar la fruta que si nos bebiéramos la versión en zumo, sumando además toda la fibra de la pulpa y de la piel.

Reducir al máximo el consumo de azúcar añadido

No es ningún secreto que el azúcar es un enemigo de las dietas, también porque lo solemos consumir de forma indiscriminada, camuflado o acompañado de otros elementos muy calóricos y poco nutritivos, como las grasas de mala calidad de la bollería.

Gofres Fit1 Gofres de chocolate, manzana y avena sin azúcar

Lo ideal en cualquier dieta de adelgazamiento sería eliminar los dulces, especialmente los ultraprocesados, o al menos los que son calorías vacías y, sobre todo, reducir su ingesta. Tomar de vez en cuando una galleta casera nutritiva, la versión fitness de un gofre o una onza de chocolate negro no va a arruinar nuestra dieta, incluso puede tener efectos positivos.

El café o el yogur no necesitan azúcar

Pero sí es recomendable vigilar la ingesta de azúcar por medio de otros alimentos. Algo tan sencillo como eliminar el azúcar del café, té o vaso de leche, del yogur y de los cereales o de la avena, nos permite reducir las calorías diarias. Y así reeducamos el paladar a sabores menos dulces.

Usar yogur natural y queso fresco batido en lugar de nata y mayonesa

Hablando del yogur, es un gran aliado en cualquier dieta de adelgazamiento y de cualquier persona en general, problemas de alergias o intolerancias aparte. Siempre en su versión natural, tanto el yogur como el queso fresco batido desnatado son ricos en proteínas, saciantes y bajos en calorías.

Yogur Berenjenas al horno con salsa de yogur y granada

Su textura cremosa y de sabor neutro los convierten en ingredientes muy versátiles para sustituir la nata y la salsa mayonesa de todo tipo de recetas. Ambos nos servirán para cocinar, preparar aliños más ligeros o espesar y enriquecer cremas, currys, salsas de pasta, etc. También podemos emplearlos como base para untar en pan y tostas, acompañar verduras o pescados y mariscos.

Con vainilla y canela pueden ser parte de un postre con frutas, y con un poco de buen aceite de oliva, limón o vinagre, hierbas frescas y un toque de sal, se convierten en comodines para todo tipo de platos salados.

Eliminar por completo las salsas comerciales ultraprocesadas

Con yogur no podemos sustituir a una salsa de tomate o un pesto, pero eso no quiere decir que sea buena idea seguir comprándolas en el súper. La mayoría de salsas comerciales suman muchas más calorías de lo que podríamos pensar, además de que recurren demasiado al exceso de sal, azúcares e ingredientes concentrados.

Salsa Salsa de tomate casera

No hay nada como una salsa de tomate casera, controlando nosotros la cantidad de aceite y sal, sin tener que añadir azúcar para corregir la acidez -con usar buenos tomates maduros o añadir zanahoria es suficiente-. Las más conflictivas suelen ser las que tienen nombres llamativos, como la césar, salsa rosa, barbacoa, cocktail, etc.

Leer bien las etiquetas y comparar productos

No todos los productos procesados son malos o muy calóricos. Como siempre, merece la pena tomarse la molestia en leer con detenimiento las etiquetas, especialmente la tabla nutricional y, sobre todo, los ingredientes. Recordemos que el que aparece en primer lugar es el ingrediente predominante.

Etiqueta

Comparar varios productos de la misma categoría, tanto entre variedades como entre diferentes marcas, nos ayudará a elegir mejor. Evitaremos las sorpresas e incluso podremos encontrar grandes diferencias calóricas entre dos productos aparentemente iguales.

Aderezar con hierbas y especias

La grasa, la sal y los azúcares son los elementos más usados por la industria -y la cocina de toda la vida- para hacer más sabrosa la comida. Es cuestión de acostumbrarse al sabor más real o volver a descubrir los amargos y ácidos naturales, pero si nos resulta sosa al principio podemos recurrir a aderezos sin calorías.

Hierbas

Las hierbas frescas y secas y todas las especias son el gran recurso para llenar de aromas y sabor nuestros platos. Cuidado con las mezclas comerciales que a veces añaden otros ingredientes -azúcar y sal, normalmente-; nos interesan las especias 100% naturales. Tendrán más aroma si las compramos enteras y las molemos al momento.

En el caso de las hierbas frescas, aunque se pueden incorporar a mitad de la cocción, dan mejores resultados si se añaden en el último momento o antes de servir, para que no pierdan su aroma y textura natural.

Cocinar al vapor, a la plancha o al horno en lugar de freír

Pese a que una fritura, bien hecha, puede ser saludable, lo cierto es que inevitablemente sumará más calorías que otras técnicas de cocina. También da más trabajo, así que renunciar a los fritos tiene su lado positivo, más allá de la báscula.

Salteado

Los salteados o las cocciones a la plancha también son sabrosos y permiten controlar mejor el punto de cocción de los alimentos. Usando buen menaje, con un wok, grill, sartén o plancha de calidad, antiadherente, y el mínimo de aceite, podremos ahorrar muchas calorías y complicaciones en la cocina.

El horno es también un gran aliado que además puede potenciar el sabor de muchas verduras y otros alimentos, como el pescado o el pollo. Ya sea con este electrodoméstico, con un robot, el microondas o la típica vaporera de toda la vida, la cocción al vapor es otra técnica a reivindicar. Mucho mejor que hervir en agua, método poco recomendado si no queremos perder sabor y textura.

Marinar en lugar de rebozar

Lo que hace que los fritos sean tan sabrosos es, en gran medida, el rebozado previo. Mucha gente sigue recurriendo a él incluso para cocinar a la plancha o en el horno, pero si nos lo ahorramos estaremos también restando calorías.

Tiradito Tiradito de salmón marinado con sésamo

Para que los alimentos sigan siendo apetitosos podemos recurrir a las técnicas de marinar y adobar. Casi cualquier producto se beneficiará de un reposo aromático, desde carnes y pescados hasta las verduras o el tofu. Los zumos cítricos, el vinagre, la salsa de soja, el miso, el yogur, la mostaza, las especias y las hierbas frescas hacen maravillas.

Cambiar la mantequilla por aguacate y aprovechar su versatilidad

Sí, el aguacate es una fruta calórica, pero se debe a su alto contenido en grasas saludables que de hecho son positivas en dietas de adelgazamiento. Y siendo un alimento graso, su aporte de calorías es muy inferior al de la mantequilla, una grasa láctea con la que comparte su textura cremosa, si lo usamos maduro.

Aguacate Crema fácil de aguacate

Esa cremosidad es perfecta para utilizar el aguacate como reemplazo de la mantequilla y la margarina en bocadillos y sándwiches, salsas, batidos, patés o elaboraciones dulces. La pulpa del aguacate triturada con cacao y vainilla es un postre estupendo, y también nos servirá para hacer falsas trufas o brownies para un capricho.

Incluir más legumbres en todas las comidas del día

La FAO dedicó un año entero a las legumbres y cada año nos lo recuerda: deberíamos recuperar su consumo y aumentar su ingesta en muchas más raciones a la semana. Saciantes, nutritivas, bajas en grasa, con pocas calorías, son un alimento perfecto para dietas, si las cocinamos bien.

Garbanzos Horno Garbanzos cocinados al horno

Está claro que unas lentejas con chorizo y tocino no son lo más adecuado, pero las legumbres cocidas en su punto, tanto en recetas calientes como frías, se pueden incorporar a platos ligeros que nos dejen más que satisfechos. Una ensalada enriquecida con una porción de garbanzos o de alubias será mucho más saciante y evitará que nos ruja el estómago a las pocas horas.

Las legumbres pueden protagonizar muchos platos ligeros

Y si nos cuesta pensar en las legumbres más allá del puchero, podemos probar con los garbanzos crujientes al horno, o usar su harina para preparar snacks crujientes o crêpes incluso para el desayuno. La pasta de harina de legumbres es otro buen recurso para dar más variedad a las comidas reduciendo las calorías, y ganando en nutrientes.

Aumentar el consumo de pescado

Aunque en España tenemos una larga tradición en incluir pescado en nuestra dieta, su consumo ha ido disminuyendo en los últimos años. Y lo cierto es que es una gran fuente de proteínas y otros nutrientes con muy pocas grasas, que en el caso de las especies azules además son de calidad.

Merluza Merluza a la cazuela

Incluir más pescados en nuestros menús, fresco, desalado o congelado -no ultraprocesado-, nos permite evitar otros alimentos más calóricos. Además son fáciles de preparar sin tener que recurrir a salsas o frituras, y simplemente con un chorrito de limón y algunas hierbas queda delicioso. Las barritas de merluza no cuentan, y el surimi o las gulas tampoco.

Priorizar las carnes magras y eliminar los embutidos

Hay que deshacerse de esa idea tan extendida de que cualquier comida tiene que incluir algo de carne o derivados. Sin renunciar a la carne, sí es aconsejable olvidarse de las procesadas y las rojas, eliminando los embutidos de la compra. Son muy calóricos y grasos, y es difícil controlar su consumo cuando se abre un paquete.

Pollo Pechuga de pollo jugosa al horno con especias

Las carnes magras son bajas en calorías y no tienen que ser sosas. La pechuga de pollo o de pavo puede ser deliciosa y jugosa si la cocinamos bien, con una salmuera previa, un buen marinado o controlando el punto de cocción.

Cambiar los quesos curados y grasos por frescos más ligeros y levadura de cerveza

A los apasionados del queso nos cuesta renunciar a él, pero no hay que olvidar que es un alimento graso, especialmente los muy curados. Disminuir su consumo y sustituirlos por versiones más ligeras también nos ayudará a reducir las calorías de nuestros platos.

Queso

Todos los quesos frescos, especialmente los de cabra, son menos grasos y una buena fuente de proteínas. Requesón, de Burgos, de rulo, cottage, quark y sus variantes son buenas opciones. También podemos buscar las versiones "light" o ligeras de las marcas, pero siempre comprobando que sea queso de verdad y no un sucedáneo.

El truco de usar levadura de cerveza en copos es muy útil para reducir la cantidad de queso curado que empleamos habitualmente para gratinar o acompañar pastas y verduras. Por sí sola quizá no nos guste el resultado, pero sí nos da juego para disminuir el queso que usaríamos habitualmente, bajando las calorías.

Sustituir los hidratos de cereales y granos por verduras (cuscús de coliflor o brócoli, colirroz, etc)

Recuperar esa moda tan extendida hace unos años de usar la coliflor para prácticamente cualquier receta nos puede ayudar también con la reducción de calorías.

Cuscus Falso cuscús de coliflor con almendras y pasas

Las verduras pueden sustituir a masas de harina y cereales

No queremos engañar a nadie, la pizza con base de coliflor no se puede equiparar a una "de verdad", pero hay que reconocer que no queda nada mal con una buena salsa de tomate casera. El falso cuscús o colirroz sí es una alternativa fantástica para ahorrar muchas calorías, e incluso puede convencer a los detractores de esta verdura. El único truco está en picarla bien y usar muchas especias, dejando el grano al dente.

Otro truco muy sencillo que demuestra que podemos seguir disfrutando de platos sabrosos y originales es emplear hojas de lechuga o col en lugar de tortillas de harina o maíz para tacos y fajitas. Solo hay que elegir buena materia prima lo más fresca posible, y ser creativo con los rellenos.

Fotos | iStock En Directo al Paladar | Dietas, por qué un día dicen una cosa y al siguiente otra
En Directo al Paladar | Esta es la mejor dieta para tu salud y la del planeta


Descubre las posibilidades de la carne de conejo al comienzo de su temporada en verano con estas seis recetas que gustan a todos

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Descubre las posibilidades de la carne de conejo al comienzo de su temporada en verano con estas seis recetas que gustan a todos

Mucho se ha hablado de las bondades de la carne blanca del conejo. Sabemos que es una carne magra sin apenas grasa, con sabor intenso y perfecta para cocinar en frituras, arroces, guisos o incluso en el horno y la barbacoa y es que el conejo es muy versátil en la cocina...

Sin embargo, casi siempre que lo preparamos nos centramos en las mismas recetas friendo el conejo troceado a fuego muy vivo en aceite en el que se han frito unos ajos. Hoy queremos descubriros las posibilidades de la carne de conejo al comienzo de su temporada en verano, con seis recetas que os gustarán a todos, más allá del clásico y siempre delicioso conejo al ajillo.

Características de la carne de conejo

1366 2000 1

Dejando de lado los conejos de monte objeto de la caza menor, la mayoría de los conejos que encontramos en los supermercados son criados en granjas para su consumo y sacrificados de la misma manera que otros animales que comemos normalmente como el pollo, el cerdo, el cordero o la ternera. En los supermercados y carnicerías, podemos adquirir carne de conejo en distintos formatos, encontrándolo entero, totalmente limpio y desprovisto de vísceras e incluso despiezado para arroces y ajillos.

La carne de conejo se caracteriza por su alto contenido proteico y muy bajo contenido en grasa, además de un sabor intenso, en una carne de color blanco intenso una vez cocinada, que se dora con facilidad en cualquiera de las técnicas culinarias que se le apliquen.

Por su bajo contenido en grasa insaturada y en colesterol, bajo contenido en sodio y alto de potasio, alto porcentaje de proteínas y bajo de grasas púricas, se considera una de las carnes más sanas, debido a su rápida metabolización. En la alimentación de los conejos se suelen utilizar piensos con alto contenido en fibras como la alfalfa. Las proteínas las obtienen de fuentes vegetales, como el girasol.

Temporada de conejo y consumo

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La temporada en la que se crían conejos, se divide en dos fases calculadas para llevarlos al mercado en los meses de junio y julio, y posteriormente de octubre a enero, por lo que ahora encontramos estupendos ejemplares, tiernos y sabrosos.

Al ser una carne blanca y baja en colesterol, es muy adecuada para las comidas ligeras previas al verano. Como además queda muy rico tanto a la parrilla como frito, guisado o asado, sus múltiples posibilidades culinarias recomiendan que probemos a introducir más a menudo este alimento en nuestro regimen de comidas.

Su precio económico y el excelente aprovechamiento de su carne, que permite conseguir cuatro buenas raciones, partiendo de un conejo de poco más de 1 kg, hacen de esta carne blanca y baja en grasa una elección perfecta para cuando miramos qué comer para que nos siente mejor.

Seis recetas con carne de conejo que gustan a todos

1. Conejo en salsa de mostaza y zanahoria

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Ingredientes

Para 4 personas
  • Conejo 0.5
  • Zanahoria 1
  • Semillas de mostaza 1 cucharadita
  • Vino blanco 100
  • Caldo de verduras 220 ml
  • Mostaza de Dijon 15 ml
  • Nata líquida para cocinar 125 ml
  • Pimienta negra molida
  • Tomillo seco
  • Perejil fresco
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer conejo en salsa de mostaza

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 55 m
  • Elaboración 10 m
  • Cocción 45 m

Salpimentar el conejo y cocinar en una cazuela o sartén con aceite de oliva, dorándolo bien por todos los lados, unos 10-12 minutos. Retirar y reservar en un plato. Pelar y cortar en cubos pequeños la cebolla y la zanahoria.

Pochar ligeramente la cebolla en la misma cazuela junto con las semillas de mostaza, añadir la zanahoria y salpimentar. Cocinar durante unos 10 minutos, hasta que la zanahoria deje de estar dura. Reincorporar el conejo, regar con el vino y dejar que evapore el alcohol.

Conejo en Salsa de Mostaza. Pasos

Añadir el caldo o agua, tapar, bajar el fuego y dejar cocinar unos 25 minutos. Retirar el conejo, añadir la nata con la mostaza y mezclar bien. Salpimentar, agregar perejil y tomillo y servir la salsa sobre la carne.

Más información en la receta completa

2. Guiso de conejo con champiñones y vino blanco

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  • Ingredientes: 1 Conejo partido en trocitos, 2 Patatas, 2 Diente de ajo, 8 Champiñones, Vino blanco un vaso (200 ml aprox), Perejil al gusto, Tomillo fresco al gusto
  • Elaboración: Para empezar ponemos a cocer las patatas sin pelar en agua abundante con sal. Mientras se cuecen durante 20, troceamos el conejo y doramos las piezas en una fuente apta para el horno. Cuando el conejo empieza a tomar color, añadimos los champiñones y el vino, dejando que evapore el alcohol. Añadimos también un poco de tomillo fresco espolvoreándolo por encima. En el mortero, trituramos el ajo y el perejil con un poco de aceite y unos granos de sal y lo añadimos al guiso. Sacamos las patatas, las enfriamos un poco con agua fría y las pelamos y troceamos añadiéndolas a la fuente. Terminamos la receta añadiendo el ajo y el perejil majado y removiendo las piezas para que todas se impregnen, añadiendo una ramita de tomillo fresco y metiendo la fuente en el horno para que se dore el guiso y las patatas se terminen de hacer.

Más información en la receta completa

3. Conejo en salmorejo

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  • Ingredientes: 1 Conejo, 8 Dientes de ajo, Pimentón de la Vera, 10 g, Guindilla de Cayena, Pulpa de pimiento choricero o una pimienta picona, 15 g, Aceite de oliva virgen extra, 500 ml, Vino blanco, 750 ml, Vinagre de Jerez, 250 ml, Orégano fresco al gusto, Tomillo fresco al gusto, Sal gruesa 50 g, Laurel en hojas seco, 2
  • Elaboración: Comenzaremos colocando en un mortero los dientes de ajo limpios de piel y la pimienta picona o la pasta de pimiento choricero si no tenemos este tipo de pimienta. Machacamos todo hasta conseguir una pasta, luego añadimos poco a poco el pimentón dulce, el vinagre, el vino blanco y por último un puñado de sal gorda. Cubrimos los trozos de conejo con el adobo, la hoja de laurel, la cayena y las especias, vigilando que todos los trozos de carne queden bien cubiertos para que se empape bien del sabor y pueda el vino y vinagre durante ese tiempo, ablandar la carne. Tapamos en un recipiente hermético y dejamos macerando en la nevera unas 24 horas. Una vez que pase el tiempo de maceración retiramos el conejo de este, y ponemos al fuego una cazuela profunda con abundante aceite de oliva virgen suave para freír. Cuando el aceite esté bien caliente escurrimos el conejo y lo vamos friendo en tandas a fuego medio al principio y luego fuerte para que se hagan bien por dentro, aproximadamente unos 18 minutos. Una vez dorada la carne, vamos colocándolos en una cazuela grande. Reservamos. Cuando acabamos de freír, apagamos el fuego y echamos el adobo que nos quedó de escurrir el conejo sobre la carne, y añadimos tres o cuatro cucharadas del aceite del que habíamos usado para freír la carne. Dejamos cocinar todo junto 40 minutos o hasta que la carne esté tierna.

Más información en la receta completa

4. Arroz con conejo y verduras

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  • Ingredientes: Conejo 1/4, Pechuga de pollo 1/2, 4 Chalotas, Panceta 50 g, Setas 125 g, Arroz bomba, 200 g, Tomate troceado natural, 30 g, Caldo de carne, sal y Pimienta negra molida y Aceite de oliva virgen extra
  • Elaboración: Limpiamos, troceamos y salpimentamos el conejo y el pollo. Echamos un chorrito de aceite de oliva en la paella y freímos el conejo y el pollo hasta que estén bien dorados. Los apartamos a un plato y reservamos mientras hacemos el resto. Troceamos las chalotas y rehogamos hasta que esté transparente. Echamos las setas y añadimos la panceta en pedacitos pequeños. Ponemos el arroz y las carnes con el tomate, removemos todo bien para que el arroz vaya cogiendo sabor. Cubrimos con agua o caldo caliente y añadimos un poco de sal. La cantidad de líquido depende de si queremos un arroz más o menos meloso, o preferimos seco. Unos minutos antes de terminar la cocción comprobamos el punto de sal, y terminamos de cocinar hasta que el grano esté en el punto que nos guste. Cubrimos el arroz con un paño de algodón limpio durante cinco minutos. Servimos inmediatamente.

Más información en la receta completa

5. Conejo en salsa verde

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  • Ingredientes: 1 Conejo troceado, 1 cebolla blanca, 1 Diente de ajo, Vino blanco, 100 ml, Cilantro fresco un manojito, Almendras crudas, 10, Aceite de oliva virgen extra, 50 ml, Agua, 100 ml
  • Elaboración: Comenzamos friendo las tajadas de conejo en una sartén amplia. Debemos dar tiempo para que el conejo quede bien dorado, dando la vuelta a cada presa cada dos o tres minutos hasta que todas tengan el aspecto de estar bien cocinadas como cuando hacemos el conejo al ajillo. Añadimos el vino y dejamos que se cocine hasta evaporar. Cortamos unas patatas en rodajas bien finas y las freímos en aceite abundante hasta que queden crujientes como las patatas chips industriales. Las escurrimos en papel absorbente y las reservamos para el emplatado. Mientras se hacen las patatas y el conejo, picamos una cebolla en trocitos pequeños y los pochamos en otra sartén. En el vaso de la batidora trituramos el diente de ajo con las almendras, el aceite, el agua y el cilantro y cuando vemos la cebolla lista, incorporamos este líquido verde y dejamos que cueza un minuto el conjunto para ligar una salsa. Añadimos esta salsa sobre el conejo y si fuera necesario, agregamos un poco más de agua. Dejamos que nuestro guiso tradicional se cocine durante unos diez minutos, removiendo de vez en cuando. Las almendras harán espesar la salsa y cuando el guiso esté a nuestro gusto, lo llevamos a la mesa, servido en cazuelitas individuales.

Más información en la receta completa

6. Conejo confitado con ajo y romero

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  • Ingredientes: 1 conejo cortado en trozos pequeños, 250 ml de aceite de oliva, 300 ml de vino blanco seco, 5 ramitas de romero, 20 dientes de ajo sin pelar, 100 g de harina, aceite de oliva para freír, sal y pimienta
  • Elaboración: Comenzar salpimentando el conejo y pasándolo por harina, sacudiendo el exceso. En una sartén ir friendo los trozos de conejo en tandas y reservando en un plato. Una vez frita la carne disponerla en una cazuela de fondo grueso al fuego, añadiendo el romero y los dientes de ajo. Verter el aceite de oliva y el vino blanco seco por encima de la carne y dejar confitar a fuego lento, pero manteniendo un punto flojo de ebullición y con la cazuela parcialmente tapada, durante dos horas o dos horas y media, dependiendo de la terneza de la carne.

Más información en la receta completa

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Más chuletones y entrecots en oferta, para comer carne en casa como en los mejores asadores (siguiendo estas instrucciones)

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Más chuletones y entrecots en oferta, para comer carne en casa como en los mejores asadores (siguiendo estas instrucciones)

Desde la declaración del estado de alarma, son muchos los proveedores de alimentación que se han visto en una situación delicada. Aunque la compra de comida en los hogares lejos de reducirse ha aumentado, las empresas que enfocaban sus ventas a los restaurantes lo han tenido más que difícil.

Es especialmente paradigmático el caso de las compañías especializadas en vacuno mayor, cuyo género iba en su gran mayoría a los asadores, y han tenido que reinventarse para llegar directamente al consumidor final.

Que se lo digan a José Portas, socio de Discarlux, que se encontró de la noche a la mañana con la nave llena de chuleteros de buey con un destino incierto. “Tenemos stock para 60 días, si lo supera es un drama, pero a todos los niveles”, nos comentaba hace exactamente ese tiempo.

Pero al final, el drama se ha convertido en oportunidad. La empresa mejoró su tienda online y sus ventas por este canal, en el que encontramos jugosas ofertas, no dejan de crecer.

Discarlux se ha asociado con Directo al Paladar para ofrecer a sus lectores una oferta especial. Con tus compras superiores a 50€, recibirás de forma totalmente gratuita una caja de hamburguesas artesanas utilizando, antes de finalizar tu compra, el código "directoalpaladar". Y si es superior a 100€, dos cajas, con el código "directoalpaladarx2".

Estas son algunas de sus ofertas más interesantes:

Chuleta de vaca de 1 kg, madurada en seco durante 20 días

Chuleta de vaca de 1 kg, madurada en seco durante 20 días

Pack Grill Master: 5 chuletas de vaca selección de 750 g, 6 hamburguesas de vaca, un tarro de 150 g de sal de escamas Ancestral y, de regalo, una camiseta de Discarlux

Pack Grill Master: 5 chuletas de vaca selección de 750 g, 6 hamburguesas de vaca, un tarro de 150 g de sal de escamas Ancestral y, de regalo, una camiseta de Discarlux

Pack familiar: 6 entrecots de vaca, 1 kg de carne picada de buey, 1 kg de carne picada de vaca, 1 kg de ragout de añojo y 1 kg de filetes de añojo.

Pack familiar: 6 entrecots de vaca, 1 kg de carne picada de buey, 1 kg de carne picada de vaca, 1 kg de ragout de añojo y 1 kg de filetes de añojo.

Más ofertas de carne de primera

Entrecot

Otra empresa que ha tenido dificultades tras el cierre de los restaurantes es Cárnicas Luismi. La compañía, conocida por trabajar con los restaurantes de Martín Berasategui, también ha tenido que enfocar sus ventas al público final, con precios mas competitivos.

Luismi se ha asociado con la tienda de productos gourmet Amaiketako para lanzar varías ofertas que no pasará desapercibido para ningún amante de la carne. La más interesante, la que ofrece junto a nuestros compañeros de Compradicción, en un pack especial con varios cortes de vaca gallega de categoría.

Pack Luismi Crompradicción: 1 chuletón de vaca de 1kg, 2 chuletas de vaca de 800gr, 2 chuletas de vaca de 400gr, 4/5 entrecots de vac y 2 packs de carne picada (1kg)

Pack Luismi Crompradicción: 1 chuletón de vaca de 1kg, 2 chuletas de vaca de 800gr, 2 chuletas de vaca de 400gr, 4/5 entrecots de vac y 2 packs de carne picada (1kg)

Chuleton

Cómo cocinar correctamente la carne

De poco sirve comprar alguna de estas excelentes carnes, de lo mejor que se puede encontrar en España, y no cocinarlas correctamente.

Para cocinar en casa cualquiera de estas piezas es importante que saques la carne de la nevera hasta 24 horas antes de cocinarlos y dejes que se atemperen hasta alcanzar en torno a 20 grados. Si vas a hacer un pedido grande y quieres congelar –todos los pedidos llegan refrigerados–, lo ideal es dejar que la carne se descongele 24 horas en la nevera, para luego atemperarla y, ahora sí, cocinarla, idealmente a la parrilla.

Algunos de los enlaces aquí publicados son de afiliados. A pesar de ello, ninguno de los artículos mencionados han sido propuestos ni por las marcas ni por las tiendas, siendo su introducción una decisión única del equipo de editores.

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Mermelada, confitura, jalea y compota no son lo mismo: en qué se diferencian y cuáles tienen más fruta y menos azúcar

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Mermelada, confitura, jalea y compota no son lo mismo: en qué se diferencian y cuáles tienen más fruta y menos azúcar

Hubo una época en la que las mermeladas y confituras se consideraban todo un producto de lujo, una delicia exquisita y excepcional, durante muchos siglos solo apta para unos pocos privilegiados. Con el tiempo, su elaboración se convirtió también en casi un ritual para muchas familias, una actividad casi mágica que evoca recuerdos nostálgicos.

Popularmente llamamos mermelada a cualquier cocción de fruta o verdura con azúcar o algún otro endulzante, pero el lineal del supermercado nos presenta un panorama ciertamente confuso en su variedad de términos. Confitura, compota, jalea... No son sinónimos y su uso no responde a un mero capricho del productor: cada denominación está debidamente regulada y presenta diferencias notables.

¿Qué son las mermeladas?

La RAE es bastante escueta en su definición de mermelada (del portugués marmelada):

f. Conserva elaborada con fruta cocida y azúcar.

El Diccionario de Gastronomía ya nos da algunos detalles más, especificando que se trata de un dulce elaborado principalmente con frutas, enteras, troceadas o trituradas, y azúcar u otros edulcorantes al gusto, que se cocinan por reducción.

Mermelada

Por tanto, sin entrar aún en la terminología concreta, hablamos de una preparación dulce en la que tiene que intervenir el cocinado mediante la aplicación de calor. Esa cocción permite disolver el azúcar o crear un almíbar, transforma la textura y composición de la materia prima, y reduce su contenido en agua. Así se potencian y concentran los sabores dulces, alargando también la conservación.

No olvidemos que las conservas nacieron precisamente para llenar la despensa de alimentos perecederos cuando no existía la electricidad, y cuando las cosechas de frutas y verduras venían como a la naturaleza le parecía oportuno. Si tenías la suerte de recolectar varios kilos de melocotones, no ibas a dejar que se echaran a perder en pocos días.

Problemas con la terminología

El lenguaje popular no nos lo pone fácil a la hora de diferenciar entre mermelada, compota, confitura y jalea. Mientras que el primer término suena a más genérico y común, una confitura parece conllevar matices más refinados y golosos. Confitura suena a elegante, a producto más caro.

Mermeladas

Probablemente se deba a la asociación con el francés confiture, del que derivan el catalán confit y términos como confitar o confite. Para la RAE, confitar es cocer fruta en almíbar o cubrirla con un baño de azúcar, y que nos remite a las siempre polémicas -y reivindicadas- frutas confitadas.

En otros idiomas la cuestión tampoco es simple. En el mundo anglosajón, de hecho, se da la particularidad de que marmalade se refiere única y exclusivamente a las mermeladas de frutas cítricas. Hablar de strawberry marmalade, por tanto, no sería correcto; habría que referirse a ella como jam, si tiene trocitos de fruta o pulpa, o jelly, si se elabora con zumo.

Qué dice la legislación: así se diferencian

En nuestra casa podemos llamar a nuestras conservas como nos venga en gana, pero las empresas y artesanos profesionales deben cumplir con la normativa vigente. Los productores están obligados a desarrollar sus conservas en base a la norma, y etiquetarla como tal, sin nombres fantasiosos que puedan confundir al consumidor.

Mermeladas Trio

En 1978 se aprobó la primera reglamentación técnico-sanitaria relativa a la elaboración y venta de conservas vegetales, actualizada en 1987 con la primera norma de calidad que incluía un apartado referente a confituras, jaleas y mermeladas de frutas. Pero la necesidad de adaptarse a la normativa europea hizo necesaria la redacción de una nueva norma específica.

Esta sería aprobada por el Real Decreto 670/1990, sometido a sucesivas actualizaciones que han derogado algunos puntos originales. Finalmente, la normativa vigente actual viene recogida en el Real Decreto 863/2003, que abarca la norma de calidad para la elaboración, comercialización y venta de confituras, jaleas, "marmalades" de frutas y crema de castañas.

Mermelada

Es el producto elaborado mediante la cocción de frutas enteras, troceadas, trituradas (tamizadas o no) con azúcares incorporados en proporción variable, hasta obtener una consistencia semilíquida, más o menos espesa.

Mermelada

El contenido mínimo de fruta nunca puede ser inferior a los 30 g por cada 100 g de mermelada final. La mermelada extra es aquella que utiliza un mínimo de 50 g de fruta por cada 100 g de producto final. Es decir, una mermelada debe presentar, como mínimo, un 30% de fruta, y solo será de categoría extra cuando alcance el 50%.

Confitura

Se obtiene también a partir de la cocción de fruta con azúcares, pero en este caso se emplea la pulpa o puré de una o varias especies, y puede incorporar agua. Como excepción, se permite la obtención de confitura de cítricos con piezas enteras de estas frutas, en tiras o rodajas.

Mermelada Tostada

Una confitura, por tanto, presenta una textura de consistencia más gelificada, homogénea, con menos grumos, más lisa y fina. La cantidad mínima de pulpa de fruta que debe presentar es ligeramente superior a la mermelada, con excepciones:

  • 35 g de fruta general por cada 100 g de confitura.
  • 25 g en el caso de las grosellas rojas, las serbas, la uva espina, las grosellas negras, los agavanzos y los membrillos.
  • 15 g en el caso del jengibre.
  • 16 g en el caso de los anacardos.
  • 6 g en el caso de la granadilla.

La confitura extra, por su parte, debe contener, como mínimo, un 45% de pulpa de fruta general total. No se permite para su obtención incluir en la mezcla las siguientes frutas: manzana, pera, ciruela con hueso, melón, sandía, uva, calabaza, pepino o tomate.

Jalea

El equivalente de la famosa jelly anglosajona, tan popular en Estados Unidos, es nuestra jalea, o gelée en francés. En este caso estamos ante la mezcla gelificada de zumo de frutas o extractos acuosos de las mismas, con azúcares. El resultado es casi una golosina, espesa, gomosa, lisa y brillante, muy empleada para la repostería y la elaboración de dulces.

Jelly

El contenido mínimo total de zumo de fruta es el mismo que el fijado en la confitura, y lo mismo se aplica para la jalea extra. El zumo o extracto acuoso se cuece con agua y azúcar, dejándolo reducir hasta que se obtiene la especie de salsa con textura gelatinosa.

Para que cuaje correctamente se ha de alcanzar un equilibrio adecuado entre el zumo, el azúcar y la pectina. Tradicionalmente, en el ámbito doméstico, a las jaleas que no cuajan del todo se las denomina mieles de fruta, más líquidas.

Marmalade

Mermelada Citica1

El Real Decreto recoge este término foráneo y asimila su aplicación en cuanto a las mermeladas de frutas cítricas. Así, se trata de la mezcla gelificada de azúcares y de pulpa, puré, zumo, extractos acuosos y/ pieles de cítricos. El porcentaje de fruta no puede ser inferior al 20%.

Crema de castañas

Por su tradición en ciertas regiones de España, y también en gran parte de Europa, también se incluye la norma de calidad de la crema de castañas. Es un producto obtenido de la mezcla de azúcares y puré de castañas. El contenido de fruto debe ser, al menos, de 38 g por cada 100 g de crema.

Compota o puré

La legislación no incluye las compotas, un tipo de conserva menos dulce sí tiene una mayor tradición a nivel doméstico. Es más común en regiones de Europa, particularmente donde abundan las manzanas y peras, y por su naturaleza se emplea a menudo como ingrediente o acompañamiento de platos salados. En Suiza es extremadamente popular como salsa de carnes, quesos y platos de pasta.

Compota

Podemos definir a la compota como la mezcla de frutas, hortalizas o mezcla, enteras o troceadas, con una proporción de azúcares muy inferior a la mermelada. También existen las compotas o purés sin endulzar.

Ingredientes y materias primas autorizados

Es interesante prestar atención también a los ingredientes que recoge la legislación como autorizados en la elaboración de cualquiera de los productos mencionados.

Mermelada Pan

La fruta siempre debe ser fresca, sana y sin alteraciones o defectos, en su debido grado de maduración y tras los tratamientos pertinentes (lavado, pelado, pulido, despunte, etc.).

Se consideran frutas, a efectos prácticos, el tomate, las partes comestibles de los tallos de ruibarbo, la zanahoria, el boniato o batata, el pepino, la calabaza, el melón y la sandía. También se incluye como ingrediente admitido el jengibre fresco o en conserva, y la castaña Castanea sativa.

En cuanto a las frutas procesadas, la pulpa es la parte comestible de la fruta entera, en su caso sin piel, corteza, semillas, pepitas y otros, que puede estar cortada en trozos o triturada. El puré es lo mismo pero que finalmente se ha reducido a un puré mediante tamizado o cualquier otro procedimiento. Un extracto acuoso de fruta debe contener todos los constituyentes solubles en agua de las frutas utilizadas.

Mermeladas

Los azúcares que se pueden emplear son todos los admitidos para uso alimentario, incluyendo edulcorantes autorizados, además de jarabe de fructosa, azúcares de frutas o azúcar moreno y sus variantes. La miel se admite como aditivo o como sustituto del azúcar. Otros ingredientes que pueden llevar estas conservas corresponden ya más al ámbito de los aditivios: pectina, aceites esenciales cítricos, zumos, especias, aromas, espirituosos, etc.

Mermelada Melocoton

Todo eso se aplica a efectos comerciales de venta autorizada; en casa podemos seguir llamando a cualquiera de nuestras conservas de frutas, simplemente, mermelada. La proporción de fruta y azúcar, la textura o el punto de cocción ya solo depende de nuestro gusto, siempre que lo hagamos siguiendo las debidas pautas de seguridad.

Fotos | iStock - Unsplash - Pixabay
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El bonito del norte, un pescado en todo su esplendor más allá del marmitako (y otras cuatro recetas para que brille)

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El bonito del norte, un pescado en todo su esplendor más allá del marmitako (y otras cuatro recetas para que brille)

Con la cercanía del verano, las costas del mar Cantábrico reciben a su más ilustre morador: el bonito del norte. Desde junio hasta agosto, el bonito llena pescaderías, restaurantes y parrillas desde País Vasco a Asturias, pasando por Cantabria, para deleitar con su sabor y con su versatilidad culinaria.

Es el indiscutible protagonista del marmitako vasco, que guarda enormes semejanzas con la marmite o el sorropotún cántabro y también con el sencillo bonito con patatas asturiano. Plato marinero por excelencia, que se usaba en esos grandes calderos, su sabor y versatilidad ha hecho que no sólo entienda de grandes guisos, sino también de otras preparaciones.

Ya sea en lomos, en ventresca o en rodajas, el bonito del norte es un pescado asequible que llega a nuestras pescaderías fresco durante los meses de verano, atrapando todos los focos desde que pica el anzuelo hasta que llega a la mesa.

Descripción y características

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Perteneciente a la familia de los túnidos, el bonito del norte (Thunnus alalunga) también se puede llamar albacora o atún blanco., aunque ahora veremos lo que le difiere. Presente en todo el océano Atlántico, la mejor época para el bonito está en los meses de verano porque es cuando más porcentaje de grasa alberga y más sabroso es.

Aunque en ocasiones lo veamos como blanco por el color de su carne -y por ende pensemos que es un pescado blanco-, el bonito del norte es, como la mayoría de los túnidos, un pescado azul como podrían ser el atún rojo del que os hablamos hace unos días.

Además, el bonito del norte se distingue por su temporalidad -verano- y porque es imprescindible que se capture con artes tradicionales como la cacea o el curricán (con señuelos artificiales), así como el cebo vivo (anzuelos con sardina o anchoa, por ejemplo, que es la llamada costera en la zona norte de España, que es la que asegura la calidad y firmeza del pescado. Razón por la que el bonito del norte aún se pesca uno a uno y por lo que se llama así y no albacora.

Para que sea bonito del norte debe pescarse uno a uno y con artes tradicionales.

Es un pez fusiforme, alargado, prieto, de exterior entre azul y metálico y destaca por sus grandes ojos y porque su lomo es notablemente más oscuro que su barriga, además de por tener diminutas escamas que hace que no sea un pescado que se suela desescamar. Suele medir entre 30 centímetros y un metro, con un peso que oscila entre los 4 kilos y los 11 kilos.

Carece de vejiga natatoria, lo que obliga al pez a estar en constante movimiento, razón que también justifica la firmeza de su carne. Posiblemente, la mejor forma de reconocerlo sean sus larguísimas aletas pectorales (de ahí el alalunga, del latín alas largas), finas y estilizadas, que pueden extenderse hasta más de la mitad del bonito. También cuenta con una aleta dorsal corta y pequeña, muy trasera, que va en paralelo a la aleta anal. El final del bonito está rematado por una poderosa aleta caudal.

Como la mayoría de túnidos, se desplaza en grandes cardumenes y es de costumbres epipelágicas, es decir, no vive en las aguas costeras pero no se sumerge a gran profundidad. En general, el bonito del norte no se sumerge más allá de los 50 metros.

Como sus parientes más cercanos, el bonito es un voraz depredador de peces menores, siendo lo normal en su dieta las sardinas, las anchoas o los jureles y también cangrejos o cefalópodos coincidiendo con muchos de ellos durante la costera veraniega en los puertos cantábricos.

Se denomina costera a la temporada de pesca en el Cantábrico como la del bonito o la anchoa.

Aunque buena parte del consumo se destina a fresco, es también importantísima la industria conservera que se deriva de él y que se indica como bonito del norte. El atún claro de nuestras conservas más habituales no es bonito del norte, sino que será el conocido como atún de aleta amarilla, frecuente en el océano Índico y en el Pacífico.

Como tantos otros pescados, los sinónimos o la polisemia nos pueden complicar la compresión de qué es un bonito del norte y qué no, siendo, a nivel semántico, estos pescados con los que se puede confundir.

Bonito atlántico o del sur: llamado Sarda Sarda, comparte las aguas cálidas y templadas tanto del Atlántico como del Mediterráneo. Es muy raro que mida más de un metro de longitud y que sobrepase los 8 kilos de peso, algo que en el bonito del norte es más común. En el sur de España se le suele llamar listado, ya que tiene varias rayas negras en el lomo, o serrucho. Es comestible y muy apreciado culinariamente pero no es bonito del norte.
Bonito mono: El Sarda Orientalis, propio del Pacífico y del Índico.
Bonito del Pacífico Oriental: Sarda Chiliensis por su nombre científico y frecuente en la costa sudoriental del Pacífico, de ahí su nombre.

Propiedades y beneficios

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Incorporar el bonito del norte a nuestra dieta es apostar por una carga de proteínas muy importante (24 gramos por cada 100) y por un aporte graso no muy elevado (6 gramos por cada 100), plantándonos así en 153Kcal por cada 100 gramos. Por ejemplo, comparando con otras proteínas de alto valor biológico como la ternera, encontraríamos 172kcal por 100 gramos.

Recomendado en prácticamente todas las dietas, el bonito del norte en cualquiera de sus preparaciones es idea para cumplir con los requerimientos semanales de pescado. Además, es rico en fósforo, magnesio y potasio, tres minerales que vienen muy bien a los deportistas.

Del mismo modo y como buen pescado azul, la grasa del bonito del norte es rica en ácidos grasos omega-3, por lo que tendremos en él un aliado para rebajar el colesterol y los triglicéridos. Algunas vitaminas también están presentes en él, como las del grupo B (mayoritariamente la B2 y la B9), así como la A y la D, que son útiles para el correcto mantenimiento de nuestros tejidos, de salud ocular y para prevenir enfermedades degenerativas.

Cómo preparar y cocinar este pescado

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Con la temporada entre manos, lo más natural es echarse en aletas del bonito del norte fresco, aunque lo podemos encontrar congelado y en conserva. El congelado se presta a las mismas prestaciones y el que viene enlatado, aunque no es igual, también es muy sabroso pero mejor dejémoslo para bocadillos y aperitivos.

Menos complejo que el ronqueo de un atún rojo, el despiece del bonito es más sencillo y comprensible para todos. La división más común se hace en lomos, rodajas, ventresca y cogote (aunque se están empezando a extraer cortes similares al atún rojo). Además, se pueden -y deben- aprovechar sus espinas y cabeza para un caldo.

La otra opción es comprarlo entero pero hay que tener bastante maña para limpiar un bonito, además de ser un pescado con bastante sangre, así que podemos montar una escabechina en la cocina. De ello nos habla el chef Ignacio Solana, con una estrella Michelin en el restaurante cántabro Solana (en el pueblecito de Ampuero, a unos 50 kilómetros al este de Santander y que ya ha abierto sus puertas), que primero nos recomienda en fijarnos bien en el bonito. "A mí los que más me gustan son los que llegan en julio, que tienen más grasa", admite.

Arriba Ventresca A La Sal Con Berenjena Y Jugo De Sus Espinas Abajo Ventresca Encamisada En Alga Kombu Y Aire De Piparras A La Derecha El Chef Ignacio Solana Arriba, ventresca a la sal con berenjena y jugo de sus espinas; abajo, ventresca encamisada en alga kombu y aire de piparras; a la derecha, el chef Ignacio Solana.

"Un bonito fresco entero debe ser brillante, terso, blanco en el interior y sus ojos, muy brillantes, deben estar ligeramente saltones", explica. Al lavarlo, si lo intentamos en casa, advierte de "no usar mucha agua dulce cuando se despieza. Indirectamente lo empieza a cocinar y es mejor no despiezarlo entero si lo vamos a guardar en la nevera, ya que pierde cualidades".

Los principales cortes son la ventresca, el lomo, la rodaja y el cogote.

Al chef Isaac Loya, asturiano y con estrella Michelin en el restaurante Real Balneario de Salinas (a media hora de Oviedo y de Gijón; además reabre el 24 de junio), también le encanta el bonito en temporada. "Mis preferidos son los de julio y agosto, porque llegan con más grasa y más sabor", reconoce, aunque "las hembras para mí son mejores, tienen más sabor y tienen una carne más roja", añade.

Si no nos atrevemos con el despiece en casa -lógico, no es fácil y mancha bastante-, siempre podemos recurrir a los cortes habituales de la pescadería, teniendo en cuenta que la ventresca y el lomo son más caros que la clásica rodaja, que tiene sus fans pero también algunos inconvenientes y que también tiene truco. "La primera parte del bonito, detrás de la cabeza, tiene más espina y más grasa. A mí me gusta más la central, que no es tan grasa y es tersa", comenta Isaac. En su caso, reconoce que prefiere despiezar él cada animal y "mejor los que pesan 7 u 8 kilos, no más grandes".

"A mí no me termina de convencer la rodaja porque queda muy seca y se suele cocinar demasiado. Se pierde así la textura del bonito", cuenta Isaac Loya, que además habla del recetario asturiano con bonito. "Siempre se hizo el bonito con pisto, pero también el rollo de bonito o el bonito con patatas, que sería un marmitako pero asturiano, que son recetas muy de aquí. Además del bonito a la parrilla, "aunque tiene más técnica de la que la gente cree", matiza.

"Es fácil que se quede seco, sobre todo si hacemos la clásica rodaja porque tiene partes muy diferenciadas, y no siempre se respeta la cocción", se lamenta. "Lo mejor es sellarlo fuerte por ambos lados y luego controlar bien la temperatura de la brasa y que no seque", asegura.

El sorropotún o el bonito al pollo marino son típicos de Cantabria. El rollo de bonito o el bonito con pisto, de Asturias.

También boniteros son los cántabros, donde el sorropotún y la marmite se erigen como platos básicos de marineros, que comparten esa esencia del marmitako. "La clave es añadirlo fuera de fuego y al final, que se cocine muy poco y quede tierno", especifica Ignacio Solana. "Si lo añades pronto, se echa a perder la textura y no es lo mismo",

Sin embargo, no son los únicos platos tradicionales. "Es muy popular el bonito al pollo marino, donde el bonito se enharina y fríe, y se sirve con una salsa triturada que se saca con verduras y el caldo de la espinas", comenta. "Las espinas y la cabeza son perfectas para ese fumet. Yo lo hago sólo con agua y el bonito y las uso, por ejemplo, añadiéndolo a un guiso de merluza porque el bonito tiene más fuerza", cuenta. Eso sí, "las espinas y la cabeza hay que lavarlas bien. Yo las lavo en agua con hielo que cambio un par de veces", asegura Ignacio: "así evitamos impurezas en la cocción".

Caldo también saca Isaac Loya, aunque él prefiere añadir más ingredientes. "Pocho mucha verdura y cuando está bien hecha, añado a fuego fuerte la cabeza del bonito en trozos y no dejo que el caldo reduzca mucho, no más de media hora", mantiene.

Así luego el bonito se convierte en alta cocina. "Hemos hecho alguna vez un tartar de bonito fresco que es una locura, no tiene nada que envidiar al atún rojo", cuenta Ignacio. "También sacar un lomo fino y acompañarlo de un escabeche blanco hecho in situ: enharina, freír y napar", agrega.

Lomo De Atun Con Tuetano Y Palo Cortado Isaac Loya En Su Cocina Y Las Vistas Del Restaurante Real Balneario De Salinas Lomo de atún con tuétano y palo cortado; Isaac Loya en su cocina, y las vistas del restaurante Real Balneario de Salinas.

"Prefiero cocciones muy cortas, casi japonesas", admite Isaac. "Que se mantenga la tersura y textura del bonito. Tenemos un plato que es similar a un rosbif, sirviéndolo semicrudo a baja temperatura con una salsa ponzu japonesa, que es cítrica, y una teriyaki", nos explica.

También trabaja otra -en la imagen- que conserva ese tono sonrosado de la carne. "Usamos el lomo del bonito, de la parte del centro, que es menos grasa y más tersa, y la acompañamos de un tuétano y del caldo de sus espinas con palo cortado. Toda una declaración de intenciones sobre la versatilidad del bonito.

Cinco recetas para sacar partido al bonito del norte

Buen compañero de los guisos, el bonito del norte tiene en la cocina tradicional a sus mejores aliados, pudiendo servirse como primer plato, plato único o como segundo.

Le van bien las salsas, las patatas y además de ser sabroso, también es de esos ingredientes que cogen mucho sabor si se les deja reposar.

1. Rollo de bonito al estilo asturiano

Rollo De Bonito

Ingredientes

Para personas
  • Bonito fresco 500 g
  • Jamón serrano 50 g
  • Huevo 2
  • Huevo duro o cocido 2
  • Harina 50 g
  • Pan rallado cucharadas 2
  • Pimientos del piquillo 2
  • Cebolleta 0.5
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil
  • Sal
  • Cebolla 2
  • Tomates 4
  • Vino blanco vasito 1
  • Diente de ajo 1

Cómo hacer rollo de bonito al estilo asturiano

Dificultad: Media
  • Tiempo total 1 h
  • Elaboración 30 m
  • Cocción 30 m

En un cazo cocemos dos huevos y reservamos. Comenzar quitando las pieles y las espinas al pescado y desmenuzándolo muy menudo en un tabla de cortar. También se podría dar unos golpes en una picadora de carne si os gusta más fino y que no se encuentren los trozos de bonito. Se pone el pescado desmenuzado en un bol y se le añade sal, ajo y perejil picados. Incorporarle el jamón o el tocino en trocitos, los huevos duros picados, los pimientos del piquillo también en trozos así como la cebolleta.

Añadir el pan rallado y compactar la mezcla formando seguidamente dos rollos pequeños o uno grande, dándoles forma cilíndrica. Si os resulta complicado ayudaros con un papel film de cocina. Rebozarlos en harina y huevo batido y freírlos en una sartén con aceite caliente. Reservarlos y pasarlos al frigorífico para que enfríen y sean más fáciles de cortar en rodajas.

Para preparar la salsa, poner un chorrito de aceite en una cazuela de fondo grueso. Picar menuda la cebolla y el ajo, pelar los tomates y trocearlos en trozos pequeños. Una vez que haya calentado el aceite añadir la cebolla y el ajo hasta que se doren a fuego suave. Echar el tomate picado y sofreírlo durante veinte minutos, añadir el vino y dejarlo unos diez minutos más. Añadir el rollo entero o en rodajas y dejarlo cocer unos minutos todo junto. Servirlo bien caliente.

Enlace a la receta completa.

2. Sorropotún de bonito

Sorropotun De Bonito

El plato de cazuela con bonito por antonomasia de Cantabria, con permiso de la marmite, es este sorropotún donde es importante elegir bien las tajadas de bonito.

Recomendamos apostar por trozos jugosos, incluso con taquitos de ventresca, y sobre todo darle una cocción muy pausada al conjunto.

  • Ingredientes para 6 personas: 3 patatas, 1 kilo de bonito, 1 cebolla, 1 pimiento verde italiano, pan de hogaza, agua o caldo de pescado, perejil, y una cucharada de salsa de tomate.
  • Elaboración: Picamos la cebolla en brunoise y poniéndola a pochar a fuego muy lento, como si la quisiéramos caramelizar. Se trata de que vaya tostándose muy poco a poco para sacar un color uniforme y no trozos quemados y trozos más crudos. Aquí podéis ver la técnica para hacerlo sin prisa y con un resultado perfecto. Una vez pochada la cebolla, la retiramos del fuego y la escurrimos bien, quitando el exceso de aceite. Por otro lado, picamos el pimiento en trozos y las patatas en cachelos o trozos irregulares. Es bueno desgarrar o escachar la patata al cortar cada pedazo para que al cocer suelte más almidón dejando así más trabado el caldo. Freímos los trozos de pimiento, los mezclamos con la cebolla y añadimos las patatas, rehogando el conjunto. Cubrimos con agua (o caldo de pescado) sobrepasando un par de dedos la altura de las patatas y cocemos a fuego lento, dejando que todo vaya tomando sabor. Aprovechamos para cortar la rodaja de bonito en tacos limpios. Si queréis podeís añadir una cucharada de tomate frito pero la receta original no lo lleva, aunque ayuda a dar un poco de color. Cuando las patatas están ya cocidas, añadimos el bonito del Norte y unas rebanadas de pan blanco, dejamos cocer durante un par de minutos más y apagamos el fuego para evitar que se resequen las tajadas de bonito. Espolvoreamos con perejil y llevamos a la mesa.

Enlace directo a la receta completa.

3. Bonito en piperrada

Bonito En Piperrada

La clásica mezcla de pimiento verde y tomate tan típica del País Vasco aparece aquí para dar más color y sabor al bonito.

Puedes añadirle pimiento rojo y hacer la receta al horno como te indicamos pero también puedes marcarte la piperrada a un fuego muy suave y añadir las tajadas de bonito al final, cocinándolas con un fuego muy bajo y con la tapa puesta.

  • Ingredientes para 4 personas: 750 g de bonito, 500 g de cebolla, 350 g de pimientos verdes, 400 g de tomate triturado, 2 ajos, perejil fresco picado, aceite de oliva virgen extra y sal.
  • Elaboración: Empezamos cortando la cebolla y el pimiento verde en juliana, una vez limpios. En una cazuela con un poco de aceite de oliva lo pochamos con un poco de sal. Añadimos el ajo también. Por otro lado cortamos el bonito en dados y le quitamos la piel. Los ponemos en otra cazuela con un poco de aceite y lo introducimos en el horno precalentado a 180º C hasta que dejen de tener color de crudo. Mientras añadimos el tomate a la cebolla y el pimiento y los dejamos a fuego suave hasta que reduzca y espese. Ponemos la salsa por encima del bonito y volvemos a introducir en el horno durante unos 5 a 7 minutos.

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4. Bonito encebollado

Bonito Encebollado

Cebolla y bonito como armas principales, del mismo modo que en el sur se estila el atún rojo, para este guiso tradicional.

Es conveniente que las tajadas vengan de una parte jugosa como el cogote o incluso la ventresca, ya que la grasa también contribuirá a dar ligazón a la salsa. El toque del vino es importante para desglasar y también levantar el conjunto, así que mejor elige un buen vino.

  • Ingredientes para 4 personas: 1 kilo de bonito fresco, 5 cebollas, 2 dientes de ajo, 150ml de vino blanco seco, 100ml de aceite de oliva virgen extra, 15g de pimentón dulce, 2 hojas de laurel, perejil fresco al gusto, orégano seco al gusto, sal y pimienta al gusto y 125ml de agua.
  • Elaboración: Comenzaremos lavando y limpiando de piel y espina central las rodajas de bonito. Haciendo cuatro trozos por cada rodaja. Reservamos. Continuamos picando las cebollas en dados y laminando los dientes de ajo. En una cazuela de fondo grueso echamos el aceite y lo calentamos, sofriendo en él las cebollas y los ajos durante unos 15 minutos a fuego suave. Una vez que pase el tiempo añadimos el laurel, el orégano y el pimentón, damos unas vueltas rápidas con una cucharad de madera y agregamos el vino blanco seco, dejándolo evaporar durante tres minutos. LLevamos a ebullición la mezcla y añadimos 125 ml de agua. Cocinamos durante cinco minutos, agregamos nuestro bonito en trozos grandes, salpimentamos al gusto y dejamos que se cocine en la salsa durante 10 minutos. Agregamos al servir un poco de perejil fresco. Servimos bien caliente.

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5. Marmitako de bonito

Marmitako

El estandarte de las cazuelas marineras vascas, comida de los arrantzales desde que salen a faenar, no podía faltar en esta lista.

Las claves para bordarlo están en usar buenos productos, tanto en el bonito como en el fumet -mejor de sus propias espinas- y en un vino blanco seco pero con un punto ácido para realzar el conjunto.

  • Ingredientes para 4 personas: 1kg de bonito, 1 cebolla, 2 pimientos verdes italianos, 1 zanahoria, 2 dientes de ajo, 1 litro de fumet, 200ml de vino blanco, 15g de pimentón dulce, una cucharada de pulpa de pimiento choricero, 1 guindilla, 30g de salsa de tomate, laurel y aceite de oliva virgen extra.
  • Elaboración: Picamos la cebolla en juliana, el pimiento en tiras de mediano tamaño, para que se vean, y el ajo muy picado. En una cazuela grande y ancha, que nos permita remover los ingredientes, ponemos un poco de aceite y en él, salteamos la cebolla, el pimiento y el ajo. Bajamos el gas al mínimo, y añadimos la zanahoria, bien picada. Dejamos pochar los ingredientes para que se ablanden bien. Ponemos el pimiento choricero en agua caliente, y sacamos su carne con el canto de una cuchara. También podemos utilizar la carne de pimiento choricero en conserva, que da un excelente resultado y resulta muy cómoda de utilizar. La incorporamos al sofrito junto a la guindilla y removemos bien. Añadimos el vino blanco, y dejamos que evapore el alcohol. Pelamos las patatas y las cortamos en cachelos, desgajando un poco con el cuchillo para que los pedazos suelten más fécula, lo cual hará que el caldo resultante engorde un poco. Añadimos las patatas al guiso, junto a una punta de cuchillo de pimentón, y un buen pellizco de sal. Subimos el gas a fuego fuerte e incorporamos el caldo, las hojas de laurel y las dos cucharadas de tomate, removemos un poco y soltamos la cuchara. Si se desea, se puede poner una ramita de perejil a cocer que después retiraremos. Una vez que el caldo comience a hervir, bajamos de nuevo el gas al mínimo. A partir de ahora removeremos solamente agitando las asas de la cacerola. De esta manera, las patatas permanecerán enteras. Dejamos a fuego lento durante unos treinta minutos, hasta que las patatas casi se deshagan, y aprovechamos ese tiempo para repasar los tacos de bonito, cortándolos en trozos de bocado, y retirando alguna espina que puedan tener. Pasados los treinta minutos, añadimos el bonito a la cazuela, apagamos el fuego y dejamos que las tajadas se hagan con el calor residual. Servimos tras cinco minutos de reposo.

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Fotos | iStock - Jumpstory - Restaurante Solana - Agencia Gastronómica Gustatio - Restaurante Real Balneario de Salinas
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Nueve originales formas de usar el kétchup en la cocina (más allá de la hamburguesa y las patatas fritas)

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Nueve originales formas de usar el kétchup en la cocina (más allá de la hamburguesa y las patatas fritas)

Todavía irremediablemente asociado a la cultura del fast food estadounidense, el kétchup poco a poco se ha ido ganando su hueco como un condimento que también puede ser de calidad respetable. Todo depende de su calidad y del uso que le demos, pues hay muchas más formas de aprovechar esta salsa más allá de embadurnar las patatas fritas o acompañar la hamburguesa.

Con su característico sabor agridulce y la intensa combinación de especias y aromas, es fácil adivinar por qué el kétchup ha conquistado medio mundo. Más dulzón que agrio, de textura melosa y algo caramelizada, ese elevado contenido en azúcares evidencia que no es precisamente la más saludable de las salsas. Sin embargo, usado con moderación, puede potenciar el sabor de muchos platos y recetas.

Hotdog

Resulta curioso pensar que el kétchup original no había ni rastro del tomate y que llegó a Estados Unidos como condimento procedente de China. En su composición primigenia se solía elaborar, entre otros ingredientes, con setas, ostras, mejillones, huevo o nueces.

La mala fama de esta salsa viene ligada a su imagen como icono de la comida basura de Estados Unidos, siempre presente en las mesas de los diner y que tantas veces hemos visto en el cine o televisión añadirlo a prácticamente cualquier plato. Y todos hemos oído anécdotas de turistas americanos que piden kétchup para aderezar su plato de paella o la tortilla de patatas, aunque luego nosotros practiquemos guarrindongadas similares.

Ketchup 2

Gustos aparte, un buen kétchup no es más que un condimento más que podemos tener en la despensa o nevera para combinar con otros elementos en la elaboración de recetas. Como la salsa Worcestershire, la de soja, la mostaza o la sriracha, el kétchup puede ser un ingrediente más con el que jugar en la cocina.

Salsa barbacoa casera

Siempre podemos también comprarla ya hecha, pero si no solemos consumirla a menudo o preferimos elaborarla casera, a nuestro gusto, una buena salsa barbacoa mejorará enormemente con el inestimable toque del kétchup. Después ya podemos jugar con la receta e ir ajustando los sabores sobre la marcha, pues hay quien la prefiere más dulce mientras que otros disfrutarán más con un aderezo picante o más ahumado.

Salsa Bbq

Y si hemos comprado una versión comercial que nos resulta demasiado fuerte, rebajarla con algo de kétchup es un buen truco que siempre funciona.

Glaseados de pasteles de carne

El meatloaf es una comida familiar muy popular en Estados Unidos, con variantes también entre los británicos, aunque allí son más aficionados a los pasteles con masa tipo pie. El problema de estas preparaciones es que corren el riesgo de resecarse demasiado por fuera, y es por ello que el kétchup ayuda a glasear y dar jugosidad durante y después del horneado.

Ketchup con pastel de carne

También podemos aplicarlo a recetas frías con carne picada, como un rollo de carne relleno de jamón y queso, o un fiambre de carne picada y mortadela.

Vinagretas y aliños

La salsa vinagreta francesa básica se elabora con aceite de oliva virgen extra, buen vinagre, sal, hierbas aromáticas, y mostaza opcional. Sobre esta base podemos hacer variaciones y multitud de innovaciones más o menos creativas, como por ejemplo con naranja o con mantequilla negra.

Y casi cualquier receta de un aliño se beneficiará de un pequeño toque de kétchup en su emulsión. Este aderezo, con su cremosa textura, sabor umami y matices dulces, aporta matices deliciosos que pueden transformar una aburrida ensalada en un plato lleno de sabor.

Albóndigas y hamburguesas

Coronar la carne de una hamburguesa -o untar el panecillo- con kétchup no es ninguna innovación, pero de Gordon Ramsay aprendimos el truco que echar esta salsa en la mezcla de la carne picada. Es un recurso que funciona realmente bien con cualquier receta similar, como unas albóndigas o filetes rusos.

Albondigas

El kétchup se integra así en la mezcla de la masa, dándole jugosidad, sabor y aromas, ayudando a cohesionar los ingredientes. Siempre sin excesos, es un buen as en la manga para evitar resultados demasiado secos, y también se puede aplicar a recetas vegetarianas y veganas, con legumbres o soja texturizada.

Una receta con la que lucirnos si tenemos invitados para poner en práctica esta idea son los aros de cebolla rellenos de cheeseburger. Absolutamente adictivos.

Salsa rosa y variantes para un cóctel o salpicón

Recibir una ración de patatas bravas bañadas en salsa rosa deprime un poco, pero este condimento, bien hecho y con el acompañamiento adecuado, se merece un monumento. Ligera no es, pero hay que reconocer sus virtudes gastronómicas cuando se utiliza con cabeza.

Salsa Rosa

El kétchup es parte imprescindible de su composición, y podemos usarla simplemente para mojar gambas y langostinos, o para elaborar ensaladas, cócteles y salpicones, tanto para servir de aperitivo en vasitos como para compartir en raciones, o para preparar pequeños canapés y cucharitas.

Además nuestro aderezo de tomate puede aderezar este tipo de platos fríos independizándose de la mayonesa; el marisco le va de miedo, aunque nada nos impide ir más allá con alguna versión de pollo o incluso con legumbres.

Salsas para pasta

Casi peor que las bravas con salsa rosa son los platos de mala pasta recocida nadando en kétchup -aunque cada uno es libre de comerla como quiera-. Sin embargo, eso no quita que este aderezo pueda ser un ingrediente sorprendente en la creación de recetas de salsas para pasta, eso sí, más elaboradas.

Espaguetis

Para abrir un poco la mente a este respecto es mejor dejar Italia y dirigirnos hacia Asia, donde la fusión de culturas culinarias con las cocinas occidentales nos deja ideas curiosas. En Japón, por ejemplo, son grandes aficionados al kétchup, y lo han incorporado a recetas de aire muy hogareño como son los sabrosos espaguetis napolitana. Merece la pena probarlos.

Arroz frito o salteado

Siguiendo la inspiración asiática, los salteados, woks o platos de arroz frito "con cosas" se pueden enriquecer fácilmente añadiendo kétchup al fondo de la sartén. Usándolo como si fuera el concentrado de tomate que empleamos para enriqucer tantas salsas y guisos, esta salsa se funde con los demás ingredientes y aporta mucho sabor y jugosidad, además de un toque de color.

Jambalaya

Podemos ponerlo en práctica en recetas como un arroz al curry para guarnición, el típico arroz tres delicias o cualquier plato de arroz frito. Tampoco desentonaría en absoluto en platos como el jambalaya, que además tiene un fondo de tomate.

Tortillas

Los huevos fritos con kétchup son muy comfort food, y es que este alimento también hace muy buenas migas con la salsa de tomate agridulce. Pero proponemos ir un paso más allá retomando la inspiración japonesa, donde una receta muy querida es el omurice, otro ejemplo de fusión cultural.

También extendido a otras zonas de Asia como Taiwán o Corea, se trata de una tortilla francesa (omelette) que envuelve un relleno de arroz frito (rice). Por su carácter humilde y popular, existen multitud de variantes según el gusto de cada casa, pero lo habitual es que se corone con una cantidad razonable de kétchup.

Omurice

Podemos ignorar el relleno de arroz -aunque nos confirma el punto anterior- y simplemente servir nuestra tortilla francesa con un toque de nuestro kétchup favorito. Otro truco consiste en batir los huevos con un poco de la salsa, para darle más sabor, color y jugosidad al cuajado.

Por supuesto, el kétchup combina muy bien con huevos duros, pochados, pasados por agua, a la plancha, al horno o revueltos. Y por mucho que sea casi pecado mencionarlo, también la tortilla de patatas está muy rica con un toque razonable de kétchup de calidad. Pero mejor no pedirlo en un bar.

Currywurst y otros platos con salchicha

Los perritos calientes no tienen aquí la misma popularidad de la que hacen gala en Estados Unidos, pero indudablemente también son otro de los destinos más conocidos del kétchup. En nuestro país parece que se reduce la combinación a esos tristes menús infantiles donde el kétchup va a la par con el tomate frito industrial, y, sin embargo, es una pareja de ingredientes que merece la pena reivindicar. Siempre que sean de calidad, faltaría más.

Currywurst

Podemos usar nuestro kétchup casero o marca favorita para dar sabor a preparaciones más elaboradas como los sausage rolls británicos o estos otros rollitos de hojaldre con crema de pimientos, añadiendo el aderezo a la mezcla del relleno. Recordándonos a los corn dogs estadounidenses, pero más fáciles, tenemos las atractivas banderillas de salchicha, para servir con el kétchup o incorporándolo al interior.

Y tampoco podía faltar en este recopilatorio el ya icónico currywurst alemán, con su curiosa** salsa de tomate y curry**. En nuestra receta proponemos hacer la base de tomate totalmente casera, pero si usamos kétchup decente o lo incorporamos a la base para enriquecerla, también nos quedará bien sabroso.

Patatas

Como siempre, la calidad de todos los ingredientes implicados en este tipo de recetas de fast food resulta esencial. Porque la comida rápida, de vez en cuando, también puede ser más que digna y sabrosa.

Fotos | iStock - Unsplash - Jonathan Lin
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Los solomillos y entrecots que sirve Martín Berasategui en oferta para los lectores de Directo al Paladar (y con envío gratis)

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Los solomillos y entrecots que sirve Martín Berasategui en oferta para los lectores de Directo al Paladar (y con envío gratis)

El cocinero Martín Berasategui siempre presume en sus restaurantes de servir la carne que produce su amigo Luismi Garayar.

Este donostiarra se ha hecho un nombre en el mundo de la restauración por seleccionar las mejores vacas gallegas, que luego prepara en su nave de San Sebastián.

Como norma general, sus lomos y chuletones no se encuentran en carnicerías, pues hablamos de carne de primera calidad, que se despacha en restaurantes de categoría. En los del grupo de Martín Berasategui, pero también en otras referencias de la cocina de producto como La Tasquita de Enfrente o Askua Barra.

Como le ha ocurrido a otras distribuidoras de carne especializadas en el reparto a hostelería, como Discarlux, Cárnicas Luismi ha visto como se acumula su stock debido al cierre de los restaurantes y está vendiendo su carne a particulares.

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El plan perfecto para los amantes de la carne

Luismi se ha asociado con la tienda de productos gourmet Amaiketako y Directo al Paladar para lanzar una oferta que no pasará desapercibida para ningún amante de la carne.

El pack contiene:

  • 2 kilos de solomillo fileteado.

  • 4 entrecots de vaca 1.500gr aprox total

  • 2 packs de carne picada especial steak tartar y hamburguesas 1.000gr total.

Todo por un precio de 165 euros 158 euros y con envío gratuito.

Pack especial Directo al Paladar: 2 kilos de solomillo fileteado, 4 entrecots de vaca 1.500gr aprox total, 2 packs de carne picada 1.000gr total.

Pack especial Directo al Paladar: 2 kilos de solomillo fileteado, 4 entrecots de vaca 1.500gr aprox total, 2 packs de carne picada 1.000gr total.

Consejos para disfrutar la carne al máximo

Hablamos de carne criada en Galicia, Asturias o Portugal, con una medida de edad de seis años, que Luismi y su hijo Ander seleccionan personalmente, en sus viajes semanales al noroeste de España.

Si te animas a probarla, es importante que saques la chuleta o los entrecots 24 horas antes de cocinarla y dejes que se atempere hasta alcanzar en torno a 20 grados. Eso sí, no abras la bolsa de vacío hasta una hora antes de cocinarla, así conseguirás que el corte de la carne esté fresco y parezca una chuleta recién cortada.

Algunos de los enlaces aquí publicados son de afiliados. A pesar de ello, ninguno de los artículos mencionados han sido propuestos ni por las marcas ni por las tiendas, siendo su introducción una decisión única del equipo de editores.

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Es el mejor momento para consumir rodaballo y os damos siete buenas recetas para disfrutarlo

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Es el mejor momento para consumir rodaballo y os damos siete buenas recetas para disfrutarlo

Hoy quiero hablaros de un pescado que me encanta, el rodaballo. En las pescaderías, encontramos este fantástico producto en dos variedades, la procedente de acuicultura o de criadero y el llamado rodaballo salvaje, cuya mejor temporada coincide con la estación veraniega. Por eso, cuando es el mejor momento para consumir rodaballo, hemos seleccionado siete buenas recetas para que podáis disfrutarlo.

Por su carne blanca, grasa fina de textura gelatinosa y su fácil cocinado, es un producto muy apreciado en gastronomía, por lo que es un pescado muy presente en la carta de la mayoría de restaurantes y asadores. En guisos, asado a las brasas o cocinado en el horno, el rodaballo tiene muchas posibilidades, ya que es un ingrediente versátil.

Características del rodaballo

Rodaballo Img

El rodaballo es una variedad de pescado plano, de forma entre romboidal y circular, que tiene los dos ojos en un lado como muchas especies de peces que suelen habitar en los fondos no muy profundos. En cuanto a su tamaño, puede llegar hasta un metro de longitud, aunque la mayoría no suelen pasar de 50 o 60 cm en época adulta.

Debido a su forma, siempre navega con un lado hacia arriba, muy pigmentado en color grisáceo y con manchas características en la piel, y otro lado hacia abajo, casi blanco.

En cuanto a los aspectos nutricionales, es un pescado bien valorado, ya que por su contenido en ácidos grasos Omega 3 se considera como un pescado azul, aunque en realidad es un ingrediente semigraso cuyo porcentaje en ese ingrediente no llega al 5% de su peso, al igual que otros pescados como el besugo, la lubina o la dorada por lo que para los nutricionistas es un pescado blanco.

No tiene muchas vitaminas a diferencia de otros pescados ricos en ácidos grasos, si bien es alto su contenido en potasio, selenio y fósforo en cuanto a aportación de minerales. Por sus pocas calorías y su fácil digestión se considera que es un ingrediente perfecto para dietas de adelgazamiento.

Valores por cada 100g de producto: Calorías: 98 kcal, Grasas totales: 3-4%, no contiene Hidratos ni colesterol, y proteínas, aproximadamente 18 g.

Diferencias entre el salvaje y el de criadero

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La técnica de la acuicultura ha conseguido abastecer el mercado durante prácticamente todo el año, si bien el salvaje se suele capturar entre finales de mayo y principios de octubre, coincidiendo con la época estival.

El de granja o criadero tiene las manchas de color claro ya que no suele tener las manchas oscuras que surgen por la pigmentación, que tiene el rodaballo salvaje. Además el rodaballo cultivado suele tener un poco más de grasa. Para estar seguro y elegir el que queramos, otra diferencia importante está en los bultitos o protuberancias redondeadas que tiene el rodaballo salvaje en los lomos y que no existen en los rodaballos de criadero.

Formas de cocinar el rodaballo

Rodaballo
  • Asado: funciona bien como en la mayoría de pescados. Se debe asar el pescado con el horno muy caliente y con el rodaballo limpio y sazonado, siendo la forma ideal para piezas grandes y medianas. Con una temperatura en torno a los 190ºC, queda perfecto, siendo recomendable untar la piel del pescado con aceite o mantequilla para que no se reseque. En la zona de Getaria en el País Vasco es frecuente asar los rodaballos en parrilla de brasas, con un resultado espectacular. Se aconseja untar las piezas del pescado con aceite de oliva o mantequilla para que no se resequen. La pérdida de vitaminas es inevitable, aunque depende del tiempo de horneado y de la temperatura.
  • Guisos: En el caso del rodaballo, no es la forma más habitual, aunque puede cocinarse en guisos preparando un fondo de verduras que evitará que se reseque durante la larga cocción. Al ser un proceso largo, supone más pérdida de nutrientes, lo que puede significar una reducción del sabor.
  • Al vapor: En cocederos o al papillote, la cocción al vapor es una buena opción para mantener intactos los nutrientes de este pescado. No es la mejor forma de destacar su sabor, por lo que no es muy habitual en restaurantes, aunque, en caso de dietas de adelgazamiento, es una opción estupenda en la que no añadimos grasas al pescado durante su elaboración.

1. Rodaballo al horno estilo de Dani García

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Ingredientes

Para 4 personas
  • Rodaballo limpio 1.2 kg
  • Colas de gambas 200
  • Pimentón dulce
  • Perejil fresco
  • Guindilla de Cayena 2
  • Diente de ajo 2
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Cebolla 2
  • Patata 3
  • Vino blanco seco 150 ml
  • Vinagre de sidra en spray
  • Sal y pimienta al gusto

Cómo hacer rodaballo al horno de Dani García

Dificultad: Media
  • Tiempo total 1 h 20 m
  • Elaboración 30 m
  • Cocción 50 m

Pedimos al pescadero que retire las tripas del rodaballo. Una vez en casa lo lavamos debajo del grifo de agua fría para quitar la baba que lo recubre y retirar los restos de sangre que pueda contener en el interior.

Pelamos las patatas y las cebollas y laminados. Colocamos en una fuente de barro, salpimentamos y rociamos con aceite de oliva virgen extra. Llevamos la fuente al horno, precalentado a 190-200º C, y las cocemos entre 20 y 30 minutos. El tiempo exacto dependerá del grosor.

Mientras tanto preparamos el rodaballo. Cortamos transversalmente siguiendo la columna, desde la cabeza hasta la cola. Abrimos un poco cada uno de los cuatro lomos, deslizando suavemente la hoja del cuchillo lo más cerca posible de las espinas.

La idea es hacer sitio para poder aliñar el interior y quede más sabroso. Dani García usa hinojo, mezclando las hojas con sal y pimienta. Nosotros hemos prescindido del hinojo y condimentado solamente con sal y pimienta negra molida.

Transcurrido el tiempo de horno de la patata y la cebolla (que estarán a medio cocer), retiramos la fuente y vertemos la mitad del vino blanco. Colocamos el rodaballo encima y añadimos el resto del vino. Llevamos al horno y asamos a 200ºC durante 25 minutos. Pulverizamos vinagre de sidra sobre el pescado en un dos o tres ocasiones, evitando los diez últimos minutos. Así la piel quedará más seca y crujiente.

Sazonamos las gambas. Pelamos y laminamos los dientes de ajo y los colocamos en una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra. Calentamos el aceite y añadimos las semillas de las guindillas. Removemos cuando el ajo empiece a "bailar".

A continuación agregamos una cucharadita de pimentón e inmediatamente después incorporamos las gambas. Retiramos del fuego, removemos y dejamos cocer las gambas con el calor residual del aceite. Sacamos el rodaballo del horno, cubrimos con las gambas al ajillo y servimos.

Más detalles en la receta completa

2. Lomos de rodaballo a la plancha con alcachofas

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  • Ingredientes: 1 Rodaballo de unos 2 kg, 2 dientes de ajo, Perejil al gusto y 6 Alcachofas en conserva
  • Elaboración: Esta receta es muy vistosa, muy sana y muy sabrosa. Para hacerla, habremos comprado un rodaballo grande y le habremos pedido al pescadero que nos saque los cuatro lomos. Con un rodaballo, pueden comer perfectamente 4 personas, teniendo en cuenta que el desperdicio en cabeza y espinas es casi la mitad del peso del pescado. Por supuesto esas raspas las utilizaremos para hacer un estupendo caldo o fumet. Barnizamos una parrilla bien caliente con aceite de oliva y cocinamos los lomos de rodaballo durante 4 minutos por cada lado, comenzando por la piel. Mientras se van haciendo, picamos el ajo y el perejil y hacemos una ajada. Cuando hayamos hecho el pescado por ambos lados, echamos la ajada sobre el rodaballo por el lado de la carne. Mientras se cocina el pescado, sacamos los corazones de alcachofa de su conserva, los cortamos por la mitad y los guisamos durante 5 minutos con un poco de vino blanco y un poco del líquido de la conserva. Los servimos como guarnición del pescado.

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3. Rodaballo al horno con salsa ligera

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  • Ingredientes: Rodaballo de 1,5 kg aproximadamente, 4 Patatas, 1 Yogur natural, Mayonesa 2 cucharadas, Cebolleta 1/4, Perejil, Sal y pimienta al gusto
  • Elaboración: Cuando quiero comer un pescado de carne prieta y sabroso, a veces opto por el pargo al hornocon patatas coci-asadas, cuando quiero un pescado azul o elijo el rodaballo cuando quiero un pescado blanco. En este caso, para hacer todo ligero, vamos a cocinar el rodaballo en la plancha y las patatas las tomaremos hervidas. Comenzamos pelando las patatas y cortándolas en trozos irregulares, poniéndolas seguidamente a cocer con un poco de sal. Las patatas hervidas nos darán energía y nos ayudarán a sentirnos saciados sin utilizar grasa en su elaboración. Para hacer la salsa ligera, que usaremos tanto para las patatas como para el rodaballo, mezclamos el yogur con la mayonesa y añadimos la cebolleta, el cilantro (o perejil si no os gusta) y el cebollino todo muy picado. Batimos bien y la reservamos para aliñar las patatas y salsear el pescado al gusto. Escurrimos las patatas y las repartimos en los cuatro platos. Mientras, barnizamos ligeramente los lomos del rodaballo con aceite de oliva y los cocinamos en la plancha muy caliente para que se doren, haciendo primero el lado de la piel. Montamos inmediatamente el plato, colocando el rodaballo junto a las patatas y añadimos una cucharada sopera de salsa ligera bien repartida. El resto de la salsa la ponemos aparte para que quien necesite más se pueda servir.

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4. Rodaballo gratinado con patatas

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  • Ingredientes: 1 Rodaballo mediano en filetes, 2 Patatas, 1 Cebolla dulce, Nata líquida para cocinar, 200 ml, Pimienta negra molida, Sal, Aceite de oliva virgen extra, Perejil
  • Elaboración: Precalentar el horno a 200º C y engrasar una fuente con un poco de aceite. Lavar y pelar las patatas. Cortar en rodajas finitas, de menos de medio centímetro de grosor. Pelar y cortar la cebolla en tiras finas. Trocear el pescado en tacos. Forrar el fondo de la fuente con una capa de patatas. Salpimentar y distribuir encima 3/4 de la cebolla. Colocar el rodaballo, salpimentar y cubrir con el resto de la cebolla. Terminar con una capa de patatas. Salpimentar y cubrir con la nata ligera. Colocar sobre una rejilla en la parte baja del horno. Hornear durante unos 55-60 minutos, bajando la temperatura a 180º C pasados 10 minutos. Servir con un golpe más de pimienta negra recién molida y perejil fresco picado.

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5. Rodaballo al vermú del chef José Andrés

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  • Ingredientes: Dos lomos de rodaballo de tamaño ración (300 gr en total), 100 ml de vermu rojo, 100 ml de nata líquida, 1/2 cebolleta, 20 pasas de corinto, 2 lonchas de bacon, 20 gr de mantequilla
  • Elaboración: Comenzamos haciendo los lomos del rodaballo en la plancha con un poco de mantequilla, para dorarlos un poco. Una vez estén listos los reservamos. Nos ponemos con la salsa, que cocinaremos en una sartén amplia en la que nos quepan después también los rodaballos cuando los reintegremos al guiso. Picamos la cebolleta y la hacemos con el resto de la mantequilla a fuego lento. Si es necesario añadimos un chorrito de aceite de oliva. Una vez pochada la cebolleta, añadimos las pasas y el vermú, procediendo a flambear para que se vaya el alcohol. Tened cuidado que las llamas a veces no se ven en la cocina pero están ahí. Una vez sin el alcohol, añadimos la nata líquida y mezclamos bien, hasta que la salsa tenga un bonito color uniforme. Cuando vuelva a hervir y estén bien integrados los ingredientes de la salsa, reintegramos los lomos de rodaballo a la sartén. Dejamos cocer durante un par de minutos para que el pescado tome temperatura de servicio y la salsa reduzca un poco. En ese tiempo, picamos el bacon y lo tostamos en el microondas entre dos o tres servilletas de papel para quitarle la grasa y para que quede crujiente. Al servir, ponemos los lomos de rodaballo escurriéndolos para que no haya mucha salsa en el plato, ponemos a un lado una guarnición hecha con las pasas y la cebolleta y regamos con una cucharada de la salsa para cada comensal.

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6. Rodaballo al horno con patatas y cebolla

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  • Ingredientes: Rodaballo entero de 2.5 kg, 6 Patatas medianas, Cebolla 1 kg, Perejil fresco manojo, 8 dientes de ajo, Aceite de oliva virgen extra Sal, Agua, Vino blanco
  • Elaboración: Empezamos limpiando y salando el pescado por ambos lados, lo reservamos en la nevera. Pelamos las cebolla, las lavamos y las cortamos a gajos. Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos a rodajas medio gruesas. Freímos por separado las patatas y la cebolla. No tienen que quedar hechas del todo. En una bandeja de horno disponemos la cebolla y, encima de ella, las patatas. Salamos ambas caras.Pelamos los ajos, lavamos el perejil y los picamos juntos. Sacamos el rodaballo de la nevera y lo colocamos sobre las patatas. Encima distribuímos la picada de ajo y perejil. Regamos con aceite y con el vino blanco. Después, horneamos el pescado durante una hora a 180ºC. Si es necesario, añadimos un chorrito de agua para que no se seque. Si vemos que se tuesta demasiado, podemos cubrir el pescado con una hoja de papel de plata. Antes de sacar del horno, gratinar cinco minutos para que la piel quede crujiente.

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7. Rodaballo con sorpresa de gambas al ajillo

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  • Ingredientes: Dos lomos de rodaballo, 8 gambas, 1 ajo, 2 ramitas de perejil, aceite de oliva virgen extra y 6 cucharadas de mayonesa casera (1 huevo, un chorro de limón, 50 ml de aceite de girasol, sal)
  • Elaboración: En una fuente apta para horno, colocamos los dos lomos de rodaballo con la piel hacia abajo, sobre un par de cucharadas de aceite de oliva. Mientras se precalienta el horno a 190º preparamos un aceite de ajo y perejil triturando un diente de ajo, las ramas de perejil y 50 ml de aceite de oliva. Pelamos las gambas y las salteamos con tres cucharadas o cuatro del aceite de ajo y perejil en una sartén, teniendo cuidado para que las gambas no se cocinen demasiado. Ponemos cuatro gambas al ajillo sobre la superficie de cada lomo y añadimos un poco del aceite del sofrito sobre ellas. Preparamos una salsa mayonesa clásica con la batidora, procurando que nos quede más bien espesa. Si lo preferís, podéis usar también mayonesa comprada. Cubrimos con la mayonesa las gambas para que no se vean y favorecer el efecto sorpresa y metemos la fuente al horno. Cocinamos hasta que la mayonesa se convierta en una costra y empiece a tomar un bonito color dorado, lo que nos indicará que el plato está terminado y listo para servir. Aproximadamente habrá estado en la zona central del horno durante unos 12 minutos a 190ºC

Más detalles en la receta completa

En Directo al Paladar | Rodaballo a la plancha con salsa holandesa y boletus
Imágenes | Wikimedia Commons, Pescados Rabina, iStockphoto, Fresco y del mar


Esto son los nueve productos de alimentación más innovadores de 2019, y Mercadona y Bimbo las empresas con más productos novedosos

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Esto son los nueve productos de alimentación más innovadores de 2019, y Mercadona y Bimbo las empresas con más productos novedosos

La consultora Kantar ha presentado su estudio Radar de la Innovación 2019 en el que se repasa el comportamiento de la innovación en el ámbito del Gran Consumo (que incluye alimentación, bebidas, cuidado personal y droguería).

Según el informe, desde 2010 se ha experimentado una reducción del 46 % en el lanzamiento de nuevos productos, a pesar de la recuperación económica de los últimos cuatro años.

En opinión de la consultoría, los niveles de innovación están en caída libre, lo cual refleja “un claro fallo de mercado”, pero es previsible que se recuperen pronto. Aunque la covid-19 supone sin duda un condicimionamiento para el futuro de la innovación, son las empresas que más invierten en esta las que logran superar este tipo de crisis con mayor solvencia.

Así pasó en 2008. Según Kantar, las marcas que más apostaron por la innovación adaptada a la nueva realidad crecieron más que sus competidores, lo que puede marcar el camino a seguir en el contexto actual. Más concretamente, aquellas que apostaron más por la innovación durante la crisis de 2008 crecieron un 4,4% más que sus competidores durante ese periodo, mientras que las que innovaron menos cayeron un 0,4%.

La covid-19 ha provocado, además, una serie de cambios en los patrones de consumo. Según explicaba Yolanda Cerdà, directora del Observatorio de Innovación en Gran Consumo (OIGC) que impulsa el Institut Cerdà, “durante este 2020 hemos visto un incremento en el volumen de compras, sobre todo al inicio de la pandemia, pero también, como el canal que más crecía era el online y el aumento de las opciones de compra de cercanía debido a las restricciones de movilidad. Ello ha supuesto un cambio en los patrones de consumo. Ahora, se consumen productos más saludables, se consumen más caprichos entre horas, existe un mayor consumo de productos percibidos como 'seguros' y se han incrementado las opciones de consumo en casa en decremento de las de fuera del hogar”.

Innovacion

Los productos más innovadores de 2019.

A pesar de las dificultades las Marcas de Fabricante (MDF) siguen siendo el motor de la innovación, ya que, del total de las 85 innovaciones introducidas en el mercado en 2019, las Marcas de Fabricante son responsables del 95% de los productos innovadores.

Pese a esto, en el top 10 de los productos más innovadores del año, dos pertenecen a la marca blanca de Mercadona, Hacendado, que compite con grandes de la alimentación y las bebidas como Danone, Nestlé, Diageo o Bimbo. La multinacional mexicana famosa por su pan de molde es, junto a Mercadona, la única empresa que logra colocar dos de sus productos en el ranking.

Estos son, según Kantar, los productos más innovadores de 2019, seleccionados en función a su penetración y tasa de repetición de la innovación vs. promedio de la categoría. El tercero en el ranking es un suavizante, que hemos eliminado de nuestro listado por no tratarse de un producto de alimentación:

1. Yogur Oikos, de higos, manzana y canela

Oikos Higos

Danone se lleva el primer puesto a la innovación con una nueva versión de su yogur griego, rebautizado hace años como Oikos, en este caso acompañado de higos, manzana y canela. Pese a ser un producto azucarado, hablamos de 17,7 g por cad 100 g de producto, lejos de las cifras a las que estábamos acostumbrados en estos productos.

2. Cereales intetrales Cini Minis

Cini Mini

Estos cereales de Nestlé, con sabor a canela, y 32,6 g de harina integral por 100 g de producto, se llevan el segundo puesto a la innovación. Su contenido en azúcar (25,8 g de 100 g) sigue siendo alto, pero está lejos del contenido de otros cereales convencionales, que suele rondar los 40 g por 100 de producto.

3. Tinto de verano blanco, con uva verdejo

Distinto Casera Verdejo Limon

Fue el lanzamiento estrella de La Casera del pasado año: un tinto de verano elaborado con vino blanco de uva verdejo. La bebida, con una graduación alcohólica de solo 2,5º, parecía más un refresco, con un toque cítrico, que una bebida de vino. Dado que la gaseosa no tiene azúcares, se presentaba además como una alternativa más saludable para el aperitivo que la cerveza o el vino convencional.

4. Espárrago crujiente en vinagre

Esparragos Vinagre

Estos espárragos en vinagre de Hacendado, fabricados por la compañía Cidacos en La Rioja, comenzaron comercializándose como "espárrago crujientes" pero, aunque ha cambiado el packaging, estamos ante el mismo producto. Se trata de un espárrago en conserva, ideal para ensaladas.

5. Donettes challenge

Challenge

Aunque parte de la innovación consiste en encontrar productos novedosos por su composición (por ejemplo en lo que respecta a la reducción de azúcares), otros lo son por pura estrategia de marketing. Es el caso de donettes challenge, de Bimbo, un producto enfocado al público adolescente que se plantea como un juego para compartir con amigos: en unos casos hay uno que pica, y en otros los hay que manchan la lengua. Lastima que, en este caso, el juego siempre acabe con un infante comiendo un producto cuya composición es casi en un 50 % azúcar.

6. Magdalenas La Bella Easo 12 cereales

Magdalenas Cereales

No todas las innovaciones funcionan. Estas magdalenas, con 12 tipos de cereales y semillas, que lanzó el pasado año La Bella Easo, marca perteneciente a Bimbo, no pueden encontrarse ya en los lineales. La línea "obrador", a la que pertenecían estas magdalenas así como otras de cereales y zanahoria, no tuvo el éxito esperado.

7. Hummus de olivas de Kalamata Hacendado

Hummus Mercadona

El hummus de olivas de kalamata de Hacendado es el segundo producto de la marca blanca de Mercadona que aparece en el ranking. Poco se puede decir del conocido hummus de Mercadona, fabricado por la empresa Rensika, pionera en la fabricación de hummus en España, y responsable de otras innovaciones como el hummus de acuacate o el de pimientos del piquillo. Actualmente, la variedad de olivas de Kalamata está de baja temporal con motivo de la pandemia, pero volverá pronto a los lineales de la cadena valenciana. Hasta entonces, puedes emularlos siguiendo nuestra receta.

8. Refresco sin gas sostenible Ocean52

Reclem

Este refresco sin gas, bajo en calorías, está elaborado según sus fabricantes con minerales del océano profundo, extraídos a 660 m de profundidad, y magnsio. La rmpresa, Ocean52, destina el 52 % de sus beneficios a la protección del océano y trabajo con materiales reciclables.

9. Licor Baileys con crema de frutas

Baileys

El terreno de las bebidas es muy dado también a la innovación. En este caso, Baileys ha mezclado su receta clásica (licor de whisky irlandés y crema de leche) con la frescura de las fresas y un ligero toque a vainilla.

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El albaricoque de temporada, una fruta más allá del postre y seis recetas (también saladas) para sacarle partido

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El albaricoque de temporada, una fruta más allá del postre y seis recetas (también saladas) para sacarle partido

El albaricoque (Prunus armeniaca) es casi tan efímero como el buen tiempo en el que brota. Junto al melocotón, el melón y la sandía forma parte de las consideradas frutas de verano, aunque su temporada se extiende desde la primavera hasta el propio septiembre.

Es jugoso, fresco, dulce y difícilmente resistible para cualquier edad, convirtiéndose por su pequeño tamaño -manejable cuanto menos- en una suerte de golosina con la que asegurar dulzor pero también propiedades.

Pieza clave de la repostería estival, el albaricoque nos puede dar muchas alegrías en forma de clafoutis, de tarta, de pastel, de mermelada y sí, acompañando a algunos platos salados como protagonista en forma de guarnición, sentándolo bien a la caza pero también a las carnes blancas.

Descripción y características

Descripcion Y Caracteristicas

Nuestro anaranjado protagonista del día tiene orígenes orientales, como demuestra su nombre científico (Prunus Armeniaca) y es común que en algunas provincias andaluzas y en algunas zonas de Castilla-La Mancha se le llame albérchigo (un nombre que a veces se le da en América) y como damasco, principalmente en Andalucía, Canarias y países como Cuba, Argentina o Uruguay. También en España se le encuentra como alberge en La Rioja y Aragón

Pariente estrecho del melocotón (Prunus persica), como nos indica su aspecto, el albaricoque forma parte de la familia de las rosáceas y comparte género (Prunus), además de con el melocotón, con las ciruelas (Prunus domestica) y con las cerezas y las guindas (Prunus avium y Prunus cerasus).

Botánica aparte, la procedencia del albaricoque doméstico está en Asia Central, siendo muy frecuente en Irán, Armenia (de ahí su nombre científico), Siria o Turquía, que es el mayor productor del mundo. A Europa occidental llegó por mediación de los griegos y posteriormente de los romanos, que lo expandieron por el resto del imperio.

El nombre más popular se lo debemos a los árabes, recogiendo el término albarqúq, que es a su vez heredado del griego y tiene que ver con la temprana maduración del albaricoque. Dentro de nuestro país, las zonas de más producción de albaricoque son Murcia (que produce más del 60% del total español), Valencia y Zaragoza.

Valencia Y Zaragoza

Físicamente es una fruta fácilmente reconocible. Mide entre cinco y nueve centímetros, es redonda y se caracteriza por una hendidura o surco en una de sus mitades. Sus colores oscilan entre los tonos amarillos y naranjas claros y el rojizo, no significando el color rojo una mayor maduración pero sí, por regla general, una mayor insolación. El árbol del albaricoque (albaricoquero) es caducifolio, ofrece su hoja en el mes de marzo y el fruto empieza a ser recolectable en junio, siendo particularmente sensible a las heladas.

Cabe mencionar también que el albaricoque es un fruto climatérico. Es decir, que sigue madurando una vez recogido del árbol. Sin embargo, deben ser cogidos bien maduros para aprovechar su sabor y aroma. Si se cogen antes de tiempo son más ácidos, más duros y no maduran en su totalidad. Además, se hacen relativamente indigestos si se consumen verdes o no maduros.

Albaricoque Aun Verde

A la hora de comprarlos, debemos palpar suavemente su carne y notar que está blando pero con cierta firmeza. Si está duro, mejor no comprarlo. Es delicado hasta el extremo, por lo que no conviene apretarlo con fuerza o poner peso en ellos. Tienen una vida útil bastante corta porque enseguida pierden frescura para el consumo en crudo, empezando a arrugarse, síntoma de excesiva madurez.

La opción correcta para mantenerlos en casa, si los vamos a tener varios días, es meterlos en el frigorífico tapados con un plástico ligeramente agujereado o en una bolsa, no debiendo amontonarlos ni acercarlos a manzanas, ya que éstas desprenden etileno y aceleran la maduración.

Variedades más comunes del albaricoque

Variedades Mas Comunes

Hay ciertas frutas a las que estamos muy acostumbrados a conocer sus diferentes variedades como puede ser el caso de la manzana (conocemos las golden, las fuji, las granny smith, las reinetas...) o las peras (ercolina, blanquilla, conferencia, de San Juan) pero el albaricoque no es albaricoque a secas, sino que tiene unas cuantas variedades que les hace diferenciarse entre sí. A continuación os contamos algunas de las más populares:

  • Bulida: De talla media y presente durante todo el mes de junio. Aquí encontramos un albaricoque de intenso color naranja y con frecuencia muestra chapas rojas bien extendidas. Es de carne firme, algo dura si no está bien maduro, y su carne es de un amarillo intenso, sobre todo bajo la piel de las chapas más coloradas.
  • Moniquí: Uno de los más demandados. Suelen aparecer ya entrado el mes de julio. Tienden a ser grandes y sus formas oscilan entre lo redondo y lo semiovalado. La piel tiene una apariencia satinada y ligeramente granulada al tacto. Su color tienen a amarillos y naranjas pálidos, no siendo frecuentes las características chapas rojas de otras variedades. Muy dulce y muy demandado.
  • Galta roja: Es de los más populares de nuestro país. Tiene una talla entre pequeña y media, un color anaranjado con una chapa colorada, donde le da el sol, razón por la que se llama galta roja (mejilla roja en catalán). Es jugoso, muy aromático y bastante dulce.
  • Currot: Son los primeros en llegar al mercado. Son pequeños y tienen una piel delicada, más blanca y rosa que naranja, teniendo un sabor ligeramente ácido. Son algo más sosos en sabor y no tan dulces.
  • Nancy: Es el albaricoque ideal para los que no son muy goloso. Es un fruto grande, esférico y su piel es amarilla, casi dorada, marcando un veteado rojo irregular. La carne es sabrosa pero ligeramente ácida y suele tener su pico de cosecha en julio.
  • Canino: Entre medio y gran tamaño, de tonos amarillo crema en su piel, siendo más intensos cuanto más madura está la fruta, pudiendo presentar chapas bastante pronunciadas. La carne es anaranjada, firme y muy aromática.
  • Paviot: De gran tamaño (8 o 9 centímetros) y de piel de intenso color amarillo crema, incluyendo chapas granates muy atractivas. Su carne es también anaranjada y muy preciada. Es de los albaricoques más tardíos, siendo normal su recolección en agosto y es muy sabroso.

Propiedades nutricionales

Propiedades Nutricionales

Fresco y cargado de agua, el albaricoque no tiene una gran presencia de hidratos de carbono (9,5g por cada 100g) o de aporte energético (40kcal por cada 100g), por lo que es una buena fruta para los que estén llevando dietas o quieran mantener la línea.

Sus grandes ventajas nutricionales están en su aporte de fibra (2,1 gramos por cada 100g), perfecta para mejorar el tránsito intestinal, y por su abundante contenido en provitamina A (27mcg por cada 100g), conocida como betacaroteno, que tiene un gran valor antioxidante y donde las hortalizas y frutas de color naranja o rojo vienen bastante bien surtidas (zanahorias, tomates o pimientos rojos).

Esa riqueza en betacaroteno aporta ventajas para nuestra salud ocular, para la piel y potencia un buen funcionamiento del sistema inmunológico. Además, también ejerce un efecto positivo sobre nuestro sistema cardiovascular.

Es diurético, porque tiene un alto contenido en potasio (290mg por 100g), así que será útil en personas con la tensión alta o que retengan líquidos. También a nuestro tracto intestinal les beneficia el albaricoque maduro, rico en taninos, que actúan como antiinflamatorios y astringentes naturales, por lo que si tenemos ardor estomacal, acidez o digestiones lentas, nos puede venir bien.

Su facilidad de consumo, jugosidad, dulzor y pequeño tamaño lo hacen palatable a todas las edades, no siendo necesario ni quitar la piel -sólo lavarla- y no consumir la almendra interior, que es amarga, aunque en países como Italia se utiliza en licores como el amaretto.

Recetas para sacar partido al albaricoque

Recetas Para Sacar Partido Al Albaricoque

Cuando nos enfrentamos a una fruta resulta difícil resistirse a la tentación de no comerla simplemente en fresco.. En el caso del albaricoque se hace aún más comprensible por esa fugacidad que caracteriza a su temporada pero en la cocina te puede dar muy buen resultado.

Es uno de los reyes de la repostería, aportando azúcar y jugosidad de manera natural, pero no tienes por qué aprovechar los que estén magullados o más maduros para tus postres. Como tampoco debe ser sólo acompañante de tus colofones, ya que en primeros platos, en entrantes o con algún segundo puedes darle salida.

1. Pitas pizza de albaricoques con queso de cabra

Pitas Pizza De Albaricoques Con Queso

Ingredientes

Para 4 unidades
  • Pan de pita pequeño 4
  • Queso fresco de cabra 120 g
  • Mostaza de Dijon 15 ml
  • Zaatar o especias al gusto (orégano, albacaha...) 2 g
  • Albaricoque 6
  • Tomate cherry 4
  • Rabanitos 2
  • Rúcula manojo 1
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida

Cómo hacer pitas pizza de albaricoques con queso de cabra

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 35 m
  • Elaboración 20 m
  • Cocción 15 m

Precalentar el horno con el grill para gratinar, o a 200º C con calor arriba. Lavar bien todos los ingredientes vegetales y secar con suavidad. Aplanar los panes de pita con un rodillo y pintar por ambos lados con aceite de oliva.

Cocinar al grill los panes o a la plancha, para dejarlos ligeramente dorados, pero sin que se oscurezcan mucho. Combinar 100 g del queso de cabra en un cuenco con la mostaza, salpimentar y añadir zaatar o especias al gusto. Formar una crema y cubrir una cara de cada pan.

Cortar los albaricoques en cuartos o piezas pequeñas, desechando los huesos, y repartir sobre las pitas. Añadir un poco de sal y hornear unos 5-10 minutos en el nivel superior, para que empiecen a caramelizarse.

Cortar los tomatitos en cuartos o gajos pequeños y los rabanitos en láminas finas. Repartir sobre las pitas añadiendo rúcula al gusto y el resto del queso. Regar con aceite de oliva virgen extra y añadir una pizca de pimienta negra.

Se pueden tomar directamente o volver a gratinar un poco. También es una opción añadir queso más fundente, tipo mozzarella o emmental, para que se derrita con el calor del grill del horno.

2. Solomillo de cerdo especiado con albaricoques secos

Solomillo De Cerdo Especiado Con Albaricoques Secos

A las carnes blancas les va que ni pintado el contraste dulce del albaricoque, tanto en fresco como en seco, pudiendo comprar los famosos orejones ya secos o haciéndolos en casa.

En este caso es albaricoque seco y cerdo pero puedes jugar con pollo, pavo e incluso con carnes más potentes como la de la caza, a la que este dulzor y frescura les sienta genial.

  • Ingredientes para 4 personas: 1 solomillo de cerdo, 100g de albaricoques secos, 50g de almendras tostadas, 1 zanahoria, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 cucharadita de jengibre molido, 1 cucharadita de canela molida, azafrán al gusto, pimienta negra al gusto, 2 cucharadas de miel, 200ml de caldo de pollo, 80ml de aceite de oliva y sal al gusto.
  • Elaboración: Pelaremos los dientes de ajo, la cebolla y la zanahoria. Picamos todo menudo y la zanahoria en rodajas. Seguiremos remojando los albaricoques en agua templada para que ablanden durante un rato. En un bol mezclamos el jengibre, la canela, la pimienta y el azafrán, le añadimos el caldo de pollo caliente y mezclamos. Cortamos el solomillo en rodajas y lo doramos en una cocotte con el aceite de oliva. Una vez salteado le añadimos las cebolla, los ajos y las zanahorias, dejamos cocer durante cinco minutos. Añadimos la mezcla de especias junto con el caldo y llevamos a ebullición. Dejando cocer a fuego medio durante quince minutos, añadiendo pequeñas cantidades de agua si vemos que se nos va quedando seco el guiso. Incorporamos la miel y los albaricoques secos escurridos y prolongamos la cocción durante otros quince minutos más. Servimos con unas almendras tostadas.

Enlace directo a la receta | Solomillo de cerdo especiado con albaricoques secos

3. Tostas de albaricoque asado con queso de cabra

Tostas De Albaricoque

Una merienda sencilla, un desayuno goloso o, por qué no, un aperitivo con el que sorprender a base de frescura.

Puedes jugar con las especias para el asado, marinar ligeramente el albaricoque o cambiar de queso pero los untables y frescos le van de perlas.

  • Ingredientes: 8 Albaricoques ligeramente maduros, Ajo granulado, Sal gruesa, Romero fresco o seco, Tomillo fresco o seco, Pimienta negra molida, Aceite de oliva virgen extra, Ralladura de limón, Orégano seco, 4 medallones de queso de cabra, pan de hogaza y albahaca fresca
  • Elaboración: Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja o fuente cubriéndola con papel sulfurizado o engrasándola con aceite. Lavar bien los albaricoques y abrirlos por la mitad. Desechar los huesos. Disponer las mitades de albaricoque en la bandeja, boca arriba, y regar con aceite de oliva virgen extra. Salpimentar y añadir un poco de ajo granulado, romero y tomillo. Hornear durante unos 9-12 minutos, hasta que estén muy tiernos y suelten sus jugos. Hay que vigilar que no se deshagan demasiado. Cortar rebanadas de pan y tostar en el horno o en la tostadora. Mezclar el queso de rulo de cabra con ralladura de limón, pimienta negra y orégano. Formar las tostas repartiendo dos mitades de albaricoque por unidad y coronar con queso de cabra, un poco de aceite y horas de albahaca.

Enlace directo a la receta | Tostas de albaricoque asado con queso de cabra

4. Flaugnarde de peras de San Juan y albaricoques

Pastel Flaugnarde De Peras De San Juan Y Albaricoques

Nos metemos de lleno en la temporada estival con una receta sencilla en la que dar nueva vida a las tartas, en este caso con una flaugnarde.

El resultado de la melosidad del albaricoque y la pera de San Juan es ideal, aunque puedes adaptarlo en función de las frutas que tenga, recordando además que tendrás que calibrar el azúcar dependiendo de lo golosas que sean las frutas.

  • Ingredientes para 6 personas: 90 g de azúcar, 1 sobre de azúcar vainillado (unos 7 g), 3 huevos L, 300 ml de leche, 1 chorrito de licor dulce, 125 g de harina, 1 pizca de sal, 4-5 peritas de San Juan y 3-4 albaricoques.
  • Elaboración: Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde bajo, redondo o cuadrado, de tamaño mediano. Lavar y secar las peras y los albaricoques. Trocear en piezas del tamaño deseado, en forma de gajos desechando los huesos y el corazón de las peras si estuviera muy duro. Reservar. En un cuenco, batir con una batidora de varillas los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado, hasta que quede ligeramente espumoso. Añadir la leche y el licor (en caso de usarlo) y batir un poco más. Tamizar encima la harina con la sal y mezclar o batir a baja velocidad, hasta conseguir una masa homogénea. Verter con cuidado en el molde. Distribuir la fruta para que quede homogénea por toda la superficie. Hornear sobre una rejilla durante unos 30-35 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio. Dejar enfriar fuera del horno. Espolvorear con azúcar glasé antes de servir.

Enlace directo a la receta | Flaugnarde de peras de San Juan y albaricoques

5. Crema de albaricoques y romero

Crema De Albaricoques Y Romero

Si consigues evitar que echen mano al frutero en casa y los albaricoques desaparezcan, esta receta hará que cobren nuevo esplendor.

El toque campestre del romero le sienta muy bien, te evitas ponerte en modo tartas y pasteles y puedes crear un nuevo postre, muy fresco, con esta fruta tan de temporada.

  • Ingredientes para 6 personas: 6 albaricoque, 600ml de leche, 15g de mantequilla, 3 huevos, 120g de azúcar, extracto de vainilla al gusto y 2 ramitas de romero fresco.
  • Elaboración: Lavamos y picamos los albaricoques en trozos pequeños. Ponemos un cazo en el fuego con la mantequilla, 20 gramos del azúcar y el extracto de vainilla. Cocemos durante 10 minutos a fuego lento, y trituramos la mezcla para obtener un coulis. Lo repartimos en 6 ramequines o molde pequeños. Precalentamos el horno a 150 grados centígrados. Por otra parte, calentamos la leche con las ramitas de romero limpias y picadas finamente. Llevamos a ebullición , tapamos el cazo con un film de cocina y dejamos infusionar durante 10 minutos. Batimos los huevos con el resto del azúcar hasta que la mezcla blanquee y se vuelva espumosa. Colamos la leche encima de la mezcla de huevos y azúcar y removemos enérgicamente, pasamos esto a los moldes. Cocemos al baño maría durante 30 minutos, dejamos enfriar las cremas en la nevera hasta el momento de servir.

Enlace directo a la receta | Crema de albaricoques y romero

6. Chutney de albaricoque con un toque de curry y jengibre

Chutney

Ya hemos comprobado la versatilidad del albaricoque y ahora lo convertimos en guarnición, yéndole perfecta para acompañar a todo tipo de quesos, incluso los más intensos.

Puedes jugar con el tipo de especias, haciéndolo más occidental si quieres con hierbas aromáticas o aún más asiático en este caso, donde el curry y esas notas tan perfumadas le quedan de maravilla.

  • Ingredientes para 4 personas: 500g de albaricoque, 1 cebolleta, 90g de azúcar moreno, 30g de pasas de corinto, 70ml de vinagre de sidra, 5g de jengibre fresco rallado, una pizca de curry molido, sal y pimienta al gusto.
  • Elaboración: Pelamos y picamos los albaricoques en dados y la cebolleta muy menuda. Seguidamente, en una cacerola ponemos la fruta, con el azúcar, la cebolleta, las uvas pasas. Removemos con una cuchara de madera y espolvoreamos con el curry molido y el jengibre fresco rallado. Salpimentamos al gusto. Cocemos todo a fuego suave durante 20 minutos. Una vez que esté todo blando, lo pasamos a botes herméticos previamente esterilizados y lo conservamos en la nevera hasta el momento de utilizarlo.

Enlace directo a la receta | Chutney de albaricoque con un toque de curry y jengibre

Imágenes | Directo al Paladar / Jumpstory / iStock
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Qué es la algarroba, propiedades y uso en la cocina del alimento de moda

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Qué es la algarroba, propiedades y uso en la cocina del alimento de moda

Los paisajes de secano del litoral mediterráneo aparecen salpicados de cultivos tradicionales cuya producción se remonta a tiempos muy antiguos. Bien conocida es la clásica tríada mediterránea (trigo, vid y olivo), pero habría que incluir también a un árbol muy particular, el algarrobo o garrofero. Su curioso fruto, la algarroba, vive hoy una nueva puesta en valor tras ser despreciada durante muchos años por considerarse poco más que alimento del ganado.

Un árbol resistente puramente mediterráneo

Algarrobo

El algarrobo (Ceratonia siliqua), también conocido como garrofero, garrofer, garrofera o garrover, entre otros muchos sinónimos y apodos regionales, pertenece al género Ceratonia, que etimológicamente deriva de la palabra griega Keras, cuerno, por la apariencia que tiene el fruto. Los árboles de este género forman parte de la familia de las Fabaceae, fabáceas o leguminosas, y de hecho el fruto del algarrobo tiene el mismo aspecto de una vaina de alubias o habas, pero con diferencias muy significativas.

Los garroferos son árboles originarios de las regiones mediterráneas y sabemos que ya tenían una notable importancia en la Antigüedad Clásica, cuando las semillas llegaron a utilizarse como patrón del quilate, unidad de peso para gemas y joyas. Se cree que su cultivo fue introducido en Egipto desde Palestina o Siria, pasando a Grecia, Italia, España y norte de África. Los conquistadores lo llevaron también a América, teniendo cierta importancia sobre todo en México, y también pasó a cultivarse en Portugal, que se ha convertido en uno de los productores líderes a nivel mundial.

Algarrobos

El algarrobo es un ábol de aspecto rústico, de hoja perenne y copas anchas, de perfil semiesférico, con un tronco grueso de ramas resistentes recubiertas de hojas pequeñas de color verde oscuro. Pueden superar los diez metros de altura, aunque el tamaño medio suele rondar los cinco o seis.

Son árboles muy resistentes al calor, a la sequía y suelos áridos, también soportan bien la humedad ambiental mediterránea y no necesitan mucha agua para sobrevivir. No es raro encontrar campos de almendros abandonados y secos salpicados de algarrobos que, dejados a su suerte, siguen aguantando verdes y estoicos a largas temporadas de sol sin apenas recibir agua.

Un fruto muy peculiar: la algarroba o garrofa

Albarrogas

Lo que más llama la atención de este ábol es sin duda el curioso fruto que puebla sus ramas. La algarroba crece en vainas largas, flexibles, que inmaduras se asemejan a las habas por su color verde y gran tamaño. Pero, a diferencia de la mayoría de legumbres, esas mismas vainas se vuelven comestibles al madurar, con unas semillas muy duras e imposibles de consumir en crudo sin ser antes procesadas.

Algarrobas verdes

En efecto, la algarroba madura se reconoce por el color castaño muy oscuro, casi negro, y el liso algo contraído del exterior, un efecto de la pérdida de humedad. Aunque por fuera son rígidas y tienen una textura que puede recordar al cuero, el interior guarda una pulpa dulzona, tierna y pegajosa, que se puede comer cruda, con el único inconveniente de su fuerte sabor.

Semillas

Las semillas, oscuras, de forma almendrada y tamaño variable, poseen un endospermo interior de color amarillento llamado garrofín, que molido en forma de harina se utiliza en industrias químicas con aplicaciones farmacéuticas, cosméticas y textiles. Y también tiene usos alimentarios como aditivo.

La algarroba como alimento: de ingrediente pobre a producto de moda

Ya en la Antigüedad la algarroba se empleaba como alimento animal, y ese ha sido su principal destino durante muchos años hasta fechas recientes. Todavía hoy se emplea la pulpa de las vainas como parte de la alimentación del ganado ovino, bovino y porcino, también muy habitual en la dieta de caballos y burros, o seca y triturada para las gallinas.

Algarrobas

Por ser un cultivo de batalla de cuidados mínimos, el algarrobo proporcionó un alimento muy valioso en tiempos de carestía, cobrando especial relevancia en la posguerra del siglo pasado. Productos hoy básicos como el azúcar, el café, la harina o el cacao se volvieron artículos de lujo, y la algarroba se convirtió en materia prima para elaborar sucedáneos de todo tipo.

La bebida de garrofa y el falso chocolate todavía son recordados hoy como sabores perdidos de otros tiempos, en los que una tableta dura como la piedra y de gusto cuestionable se consideraba todo un lujo. En Murcia, por ejemplo, permanece el testimonio pasado del Eremitorio de la Luz, situado en el entorno natural de El Valle, donde los frailes elaboraban como buenamente podían un sucedáneo de chocolates con la harina de algarroba.

Galletas

Tras abandonarse un poco su cultivo con la recuperación económica, el algarrobo se está poniendo de nuevo en valor gracias a que nuevos estudios apuntan a sus propiedades beneficiosas y las numerosas posibilidades culinarias que ofrece. El incremento de las tendencias de lo saludable, con un interés creciente por productos "naturales" o alternativas más sostenibles, también ha contribuido a volver a poner el foco en la algarroba.

La pulpa de las vainas maduras se deshidrata, se tuesta y se muele para transforarse en una harina más o menos refinada con múltiples usos. Se puede encontrar comercializada tal cual, como ingrediente para usar en casa, como sustituto del cacao o como una harina más, sin gluten, y con un sabor dulce muy peculiar.

Chocolate

Con harina de algarroba o algarroba en polvo se pueden elaborar productos de panadería con o sin gluten, galletas, bizcochos y postres cremosos o de cuchara, normalmente en recetas veganas para sustituir al huevo y los lácteos, por ejemplo en sucedáneos de natillas. También se puede consumir directamente disuelta en agua, leche o alternativas vegetales, como alternativa del cacao o bebidas solubles. Su sabor es agradable ya que es dulce, pero puede chocar de primeras puesto que, obviamente, no sabe a chocolate.

Sirope

Por su alto contenido en azúcares, otro producto tradicional y cada vez más demandado a nivel comercial es el sirope o melaza de algarroba. Muy semejante a otras "mieles" vegetales, como la de caña o la de granada, tiene un color tostado muy oscuro, con aromas fragrantes y un sabor penetrante muy peculiar.

La recuperación de la garrofa como alimento ha llevado a numerosos productores, artesanos y pequeñas empresas a comercializar todo tipo de productos elaborados con la algarroba como materia prima, desde preparados solubles para el desayuno hasta caramelos, gominolas, cervezas y licores, barritas energéticas, dulces y, cómo no, pseudochocolates de diversos sabores.

Macaroons

También está siedo reivindicada como producto local por chefs y pasteleros de alta cocina, y no es raro encontrarla en propuestas muy personales de autores en restaurantes con estrella Michelin, como Magoga de Cartagena, o las creaciones dulces de Jordi Roca en El Celler de Can Roca.

Tiene un sabor indiscutiblemente dulce, pero muy intenso y aromático, penetrante, recordando al regaliz negro o al café, con notas de cacao más amargo. A palo seco, de entrada, puede resultar demasiado chocante para paladares poco acostumbrados, pero esa intensidad multiplica sus posibilidades culinarias. En panadería, por ejemplo, hace muy buenas migas con masas más recias y ácidas, como los panes de centeno, y en salado acompaña bien guisos contundentes, carnes y caza.

La goma de garrofín elaborada a partir de las semillas se utiliza también en la industria alimentaria como aditivo autorizado bajo el código E410. Se emplea como espesante y gelificante, muy habitual en salsas, cremas y en la elaboración de helados y postres similares, pues evita la aparición de cristales y proporciona una textura homogénea más estable y cremosa.

Propiedades y beneficios de su consumo, ¿nuevo superalimento?

España fue hace décadas líder en producción mundial de algarroba, pero su cultivo se fue abandonando al decaer el ganado en el trabajo del campo, sustituyéndose por otras producciones con perspectivas más lucrativas. Sin embargo, en los últimos años se está recuperando el interés, con numerosas iniciativas para reactivar el cultivo, tanto en el litoral mediterráneo como para extenderlo por regiones andaluzas donde no existía tanta tradición.

Algarrobas

Se hace alusión a sus beneficios para la tierra y el entorno natural, aunque donde se está poniendo verdaderamente el foco es en sus propiedades saludables, subiéndose al carro de la moda de los superalimentos. Sin ser un producto milagroso, la algarroba sí destaca en varios aspectos nutricionales, sobre todo al compararla con productos como las bebidas de cacao soluble o la harina de trigo refinada común.

Es un alimento muy energético rico en azúcares, pero de bajo índice glucémico. Esto se traduce en que esos azúcares son de absorción lenta, liberando poco a poco la energía y evitando los picos de azúcar en sangre. Tiene además una notable cantidad de fibra, aumentando así la saciedad, y aporta minerales como hierro, calcio, magnesio, zinc o fósforo, además de algunas vitaminas del grupo B y A. Es bajo en grasas y no contiene gluten ni lactosa, al menos en su forma natural.

Dulces con algarroba

Estudios recientes como una investigación en la que participaron científicos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura, dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CEBAS-CSIC), defiende las propiedades beneficiosas del D-pinitol, una sustancia presente de forma natural en la vaina de algarroba. Los trabajos apuntan a sus propiedades antidiabéticas, antioxidantes y con potencial para disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer.

Recuperar su producción puede ser además muy beneficioso para la agricultura y el desarrollo rural, poniendo en valor un cultivo local tradicional positivo para la propia tierra, que previene la desertización y sin exigir prácticamente recursos naturales, y que puede ayudar en el futuro a disminuir las explotaciones de cacao, siempre rodeadas de polémica.

Fotos | iStock - Pixabay - Philmarin - Vegan Feast Catering - Keith McDuffee - Edsel Little - Relivate
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Ya sea perejil, cebollino o albahaca, este es el mejor método para conservar hierbas aromáticas ya cortadas

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Ya sea perejil, cebollino o albahaca, este es el mejor método para conservar hierbas aromáticas ya cortadas

En un mundo ideal todos tendríamos nuestro pequeño huerto urbano en casa o, al menos, unas bonitas macetas para cultivar unas cuantas hierbas aromáticas. El choque con la realidad nos hace depender del producto de supermercado, hierbas que lucen muy lustrosas en sus envases pero que se estropean en casa a una velocidad pasmosa. ¿Cuál es el mejor método para conservarlas en las mejores condiciones? Hemos probado distintos sistemas y hay un claro ganador.

Perejil, albahaca, tomillo, cebollino, cilantro, eneldo... los supermercados nos ofrecen desde hace tiempo un buen surtido de las principales hierbas aromáticas que usamos habitualmente en la cocina, a menudo de agricultura ecológica. Se presentan, en su mayoría, dentro de envases de plástico semirígido, una opción no muy sostenible, pero que buscan protegerlas el máximo tiempo posible.

Ese es su principal problema: las hierbas frescas cortadas son un producto extremadamente delicado y de vida útil muy corta. Es la razón principal por la que se venden sin lavar, ya que de hacerlo se aceleraría el proceso de descomposición. Es algo parecido a lo que sucede con las bayas y frutos del bosque: solo hay que lavarlos justo cuando los vayamos a usar.

¿Cómo conservar las hierbas frescas en casa?

La forma de conservación más obvia es, simplemente, guardar el envase tal cual en la nevera, también después de abierto. Es un producto que se vende refrigerado, y como tal hay que mantenerlo en casa. Usaremos las hierbas sacándolas solo a medida que las necesitemos, dejando el resto en su paquete sin tocar, preferiblemente en una zona no muy fría.

Hierbas Frescas

Pero cualquiera que haya comprado este formato sabrá que no suelen durar en buenas condiciones mucho tiempo. En la popular Kitchn pusieron a prueba cinco métodos populares de conservación para comparar su eficacia, y nosotros hemos hecho lo propio. Estos son los sistemas más sencillos, sin tener que recurrir a artilugios específicos, y que nos servirán también para las plantas compradas a granel o las que nosotros mismos recolectemos.

De la misma forma que dentro del paquete comercial pueden durar bien algunos días, según el estado en el que lleguen a nuestra casa, también dentro de una bolsa de plástico común de las de pesar la fruta puede dar resultados medio decentes, siempre que se conserve en la nevera. Lo ideal, además, es revisarlas de vez en cuando para retirar las piezas que estén en peor estado.

Los tres mejores métodos de conservación caseros, y un claro ganador

Hierbas Envueltas

Para nuestro pequeño experimento casero, compramos el mismo día un manojo de albahaca, otro de cebollino y otro de perejil. Sin aplicar ningún tratamiento previo, salvo desechar las hojas que ya venían mustias o secas, aplicamos tres sistemas diferentes para conservar estas hierbas en casa:

  1. En un tarro con el fondo cubierto con un par de dedos de agua, dentro de la nevera.
  2. En un tarro también con agua, cubriendo las hojas con una bolsa de congelación, sobre la mesa de la cocina.
  3. Envueltas en varias hojas de papel de cocina muy húmedas, dentro de una bolsa de congelación cerrada, en la nevera.

Después de una semana, estos fueron los resultados obtenidos.

1. Tarro con agua en la nevera (cebollino)

Cebollino Conservado

La base de casi todas las ramitas apareció mustia, algunas conservándose relativamente bien, aunque todo el ramillete pedía un corte en ambos extremos antes de consumirse. Una buena parte del cebollino se mostraba casi íntegro en el cuerpo central, firme, con buen color y aroma, pero otras piezas, aproximadamente la mitad, eran ya incomestibles.

Este método es sencillo y se ha practicado en todas las casas de toda la vida, igual que con las flores decorativas. Al introducirse en la nevera -lo pusimos en la zona menos fría-, se alarga la conservación frente a la temperatura ambiente. Es un sistema cómodo que puede venir bien para una conservación más corta.

2. Tarro con agua cubierto con una bolsa, a temperatura ambiente (albahaca)

Albahaca Conservada

Este curioso método mejorado del clásico ya comentado es en realidad una propuesta de otro medio estadounidense, Bon Appétit, al que llaman "nuestro mejor truco para conservar albahaca". En Kitchn no quedaron muy convencidos, aunque hay que señalar que ellos usaron perejil y lo metieron en la nevera.

Nuestra albahaca aguantó mejor de lo esperado, pequeños bocados de insectos aparte -verano es mala época-. Si bien algunas hojas aparecieron ya mustias y otras con algunas manchas, la mayoría se mantuvo en buenas condiciones, con todo su aroma.

3. El mejor sistema: papel de cocina húmedo en una bolsa dentro de la nevera

Perejil Conservado

Nuestro perejil salió tan lustroso como el de Kitchn, solo con algunas hojas algo menos vívidas, pero ninguna pocha ni con daños visibles. El manojo se había conservado fresco, aromático y crujiente, sin humedad en las hojas ni los tallos, lozano y feliz.

Para aplicar este sistema hay que coger al menos tres o cuatro hojas de papel de cocina absorbente, humedecerlo bien y escurrirlo, apretando con el puño formando una bola, para que todas las hojas queden bien húmedas pero sin gotear. A continuación, se abren con suavidad para no romper las hojas, se juntan fomrando varias capas y se colocan las hierbas dentro para enrollarlas.

Perejil

Lo ideal es no apretarlas demasiado, para que respiren un poco, formando un rollito acolchado. Después se introduce en una bolsa de cierre zip, procurando extraer el máximo de aire, pero sin aplastarlas, y se guarda en la nevera.

En conclusión

Estas pruebas están basadas puramente en una experiencia concreta con escaso rigor científico -habría que repetirlas varias veces y usando las mismas variedades de hierbas en las mismas condiciones-, pero nos sirven para extraer algunas conclusiones interesantes.

Las hierbas aromáticas se conservarán mejor cuanto mayor sea su calidad, más frescas las compremos y en mejor estado, conservando al máximo la cadena de frío y sin manipularlas en exceso. Como plantas vivas que son, necesitan humedad para no secarse rápidamente. ¿Por qué funciona tan bien el método del papel húmedo?

Hierbas Bolsa

En opinión de Mario Sánchez, tecnólogo alimentario, creador del portal de divulgación SefiFood y compañero colaborador de Vitónica, "el método que cuenta con el papel húmedo está otorgando una mayor superficie de contacto con el agua, y tiene sentido que esto ayude a que permanezca más fresco." Y añade que "tiene sentido que con la bolsa zip cerrada aguante más, ya que se genera un ambiente estanco donde la humedad queda retenida."

Nos recuerda que la nevera, con sus bajas temperaturas conserva por regla general todos los alimentos mejor, y al combinarla con la humedad y un ambiente cerrado, tendríamos la clave del éxito de este sistema.

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La nectarina, mucho más que un melocotón de piel lisa: propiedades, usos en cocina y siete recetas para sacarle todo el partido

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La nectarina, mucho más que un melocotón de piel lisa: propiedades, usos en cocina y siete recetas para sacarle todo el partido

Compitiendo con el melocotón como la fruta de hueso estrella del verano, la nectarina cada vez llega antes a los mercados conviviendo con otras más tempranas como el albaricoque. Con un sabor similar al primero, aunque quizá menos de aromas no tan intensos, la nectarina ha ido ganando popularidad en los últimos años por su piel lisa y fina, muy agradable de comer al natural sin pelar.

Existe la creencia extendida de que la nectarina es un híbrido de melocotón y ciruela, precisamente por combinar la forma y pulpa de uno, y la piel de la otra, pero hace tiempo que sabemos que no es así. Esta fruta estival tiene un origen natural remoto, aunque sí que forma parte de la misma familia de los melocotones.

Origen y extensión de su producción

La nectarina es el fruto del nectarino, un árbol pequeño de la familia de las Rosáceas, a la que pertenecen multitud de especies del mundo vegetal. Como el melocotón, el ciruelo o el almendro, se encuadra en el género Prunus, del que forman parte muchos árboles y arbustos cultivados por sus frutos de hueso.

Nectarinas

Como hemos comentado, la nectarina no es producto de un cruce de dos frutas, sino una variedad del melocotón que habría surgido por mutación natural espontánea hace miles de años. Su origen exacto no está aún claro, aunque lo más probable es que proceda de China, donde se sitúan los primeros cultivos de melocotoneros hace más de 2000 años.

El nombre científico de prunus persica var. nucipersica puede dar lugar por tanto a otra confusión; para los antiguos romanos estos productos eran "frutas persas", pues de sus tierras provenían los primeros ejemplares que se empezaron a cultivar en Europa. Algunas fuentes señalan a las campañas militares de Alejandro Magno como responsables de esa llegada de diversos productos orientales, aunque lo más probable es que se produjera a través de rutas comerciales.

Nectarinas

Fuera como fuese, melocotoneros y nectarinos se comenzaron a cultivar por toda Europa -la primera referencia escrita que menciona la nectarina en inglés data de principios del siglo XVII-, teniendo una buena acogida en la Península Ibérica. Los conquistadores españoles llevaron estos árboles a América, donde también se extendería el cultivo por el continente, teniendo buen arraigo siglos más tarde en Estados Unidos.

En nuestro país la producción de melocotoneros y sus variedades arrancaría con más fuerza a partir de mediados del siglo XX, tras especializarse el cultivo gracias a nuevos sistemas de riego y la introducción de variedades desarrolladas en Estados unidos a partir de la hibridación y los injertos con platas de China.

Nectarinas Arbol

Hoy España es uno de los principales productores de la Unión Europea, con 605.108 toneladas totales en 2019, según datos oficiales del Ministerio de Agricultura. Cataluña, con 226.408 toneladas, lidera la producción, centrándose los cultivos principalmente en Lérida, seguida por Huesca y la Región de Murcia, de donde proceden las variedades más tempranas en cada campaña. Un alto porcentaje de las cosechas se destina a la exportación, mayoritariamente con destinos europeos.

Descripción y características que la hacen única

A primera vista, la nectarina es muy similar al melocotón, a pesar de que no es necesario tener el ojo muy entrenado para distinguirlas fácilmente, siendo más problemática quizá la concusión con el melocotón rojo.

Nectarinas

Botánicamente es una drupa, una fruta carnosa con un hueso de notable tamaño en el interior. Se suele decir que son más pequeñas que el melocotón, aunque es una afirmación un tanto vaga dada la gran cantidad de variedades que existen hoy de ambas frutas.

La gran característica que define a la nectarina es su piel lisa y fina, crujiente cuando aún no está demasiado madura. Carece por tanto de esa pelusilla típica del melocotón que tanto reparo produce a mucha gente -si bien es perfectamente comestible, una vez lavada-, por lo que gana puntos de cara al consumidor. Sin embargo, esa piel desnuda también está más desprotegida, haciéndola más vulnerable y sensible a golpes o pequeños defectos.

Nectarinas

El color de la piel a menudo es más oscuro, con un fondo naranja moteado de rojo de forma más o menos homogénea, en ocasiones llegando a estar cubiertas casi por completo de un tono rojo muy oscuro. La pulpa puede ser anaranjada, rojiza o de un curioso amarillo pálido, según la variedad y el grado de maduración. Más crujiente que el melocotón cuando aún está algo verde, al madurar va haciéndose muy tierna y jugosa, con una textura que de hecho recuerda más a las ciruelas.

Mientras que algunos melocotones tempraneros o recolectados antes de tiempo pueden ser insípidos, las nectarinas casi siempre ofrecen buen aroma y sabor, que se intensifica a medida que el fruto madura y se vuelve más blando. Dulce y fresca, ofrece sin embargo matices diferentes y únicos, con toques ligeramente amargos o más ácidos. Otra ventaja añadida a la hora de comerla es que el hueso suele desprenderse con facilidad, con excepciones.

Propiedades y beneficios nutricionales

Las características nutricionales de la nectarina son muy similares a las del melocotón y frutas de hueso afines. Con un bajo contenido calórico -ligeramente superior a los primeros-, de unas 40-45 calorías por cada 100 g, destacan por su alto contenido de fibra, vitaminas antioxidantes y agua.

Nectarinas

Son frutas muy ricas en vitamina C y vitamina A, por lo que su consumo en verano es ideal para reforzar la salud del organismo en la temporada de más calor y de exposición a los ratos solares. Contribuye al mantenimiento de la piel y el cabello, la vista y las mucosas, al buen funcionamiento del sistema inmune y ayuda a protegernos de la acción de los radicales libres.

También son fuente de minerales esenciales, destacando particularmente por su aporte de potasio, y en menor medida, de magnesio y fósforo. Para disfrutar de sus propiedades al máximo lo ideal es consumirlas en su punto óptimo de maduración, lavadas pero con la piel completa, pues en ella se concentran gran cantidad de nutrientes y, sobre todo, de fibra.

Necatarina

Todas las frutas de hueso son muy recomendables tanto para deportistas como para quienes busquen cuidar el peso. Hidratantes y saciantes, proporcionan una saludable fuente de energía en forma de hidratos de carbono de absorción lenta, y ayudan a mantener una buena hidratación. Además, diversos estudios las sitúan como aliadas para evitar la acumulación de grasa en el organismo, ayudando a reducir el riesgo de diabetes, obesidad y otras enfermedades cardiovasculares.

Cómo conservarlas y aprovecharlas en la cocina

Además de consumirlas al natural en cualquier momento del día, las nectarinas son muy versátiles para enriquecer todo tipo de platos dulces y también salados. Su uso se puede resumir en que podemos utilizarlas siempre como sustitutas del melocotón en prácticamente cualquier receta, probando así pequeñas variantes de platos que ya nos sean conocidos.

Nectarinas

A la hora de comprarlas debemos seguir los mismos consejos que con cualquier fruta: conviene elegir ejemplares maduros pero aún firmes al tacto, cuya piel ceda solo ligeramente al presionar con suavidad. Son menos fragrantes que el melocotón, pero si la fruta es sabrosa emitirá un aroma fácil de percibir. Hay que evitar los ejemplares demasiado blandos, salvo que queramos usarlos inmediatamente para hacer mermelada o algún postre.

Se conservarán mejor cuando todavía tengan adherido el rabito que unía la fruta a la rama, y si la piel no muestra defectos, golpes o cortes. A temperatura ambiente su sabor será más intenso e irán volviéndose más dulces y tiernos. Una vez alcanzado el punto óptimo de maduración, lo mejor es guardarlas en la nevera para evitar que con el calor se echen a perder.

Nectarina Vodka

Las nectarinas más firmes y crujientes son ideales para enriquecer ensaladas con otras frutas o con cualquier hortaliza y verdura, marinando de maravilla con quesos y salsas lácteas, por ejemplo a base de yogur. Su aroma fresco y sabor dulce hace un buen contraste con sabores más amargos o picantes, y es excelente para cocinarla a la parilla o para asarla. Son una sabrosa guarnición de carnes a la barbacoa, así como de platos frescos de pescado y marisco.

En dulce las posibilidades son casi infinitas. Podemos combinarlas con otras frutas para hacer macedonias, batidos, sorbetes y helados, añadirlas a masas de bizcochos o coronar con ellas pasteles y tartas. Para conservarlas todo el año, son buenas candidatas para la elaboración de conservas dulces, en almíbar o en forma de compotas y mermeladas.

Nectarine

Y, como el melocotón, es perfecta para aromatizar bebidas con y sin alcohol, como vinos dulces o espumosos, vodka y ginebra, o cualquier versión de la sangría y el tinto de verano.

Siete recetas con nectarina para sacarle partido todo el verano

Ensalada de remolacha, aguacate y nectarina

Ensalada de nectarina

Ingredientes

Para 2 personas
  • Remolacha cocida o asada 2
  • Aguacate mediano, en su punto 1
  • Nectarinas grande, firme 1
  • Queso de rulo de cabra o feta 30 g
  • Limón o lima 1
  • Semillas de sésamo negro o blanco
  • Estragón o albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Cómo hacer Ensalada de remolacha, aguacate y nectarina

Dificultad: Media
  • Tiempo total 15 m
  • Elaboración 15 m

Cortar las remolacha cocidas o asadas en rodajas finas, como mucho de medio centímetro de grosor. Disponerlas como fondo base de dos platos o una gran fuente. Abrir el aguacate, sacar el hueso y retirar la pulpa con ayuda de una cuchara. Cortar longitudinalmente en piezas finas.

Disponer el aguacate sobre la remolacha y pintar con zumo de limón para que no se oxide demasiado. Cortar la nectarina lavada en piezas de un tamaño similar y colocar también en los platos. Repartir el queso de cabra desmenuzado.

Salar muy ligeramente y agregar pimienta recién molida. Aliñar con zumo de limón o lima, aceite de oliva virgen extra y repartir un poco de estragón o albahaca fresca picada y semillas de sésamo al gusto.

Más detalles en la receta completa.

Coca de nectarinas de franchipán de avellanas

Coca
  • Ingredientes. 1 lámina de hojaldre redondo, 2 huevos, 100 g de avellanas tostadas, 100 g de azúcar, 50 g de harina de repostería, 100 g de mantequilla atemperada, 1/2 cucharadita de vainilla líquida, 900 g de nectarinas peladas cortadas en láminas finas, 200 g de mermelada de albaricoque.
  • Elaboración. Precalentamos el horno a 180º. Cubrimos un molde desmontable, untado con mantequilla, con el hojaldre, pinchamos la superficie y la pintamos con uno de los huevos batido. reservando lo que sobre. Guardamos el molde en la nevera. Trituramos las avellanas con el azúcar en un procesador de alimentos. Añadimos la mantequilla, un huevo, el huevo batido restante, la vainilla y procesamos de nuevo. Repartimos sobre la base de hojaldre y colocamos las láminas de nectarinas superpuestas. Horneamos durante unos 40 minutos, hasta que esté bien dorada. Retiramos del horno y, en caliente, pintamos toda la superficie con la mermelada de albaricoque.

Más detalles en la receta completa.

Bizcocho de nectarinas y arándanos

Bizcocho
  • Ingredientes. 225 g de mantequilla a temperatura ambiente, 325 g de azúcar, 3 huevos XL, ralladura de 1 limón, 345 g de harina de repostería, sal, 1 cucharadita de levadura química, 2 nectarinas, 100 g de arándanos, 1 cucharadita de azúcar moreno.
  • Elaboración. Engrasamos y enharinamos un molde redondo de unos 24 cm. Precalentamos el horno a 160º con calor arriba y abajo. Batimos la mantequilla con el azúcar y la ralladura de limón hasta obtener una crema. Agregamos los huevos uno a uno, dejando que se integre bien el primero, antes de añadir el siguiente. Echamos la vainilla y la pizca de sal. Unimos con la harina y la levadura tamizadas hasta que tengamos una masa homogénea. Vertemos con cuidado en el molde y cubrimos con las nectarinas y los arándanos limpios y troceados. Espolvoreamos con el azúcar moreno. Horneamos una hora y cuarto, más o menos. Sacamos del horno, dejamos en el molde unos 10 minutos y desmoldamos sobre una rejilla. Cuando el bizcocho esté frío espolvoreamos con azúcar glasé, opcional.

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Polos de nectarina, plátano y té verde

Polos
  • Ingredientes. 6 nectarinas lavadas, peladas y troceadas, 1 plátano maduro, 20 g de zumo de lima, 100 ml de té verde frío, 50 g de azúcar.
  • Elaboración. Ponemos todos los ingredientes en un procesador de alimentos y los trituramos. En la Thermomix 30 seg/vel 7. Repartimos la mezcla en moldes de polos y lo reservamos en el congelador al menos tres horas. Retiramos del congelador, desmoldamos y servirmos.

Más detalles en la receta completa.

Ensalada de gambones y rúcula con nectarinas a la parrilla

Ensalda
  • Ingredientes para 2 personas. 10 gambones cocidos, 2 nectarinas, 1 calabacín pequeño, 50 g de rúcula, 50 ml de aceite deoliva virgen extra, 5 ml de vinagre balsámico, 1 lima, 1 limón, pimienta negra, sal y cilantro opcional.
  • Elaboración. Limpiar los gambones del caparazón. Disponerlos en un cuenco, regar con el zumo de medio limón y reservar. Lavar bien las nectarinas y trocearlas en cuartos u octavos. Pincelarlas con aceite y cocinar en una parrilla o plancha antiadherente, por ambos lados a fuego medio hasta que la carne esté jugosa y se doren las marcas de la parrilla. Bastará con unos tres o cuatro minutos por cada lado. Lavar el calabacín y pelar. Trocear en cubos pequeños. Para el aliño, mezclar el aceite restante con el vinagre balsámico, el zumo de lima y de la otra mitad del limón, y sal al gusto. Lavar la rúcula en caso de ser necesario y disponer sobre una fuente o en platos individuales. Repartir los gambones, las nectarinas y los cubos de calabacín. Aliñar al gusto.

Más detalles en la receta completa.

Tarta de nectarinas

Tarta de Nectarinas
  • Ingredientes para la masa. 190 g de mantequilla en punto pomada, 100 g de azúcar glasé, 1 huevo L, zumo de ½ naranja, 400 g de harina de repostería, 2 g de levadura Royal, 2 g de sal.
  • Ingredientes para el relleno. 200 g de mantequilla en punto pomada, 200 g de azúcar, 2 huevos M, 60 g de harina, 100 g de avellanas tostadas molidas, 100 g de almendra tostadas molidas, 3 nectarinas, almendra fileteada y pistachos picados.
  • Elaboración. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tengamos una crema blanca. Añadimos el huevo batiendo, y el zumo de naranja. Aparte unimos la harina con la levadura y la sal, y la agregamos tamizada. Amasamos, hacemos una bola, envolvemos en film y refrigeramos una hora. Sacamos y forramos un molde de 28 cm estirándola con las manos. Cubrimos con film y metemos en el congelador unos minutos. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba abajo. Para el relleno, batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. Añadimos los huevos uno a uno hasta que se integren. Añadimos los frutos secos y la harina. Unimos todo hasta que la masa sea homogénea. Sacamos el molde, pinchamos la base de la tarta con un tenedor y la cubrimos con el relleno. Cortamos las nectarinas con piel, una vez lavadas y secas, en rodajas finas y las colocamos sobre la crema. Adornamos con la almendra y los pistachos. Horneamos unos 25 minutos hasta que la masa y las almendras estén doradas. Retiramos a una rejilla y dejamos enfriar.

Más detalles en la receta completa.

Clafoutis de nectarinas

Clafoutis
  • Ingredientes. 2 nectarinas, 100 g de harina, 80 g de azúcar, 20 g de azúcar moreno, 4 huevos, 200 ml de nata líquida, 50 ml de leche, 50 g de mantequilla derretida, 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • Elaboración. Precalentamos el horno a 180º. Batimos los huevos, añadimos la leche, la nata y la vainilla, y seguimos batiendo hasta integrar. Añadimos la mantequilla derretida y continuamos batiendo hasta que nos quede todo uniforme. Añadimos la harina junto con los dos tipos de azúcar y batimos hasta obtener una masa lisa y homogénea. Cortamos las nectarinas, una de ellas en trozos cuadrados pequeños y la otra laminada. En un molde o varios individuales, engrasados con mantequilla, ponemos unos pocos los dados de nectarina, vertemos encima la mezcla y decoramos con a fruta laminada. Honeamos hasta que cuaje, unos 30-35 minutos si usamos un molde grande. Servimos frío con azúcar glasé, opcional.

Más detalles en la receta completa.

Fotos | Pixabay - Liz West - Mike McCune - Hikosaemon
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